Economía

La era de la revolución digital en el financiamiento del campo

La estrategia de profundización financiera agropecuaria y rural debe ser el soporte de procesos previos esenciales en la gestión productiva 

Conozca las 32 recomendaciones que le hace la Ocde al agro

Economía Por: Portafolio

La revolución digital y de las comunicaciones son ahora instrumentos muy expeditos para generar la gran transformación en los productos y servicios financieros en el campo colombiano.

Hoy, con el avance global de la tecnología, es posible desarrollar soluciones o plataformas que promuevan el acceso a estos productos y servicios en un segmento de población donde hay un espacio importante para crecer.

(Lea: El trabajo informal reina en el campo colombiano)

La experiencia del modelo cooperativo de Desjardins en Canadá es aprovechar los procesos de innovación tecnológicos para desarrollar productos y servicios financieros a la medida de las necesidades de los empresarios agropecuarios, acompañados también de seguros y avales pertinentes a la actividad. Así mismo, tienen permeada la cultura de altos estándares de calidad del servicio que es evaluada periódicamente.

(Lea: El campo en la próxima década

Es el banco el que va al campo y no el campesino a las oficinas donde debe esperar para que lo atiendan. En este caso, ambos actores ganan en oportunidad y reducción de costos de atención.

Es claro que la estrategia de profundización financiera agropecuaria y rural debe ser el soporte de procesos previos que son esenciales para el éxito de la gestión productiva en el campo. En este sentido, es clave el acompañamiento productivo, la asistencia técnica, alianzas con redes de comercialización y agroindustria, agricultura por contrato, entre otros aspectos claves en la dinámica agropecuaria y rural.

(Lea: ‘En el 2017, el PIB rural será récord de los últimos 52 años’: Aurelio Iragorri

Estudios recientes de medición del impacto del crédito agropecuario demuestran que este tiene un papel positivo sobre la reducción de la pobreza y mejoramiento del bienestar de la población rural, pero es claro que el crédito per se no genera la transformación del campo.

Es necesario avanzar en el desarrollo de una plataforma digital que busque acercar a la oferta y demanda de crédito agropecuario y rural, de tal forma que sea posible que los productores rurales interesados en acceder a un crédito puedan enviar su solicitud a un banco digital de solicitudes donde se agregará mayor información del solicitante, los costos e ingresos esperados de la actividad a desarrollar, la posibilidad de acceder a avales de crédito como el FAG o seguros agropecuarios que reducen el riesgo del préstamo.

Así se construye una base de clientes potenciales para ser remitida a los intermediarios financieros para su análisis y decisión de crédito.

De concretarse esta solución, tanto el productor como el banco o cooperativa financiera han optimizado su proceso de crédito porque, de una parte, el productor ha evitado inicialmente tener que desplazarse de su finca a solicitar el crédito y el intermediario financiero reduce costos de atención y de recolección de información básica sobre el potencial cliente.

Con ésta solución digital en operación se contribuirá positivamente en el mejoramiento del acceso de la población rural al crédito.

MARCOS DE REFERENCIA

Así mismo, uno de los temas a resolver es la falla de mercado relacionada con la carencia de información tanto de los costos de la actividad productiva, precios y márgenes de ingresos, como información económica de los productores que le garantice a los intermediarios financieros que el crédito se va a recuperar adecuadamente.

A través de la cooperación técnica del gobierno canadiense se ha logrado avanzar en Finagro, las cooperativas financieras y el Banco Agrario, en la construcción de marcos de referencia agronómicos de distintos productos y regiones para facilitar a los intermediarios financieros contar con instrumentos de análisis de crédito que les permita ampliar la cobertura de financiamiento sobre la base de que cuentan con información estructurada y confiable de la actividad productiva a financiar.

En esa misma dirección, es necesario también avanzar en una gestión del riesgo agropecuario que brinde mayor sostenibilidad a la producción rural.

Pasos en la dirección correcta viene dando Finagro en el desarrollo de estos instrumentos de gestión del riesgo tanto en el desarrollo de sistemas de información como de productos de seguros como el de ingreso, colectivo y catastrófico que tendrán un gran impacto en la sostenibilidad de la producción agropecuaria.

De otra parte, es claro que los productos y servicios que se desarrollen deben partir de responder a las propias necesidades del ciclo productivo, a sus particularidades de transformación y comercialización, entre otros aspectos.

A nivel de ejemplo, los requerimientos de crédito de los productores de arroz riego en el Tolima Grande son distintas a la del arroz secano del Llano o de los productores de panela certificada en buenas prácticas agrícolas son distintas a quienes lo hacen en menor escala y de manera más artesanal.

LOS AVANCES

En esa dirección Finagro, Banco Agrario de Colombia y la Asociación Bancaria vienen desarrollando un trabajo destacado para más de 50 organizaciones paneleras en el país.

Este trabajo va a contribuir de manera significativa en el desarrollo de productos financieros acordes a las necesidades de la producción agropecuaria.

En definitiva, el gran reto de la inclusión financiera está en el campo con el apoyo de la revolución digital y de las comunicaciones, fundamentalmente a través del crédito, resolviendo los problemas de información que alejan el acceso al crédito principalmente de los pequeños y medianos productores agropecuarios y rurales. En aras de avanzar en esta dirección es viable aliarse con las iniciativas de plataformas digitales que vienen acercando la comercialización de los productos del campo a los consumidores, allí hay un potencial de crecimiento importante.

Jesús Antonio Vargas