Economía

Subsidios y gasto público

El próximo Gobierno debe revisar la forma como se están asignando los recursos de los subsidios en nuestro país, y sacar adelante una reforma para avanzar en equidad.

Subsidios

Economía Por: Redacción Portafolio

El pasado 21 de marzo, tuvo lugar en el auditorio Alberto Lleras de la Universidad de los Andes el Seminario “Subsidios y Eficiencia del Gasto”, organizado por la Contraloría General de la República con el apoyo de la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes.

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El evento tuvo como objetivo presentar el número 351 de la revista Economía Colombiana, dedicado al gasto público y, en particular, a la discusión del proyecto de ley de subsidios, que se encuentra a consideración del Congreso de la República.

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Este es un aspecto de gran relevancia, tanto porque los subsidios sociales representan algo más del 40% del Presupuesto General de la Nación, como también porque en términos de su eficiencia urge una reforma que revise de manera integral la composición del gasto público, con un enfoque de equidad que logre el verdadero cierre de las brechas sociales.

Desde hace 65 años la Contraloría cuenta, como instrumento de difusión con la revista Economía Colombiana, que es en su género la publicación más antigua del país y que por la relevancia de sus contenidos, es un referente obligado para la academia y para la discusión de las políticas públicas.

En los últimos cuatro años de gestión de la actual administración de la Contraloría, ha sido el propósito del comité editorial de la revista, que en cada número se trate un tema central sobre el cual la entidad se interesa en llamar la atención de las ramas del poder público y de la ciudadanía, con miras a que se debatan acciones de política pública que han demostrado no ser eficaces para el logro de los resultados esperados o para que se fortalezcan aquellas tareas en busca de resultados exitosos.

Con esa mirada crítica, el número de este trimestre de Economía Colombiana está dedicado a debatir los aspectos más importantes del proyecto de ley que está a consideración del Congreso, y que busca dar a la asignación de los subsidios en el país un marco regulatorio.

En la apertura del seminario, el Contralor General llamó la atención respecto a que en una coyuntura económica como la actual, en que la situación fiscal preocupa por los bajos niveles de ingresos, que no son suficientes para atender las grandes necesidades del país, sumados a los compromisos adquiridos en la firma del acuerdo de paz, se requiere una reforma que no solo corrija las debilidades del actual sistema, sino que adopte un mecanismo de seguimiento y verificación de la calidad del gasto público.

Hoy en día son algo más de $75 billones (9,0% del Producto Interno Bruto (PIB) los que se dedican a subsidiar a la población colombiana, pero de estos, hay un porcentaje muy alto de recursos que está siendo asignado a población que no lo necesita.

Es por esas fallas de focalización que en gran medida no se corrigen los problemas de desigualdad en Colombia.

La situación se agrava aún más cuando a esa bolsa se suman los recursos que la Nación les transfiere a las regiones a través del Sistema General de Participaciones (cerca de 35 billones de pesos, 4,0% del PIB).

En un estudio presentado por la Contraloría General de la República en el 2017, se evidencia la urgente necesidad de una reforma a este sistema, por cuanto la asignación de recursos dista mucho de cumplir con los propósitos de equidad regional para los cuales fue creada.

Como se deriva de la exposición de motivos del proyecto de ley, hay aspectos que señalan la urgencia de una reforma al sistema actual de asignación de subsidios, como por ejemplo:

I) Las cifras a 2015 muestran que del total de subsidios sociales, los montos más representativos fueron a educación (33%), pensiones (28%), salud (18%) y servicios públicos (7%).

II) La indebida focalización se evidencia cuando con la información disponible se ratifica que 7,3 millones de personas en el nivel más alto de ingresos de la población está recibiendo más subsidios que los ciudadanos de más bajos ingresos, lo cual demuestra que el actual sistema dista mucho de ser progresivo y además es inequitativo.

III) Según las cifras, la principal razón para la inequidad en los subsidios está en las pensiones, que representan el segundo rubro más grande en los subsidios sociales (2,3% del PIB), después de la educación (3,0% del PIB).

En particular, el quintil de ingresos más alto de la población recibe el 50,8% del total de subsidios a las pensiones mientras que el más bajo obtiene apenas el 4,3%.

Pese a lo anterior, cabe discutir la conveniencia de los subsidios y ella debe derivarse de su definición conceptual: un subsidio es una transferencia de recursos públicos que otorga un beneficio económico a una persona natural o jurídica, con el propósito de garantizar la equidad. En ese sentido, es importante ver que no todos los subsidios están mal focalizados. En el caso de los apoyos directos en el tema de salud y en atención a la primera infancia, la población colombiana de más bajo ingreso recibe el 77% y el 81% de todo el subsidio respectivamente.

De igual forma, en lo relacionado con los subsidios en educación (el más grande en términos del PIB), los tres primeros quintiles reciben el 70% del total.

Queda claro entonces que el gobierno que se posesione el próximo 7 de agosto, debe dar una mirada rigurosa a la forma como se están asignando los recursos de subsidios en nuestro país, y sacar adelante una reforma que permita avanzar en los indicadores de equidad, que incorpore además mecanismos de seguimiento y evaluación que permitan verificar su impacto positivo entre los beneficiarios, y con ello buscar el cierre de las brechas de pobreza en nuestro país.


Gloria A. Alonso M.
Vicecontralora General de la República