Economía

Las carteras comercial y de consumo son las más morosas

Los indicadores de riesgo y la cartera vencida total son del 9,7% y 5% respectivamente con corte a septiembre.

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Economía Por: Portafolio

Las carteras comercial y de consumo son las que mayor morosidad presentan dentro del sistema financiero colombiano. Así lo indica el Informe Especial de Riesgo de Crédito del Banco de la República, el cual evidencia que el indicador de cartera en riesgo (ICR) del total de los créditos es del 9,7%, mientras que el indicador de la cartera en mora (ICM) es del 5%.

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Al segmentar la cartera riesgosa y morosa por modalidad, se encuentra que los créditos riesgosos y morosos de la cartera comercial y de consumo son los que más participan, concentrando el 63,3% y 26,4% de la cartera riesgosa, respectivamente, y el 43,3% y 34,1% de la morosa, en su orden. Al realizar el análisis del ICM, incluyendo castigos, se encuentra que el indicador aumentó 1,7 puntos porcentuales durante el último año, ubicándose en 9,3%.

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CRECIMIENTO DE LA CARTERA TOTAL

Hay que tener en cuenta que en los primeros nueve meses del año la cartera bruta total sin titularizaciones se ubicó en $426 billones, con un ritmo de expansión del 1,6% real anual, siendo este el nivel alrededor del cual ha oscilado la tasa de crecimiento desde finales de 2016. Al descomponer dicha tasa de crecimiento, se encuentra que las carteras de consumo, vivienda y microcrédito contribuyeron positivamente con 1,7 puntos porcentuales, 83 puntos básicos y 9 puntos básicos, respectivamente; mientras que la cartera comercial contribuyó negativamente con 0,99 puntos porcentuales.

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COMERCIAL

El saldo de la cartera comercial es de $238,5 billones con corte a septiembre y representa el 56% del total.

Sin embargo, continúa mostrando un menor ritmo de expansión frente al observado durante 2016. No obstante, la tendencia decreciente que venía presentándose desde 2015, se ha moderado durante los últimos meses del año en curso.

La dinámica de esta cartera obedeció, principalmente, a la desaceleración económica local en un contexto de ajuste a los choques macroeconómicos recientes, lo cual incide negativamente en la demanda por crédito por parte de las empresas.

De esta manera, la cartera riesgosa presentó un crecimiento real anual de 40,6% en septiembre de 2017 (23,7 puntos porcentuales superior al presentado en el mismo mes del año anterior). Aunque este crecimiento es superior al promedio de los últimos cinco años (17,2%), se encuentran por debajo de los niveles registrados durante la crisis financiera internacional de 2008.

Consecuente con la aceleración de la cartera riesgosa y un menor ritmo de expansión de la cartera total, el ICR de esta modalidad se ubicó en 10,9%, 3,6 puntos porcentuales superior al promedio presentado en los últimos cinco años (7,3%). Por su parte, el ICM alcanzó un valor de 3,9%, 1,4% por encima del promedio de los últimos cinco años (2,5%).

CONSUMO


En septiembre de 2017 la cartera de consumo alcanzó un saldo de $121,3 billones, representando el 28,5% de la cartera total del sistema financiero, constituyéndose como la segunda modalidad de crédito más importante para los establecimientos de crédito.
El crecimiento real anual de la cartera fue de 6,2%, cifra superior a la observada un año atrás (5,9%), pero inferior al promedio de los últimos cinco años (8,7%).

En términos de riesgo, se encuentra que el crecimiento real anual de la cartera riesgosa se ubicó en 23,3% en septiembre de 2017, valor superior al presentado un año atrás (15,3%). De forma similar, el incremento de la cartera vencida se aceleró al pasar de 14,7% a 27,9%, ubicándose por encima del promedio de los últimos cinco años (12,5%).

Esto quiere decir que continuó con la dinámica creciente que vienen presentando las carteras riesgosa y vencida desde el primer trimestre de 2014. Como consecuencia del mayor crecimiento de dichas carteras frente a la total, los niveles del ICR e ICM fueron superiores a los observados un año atrás pasando de 7,7% y 5% a 9% y 6%, en su orden.

Por modalidad, se observa que a agosto de 2017 la de libre inversión es la que exhibe el mayor nivel en el indicador de mora (8,1%), le siguen créditos para compra de vehículos, los créditos rotativos y las tarjetas de crédito con valores de 7,7%, 7,6% y 7,4%, respectivamente. Por su parte, la de libranza es la que presentó un mejor indicador (2,6%).

Con respecto a lo observado un año atrás, las modalidades de libre inversión y crédito rotativo fueron las que registraron el mayor incremento en el ICM (1,5 puntos porcentuales para ambas categorías).

En cuanto al indicador de cubrimiento, este se ubicó en 126,7%, nivel inferior al 134,6% observado un año atrás. Lo anterior respondió a una menor tasa de crecimiento de las provisiones frente al ritmo de expansión de la cartera vencida (20,4% frente a 27,9%).

Respecto al número de clientes de la modalidad de consumo, estos se ubicaron en aproximadamente 7,7 millones, de los cuales 4,5 millones se encuentran vinculados mediante tarjetas de crédito (58,3%), a pesar de que esta no es la modalidad con mayor representatividad por saldo dentro del total de la cartera de consumo.

Daniel Guerrero