Economía

Código de policía, impuestos y competencia digital: las preocupaciones de los tenderos

Las reducciones en las ventas han llevado a que más del 25% de estos negocios cambiara de dueño en el primer semestre del año.

En Colombia, la tienda de barrio y los formatos tradicionales siguen teniendo un lugar privilegiado en los hábitos de compra.

Economía Por: Julian David Calderon Hortua

En Colombia hay 215.000 tiendas de barrio. Estas, de acuerdo con Fenaltiendas, hacen parte del pequeño comercio en el que se cuentan 719.000 establecimientos que incluyen papelerías, carnicerías, salsamentarias, charcuterías, panaderías, misceláneas y droguerías, entre otros clasificados en 54 categorías.

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Juan Ernesto Parra, director de Fenaltiendas, el programa de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) para apoyar a los microempresarios, aseguró que si bien no se ha reducido el número de tiendas de barrio, las menores ventas reportadas por estos tradicionales establecimientos han llevado a que cambien de dueño.

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“El número de establecimientos no se modifica, tiene una gran relación con el tamaño de la población. Sin embargo, si hemos visto en el último semestre se ha aumentado el cambio de dueño de establecimiento en muchos de estos negocios. Muchos empresarios tenían su negocio y al ver disminuidas sus ganancias lo que han hecho es vender el negocio a otros nuevos actores”, indicó Parra.

Usualmente hasta el año pasado el 25% de los establecimientos cambiaba de dueño, en el primer semestre del 2017 esta cifra viene en aumento”, afirmó el director de Fenaltiendas, quien agregó que estos cambios de dueño en las tienda no son necesariamente malos, pues la llegada de nuevos actores al mercado genera innovación en las prácticas que ayudan a mejorar el servicio y las cifras de este segmento del comercio.

PREOCUPACIONES DE LOS TENDEROS

Los asuntos que aquejan a los propietarios y administradores de las tiendas de barrio y del pequeño comercio en general son similares a los temas que preocupan a los empresarios medianos y grandes, y son los que han llevado a una reducción en sus ventas.

En primer lugar la reforma tributaria. Para los tenderos, quienes venden muchos de sus productos al menudeo, ha resultado negativo el efecto de las modificaciones a los impuestos como el IVA, pero especialmente los relacionados con licores, cigarrillos y artículos de aseo personal y del hogar.

“En Colombia tenemos un techo promedio de 10.500 pesos al día en desembolsos en las familias en las tiendas de barrio. Por cuenta de los impuestos, las ventas se han disminuido en estos formatos y productos” agregó Parra.

Otra de las preocupaciones de los tenderos es la implementación y aplicación del Código de Policía, que en su nueva versión prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas en el espacio público, práctica común a las afueras de las tiendas de barrio.

Cabe recordar que el segmento de bebidas alcohólicas en general también se ha visto golpeado por la ley de licores, que aunque facilitó el acceso de las bebidas etílicas foráneas a los distintos departamentos, también aumentó su carga tributaria tanto a licores extranjeros como locales.

La llegada de nuevos jugadores al mercado también complica el panorama de las tradicionales tiendas.

“La reducción en las ventas no sólo se aduce al incremento de los precios por la carga tributaria. También se debe a la entrada de nuevos competidores que han transformado este servicio de tiendas. (…) En el canal como tal han entrado actores como las tiendas de conveniencia, pero también vemos un aumento en la participación de las ventas directas, o por catálogo”, explicó el director de Fenaltiendas.

El auge de las aplicaciones también ha tenido su efecto en la comercialización de productos de uso cotidiano en las tiendas, pues han servido de puente para que las grandes superficies lleguen más directamente a los hogares.

Parra explicó que “adicional a los nuevos formatos, se ve que los grandes supermercados han entrado a competir a través de medios tecnológicos, como páginas web o aplicaciones, que lo que han hecho es prestar un servicio a los consumidores de manera directa, disminuyendo la participación de la domiciliación de productos desde las tradicionales tiendas”.

Por último está la inseguridad, una preocupación que viene en aumento en todas las regiones del país, aunque con un marcado énfasis en Bogotá y Barranquilla.

PARTICIPACIÓN EN EL MERCADO

Un estudio realizado por Kantar Worldpanel, empresa de investigaciones sobre el consumo de los hogares, reveló que las tiendas de barrio alcanzaron una participación del 42% dentro de las compras reales de los hogares, durante el en el primer semestre de 2017.

De acuerdo con Jaime García, director comercial de Kantar Worldpanel, “las tiendas de barrio han sido un canal muy importante para los colombianos, pues gran parte de la población frecuenta las tiendas para hacer sus compras del día a día, al ser una opción de compra rápida, cerca de la casa o el trabajo, donde se pueden encontrar los productos en tamaños personales y con precios que se ajustan al bolsillo”.

En este mismo periodo de tiempo, señala el estudio, crecieron las ventas de maltas, ponqués, acondicionadores, salsa de tomate y chocolates en las tiendas, datos que coinciden con las estadísticas de Fenaltiendas, según las cuales los productos más vendidos en estos establecimientos son los alimentos, los artículos de aseo personal, de aseo del hogar, licores y cigarrillos.