Economía

¿Están frenando las elecciones presidenciales a la economía nacional?

Tanto sectores como consumidores se muestran cautos por el proceso electoral. ¿Qué viene?

Debate presidencial Encuentro con el pacífico

Economía Por: Javier Acosta

Es común escuchar, en el voz a voz, a personas que aseguran que sólo hasta después de las elecciones presidenciales se arriesgarán a hacer cualquier tipo de inversiones o a consumir.

La incertidumbre por quién llegará a la Casa de Nariño para suceder a Juan Manuel Santos es tal, que incluso el mercado cambiario es cauto, mientras espera el nombre del próximo presidente de Colombia.

(¿Qué efectos tendrá en los mercados las elecciones presidenciales?). 

Para los analistas del mercado es claro que si gana un candidato de derecha o de centro, el mercado no sufriría cambios drásticos, pero aseguran que no ocurriría lo mismo si el que gana las elecciones es un candidato de izquierda.

Los expertos coinciden en que en caso de que se imponga una propuesta como la de Gustavo Petro, el dólar sufriría una caída de entre $100 y $150 por el temor generalizado de un cambio drástico en el sistema económico del país.

En las últimas sesiones, la divisa estadounidense se ha mantenido en niveles estables y analistas como Alexander Ríos, de Estratégica Consultoría, pronostican que así se mantendrá mientras el país decida quién tomará las riendas del Gobierno.

Y es que pese a los fuertes movimientos del crudo en los mercados internacionales, el dólar perdió esa correlación directa que existe entre la divisa y el petróleo, ante la expectativa del proceso electoral, en un ambiente tan divido como el actual.

“Durante el proceso electoral, la divisa estadounidense se mantendría en el rango de los $2.820 y $2.880 hasta que sea elegido el próximo presidente de la República, siempre y cuando no haya cambios importantes en la cotización del crudo en las siguientes semanas”, señaló Ríos, al cierre de la semana pasada.

Bajo ese panorama se podría decir que las negociaciones de la tasa de cambio son un termómetro de lo que ocurre en el país.

(¿Por qué los mercados le tienen miedo a Petro?). 

Sectores como el comercio han señalado que el clima por las elecciones presidenciales que se avecinan han ‘enfriado’ el consumo de los hogares y personas, que prefieren comprar una vez se cierren las urnas.

Para Jorge Quintero, profesor del IEEC de la Uninorte, tradicionalmente en Colombia el periodo previo y posterior a las elecciones dinamiza sectores clave de la economía, como el consumo en los hogares, el gasto del gobierno y la inversión en obras civiles.

“Todo proceso electoral genera un impacto sobre la economía, y las próximas elecciones presidenciales en Colombia no serán la excepción. Datos del Dane dejan ver que durante estos periodos el consumo de los hogares, del gobierno y el gasto en obras civiles incrementan considerablemente”.

Según Quintero, esta “situación hace parte de lo que se conoce como un ciclo político-económico-electoral oportunista, el cual se caracteriza por la generación de incentivos, usualmente en el año previo a las elecciones, con la intención de atraer mayor número de votantes”, dice.

No obstante, ante la cercanía de la contienda electoral, que se realizará en contados días, el gasto ha disminuido y ocurrirá este fenómeno hasta después de que se sepa el nombre del nuevo mandatario.

Esto ocurre, según él, porque se suele generar una desaceleración en el crecimiento económico, pues no hay tanta motivación política para incurrir en altos gastos sociales.

Pese a esa ralentización momentánea por la proximidad de las elecciones, las expectativas para el mediano plazo son positivas, ya que se espera que una vez se lleven a cabo las elecciones, la dinámica favorable se restablezca.

Según un documento elaborado por Quintero, el Banco Mundial mantiene expectativas de crecimiento del PIB para Colombia en 2018 de 3,1%, y para 2019 de 3,4%.

Vale la pena destacar que la llegada de un nuevo mandatario genera efectos inmediatos en la confianza inversionista, estimula el incremento de las compras del Estado y mejora el comercio internacional.

('Propuestas de los candidatos presidenciales para la industria son incompletas'). 

Frente al panorama inversionista, pese a que la época electoral genera temores, éstos son internos, razón por la cual los inversionistas extranjeros no le han quitado los ojos a Colombia, toda vez que tras el relevo del Gobierno, habrían nuevas oportunidades de inversión, situación que no ha cambiado pese a las temporada preelectoral.

Para los inversionistas extranjeros lo importante son las adversiones al riesgo y no la situación política de un país.

Es de señalar, que los inversionistas foráneos ya han venido descontando los riesgos ante una eventual llegada de un gobierno de izquierda.

Históricamente, en el plano macroeconómico, las variables de la economía no cambiaron drásticamente en años de elecciones, razón por la cual los frenos que existen sólo son momentáneos y hacen parte de la dinámica propia de una contienda marcada por la incertidumbre.