Economía

Inversión extranjera: clave para financiar el déficit de la cuenta corriente en el 2017

El año pasado cerró con un desbalance del 3,3% del PIB, inferior a lo proyectado. La IED, que sumó US$14.518 millones fue un factor decisivo. En 2018 el indicador sería menor al 3%.

Déficit

Economía Por: Redacción Portafolio

El déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos dejó de ser una preocupación para el Banco de la República y para el Gobierno, dado el rápido ajuste. Ahora juega del lado de las autoridades macroeconómicas y, junto con la inversión extranjera, han entregado mayor tranquilidad a las cuentas financieras del país.

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Al término del 2017 el desbalance de dicha cuenta cerró en el 3,3% del PIB, unos US$10.359 millones. Dicho resultado fue producto, en gran parte, por el mejor desempeño registrado en la IED, que de acuerdo con la balanza de pagos, fue de US$14.518 millones, un 4,8% más que 12 meses atrás.

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Y es que el dato de la IED no es menor. La cifra registrada en 2017 es la quinta más alta registrada en el país, y aumentó por tercer año consecutivo luego del descalabro de los precios del petróleo en 2014.

Sostiene el documento del Banco de la República, que en comparación con lo ocurrido en 2016, el déficit corriente cayó US$1.770 millones, explicado principalmente por la disminución del déficit comercial de bienes (US$4.393 millones) y el incremento de los ingresos netos por transferencias corrientes (US$ 798 millones).

Añade el informe que estos resultados se compensaron parcialmente por los mayores egresos netos de los rubros renta de los factores (US$ 2.918 millones) y comercio exterior de servicios (US$ 504 millones).

Incluso, el resultado obtenido hace prever que la proyección esperada para este año será revisada. Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda, señaló que “el resultado es muestra de un ajuste extraordinariamente rápido que da mucha tranquilidad en el frente externo. En estas condiciones el déficit será menor a 3% del PIB en 2018”. Vale recordar que según el Marco Fiscal de Mediano Plazo presentado en diciembre del año pasado, la meta prevista para el 2018 era del 3,2%. Así mismo, Cárdenas destacó que el desbalance es la mitad del registrado en el momento más crítico de los precios internacionales del crudo, cuando se ubicó en el 6,4% como proporción del PIB.

Hay que resaltar que de los US$14.518 millones que se recibieron por concepto de IED el año anterior (4,7% del PIB), la distribución por actividad económica en este periodo fue principalmente para el sector de los hidrocarburos. Minería y petróleo atrajo el 30,4%; transporte y comunicaciones, el 23,9%; la industria manufacturera, el 15,6%; los servicios financieros y empresariales, el 11,4%; el comercio y hoteles, fue responsable del 6,2%; los servicios de electricidad, gas y agua, el 3,2%; y el resto de sectores el 9,2%.

También es un dato relevante que más de la mitad de las inversiones extranjeras recibidas durante el 2017 fueron nuevas. Detalla la balanza de pagos del Emisor que por tipo de aporte de capital, se estima que del total de ingresos recibidos por IED en el 2017, el 56,6% correspondió a nuevas participaciones de capital, el 27,9% a reinversión de utilidades y el 15,5% a deuda entre empresas con relaciones de inversión directa.

INVERSIÓN EXTRANJERA DE CARTERA EN EL PAÍS

Los TES son el principal atractivo para este tipo de inversiones. La balanza de pagos del banco central detalla que los ingresos por inversión extranjera de cartera totalizaron US$7.793 millones (2,5% del PIB), monto inferior en US$1.114 millones al obtenido un año atrás.

El 51,7% de estos recursos se destinó a la compra de TES y acciones en el mercado local por parte de inversionistas extranjeros, y el 48,3% de estos recursos se originó en la colocación de títulos de deuda de largo plazo, en los mercados internacionales emitidos, en su mayoría, por entidades del sector público.

Este grupo recibió recursos por US$6.695 millones, de los cuales el 56% correspondió a la adquisición de TES en el mercado local por parte de no residentes y el 44% a colocaciones de títulos de deuda de largo plazo en los mercados internacionales.