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Opinión

Desafíos energéticos

Acompañamos al Gobierno en este momento de transformación para fortalecer la coordinación con el sector privado y garantizar la estabilidad jurídica.

Procuraduría formula observaciones al proceso Hidroituango

El país tiene actualmente el gran reto de lograr el desarrollo oportuno de obras indispensables para garantizar la confiabilidad del sistema energético nacional.

POR:
Portafolio
septiembre 04 de 2018 - 09:32 p.m.
2018-09-04

Colombia ha logrado construir en los últimos 25 años un sector eléctrico de talla mundial y un referente para otros países por su confiabilidad, sostenibilidad ambiental y por su institucionalidad. Mantener estos logros permitirá a futuro garantizar el desarrollo de proyectos que brindarán el suministro de energía para cubrir la nueva demanda.

Por eso tenemos el gran reto de lograr el desarrollo oportuno de obras indispensables para garantizar la confiabilidad del sistema. Este desafío nos lleva a la necesidad de establecer una hoja de ruta clara que permita enfrentar las dificultades regulatorias, sociales, ambientales y prediales, particularmente en proyectos de expansión, a través de una coordinación entre entidades del Estado.

En este sentido, un estudio de Fedesarrollo sobre los costos económicos de la inestabilidad y debilidad normativa en aspectos sociales y ambientales, ratifica la necesidad de destrabar la ejecución de los proyectos en temas relacionados con las consultas previas, las consultas populares y demás trámites que están frenando una mayor inversión en el sector. Si se agilizaran estos trámites, las inversiones en los sectores minero -energético y de infraestructura podrían aumentar hasta 15%, según Fedesarrollo.

Y es que actualmente un proyecto de transmisión se puede demorar más de año y en medio en entrar en operación frente a los cronogramas previstos. Un reciente informe de la Contraloría General de la República advirtió que de 25 proyectos analizados entre el 2010 y 2017, prácticamente todos presentan retrasos.

Estos atrasos nos demuestran que solo con la coordinación entre entidades del Estado y la creación de mecanismos eficaces y eficientes, podremos facilitar el desarrollo oportuno de la nueva infraestructura que garantice continuidad y oportunidad en la prestación del servicio.

Ahora bien, en torno a la diversificación de la matriz energética, el país está viviendo una coyuntura interesante gracias al rápido avance tecnológico, que ha permitido la incorporación de nuevas alternativas para la generación de energía eléctrica y un uso más eficiente de los recursos. No obstante, este rápido avance impone retos que deben ser afrontados por el sector con el objetivo de mantener, como lo ha hecho hasta ahora, una prestación del servicio con altos estándares de calidad, eficiencia y respeto por el medio ambiente.

En este contexto, la incorporación de las energías renovables no convencionales dentro de la matriz actual, servirá como complemento para diversificar la oferta de electricidad y al mismo tiempo contribuirá a la reducción de emisiones.

Sin embargo, hay que enfatizar que Colombia ya es un país de energías renovables, con una de las matrices de generación más limpias del mundo (70% de capacidad hidráulica), de lo cual nos debemos sentir orgullosos.

Por eso resaltamos que el Gobierno Nacional ha avanzado en la expedición de la reglamentación que busca dar señales para la incorporación de las Fuentes No Convencionales de Energías Renovables en la matriz de generación, dejando en los comercializados la libertad de decidir la forma de garantizar el suministro a un costo eficiente para los usuarios finales.

No obstante, consideramos que para permitir el acceso de nuevas tecnologías que diversifiquen la matriz de generación, es indispensable que haya precios competitivos y predecibles, que exista una gran concurrencia de participantes en el proceso de comercialización y que se den señales para aprovechar al máximo la complementariedad entre recursos y agentes en los periodos de baja hidrología.

Adicionalmente, para el éxito de la diversificación es necesario realizar inversiones en transmisión. La UPME dio un gran paso al adjudicar el proyecto Colectora, que permitirá incorporar al Sistema Interconectado Nacional (SIN), la energía que se produzca en los parques eólicos de La Guajira. De hecho, si queremos la entrada oportuna de los parques eólicos que se conectarán a Colectora, debemos garantizar la construcción oportuna de las líneas de transmisión, revisando cuidadosamente el impacto que pueden tener las medidas establecidas en el decreto 1500 de este año (Línea Negra).

Por otra parte, es necesario seguir adelante con el impulso de energéticos como el gas natural, que ha demostrado importantes beneficios en el mejoramiento de la calidad de vida de los colombianos. Cabe señalar que el estudio de Fedesarrollo advierte sobre los grandes retos de reservas que tiene Colombia en materia de gas, al señalar que es necesario incorporar nueva oferta.

En este sentido, proyectos como la Regasificadora del Pacífico contribuirán al fortalecimiento de la confiabilidad del abastecimiento energético del país. Este proyecto es fundamental para garantizar la continuidad de la prestación del servicio de gas natural, cuya cobertura está en crecimiento y llega a 9,2 millones de usuarios. Además, será un respaldo ante eventos que vulneren la infraestructura existente y permitirá fortalecer la confiabilidad de la prestación del servicio de energía eléctrica a costos eficientes cuando se presente el fenómeno de El Niño, que en años recientes ha generado una fuerte presión al sistema.

En conclusión, si bien los desafíos son grandes, acompañamos al Gobierno en este momento crucial de transformación y decisiones trascendentales para fortalecer la coordinación con el sector privado y garantizar la estabilidad jurídica y normativa, fundamentales para la evolución de un sector que es clave en el desarrollo económico y en el progreso de las comunidades.

Astrid Álvarez
Presidenta del Grupo
Energía Bogotá

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