Economía

‘Para atraer inversión se debe entrar a los nuevos sectores’

Mario Cimoli, de la Cepal, afirma que Latinoamérica no va a llegar a la previsión de crecimiento de 2,2% para este año y cerraría en el 2%.

Mario Cimoli

Economía Por: Portafolio

La Cepal presentó ayer su informe sobre Inversión Extranjera Directa (IED) en Latinoamérica, la cual cayó un 3,6% en su conjunto y encadena así tres años consecutivos de pérdidas. Colombia, se mantuvo con ligera alza en el 2017 del 0,5%.

En este sentido, Mario Cimoli, secretario ejecutivo adjunto del organismo le contó a Portafolio que si la región quiere seguir atrayendo inversión foránea, tendrá que entrar a competir en los sectores tecnológicos de la economía. Además, rebajó la previsión de crecimiento regional para este año hasta el 2%.

(Lea: América Latina por la senda de la recuperación económica)

¿Cómo valora los resultados del informe?

Hay cuatro resultados importantes en el documento. El primero tiene que ver con el contexto global, hay que tener en cuenta en un mundo en el que hay tensiones comerciales, bajadas de impuestos y acuerdos que van para atrás, la IED es difícil. En ese sentido, hay una baja del 23% a nivel global y América Latina sigue esta tendencia con una caída de más del 3%.

(Lea: Las ciudades más caras para vivir en América Latina

El segundo es la heterogeneidad del resultado, pues hay países que aumentan y otros que disminuyen. Los ganadores son Centroamérica y El Caribe, con Colombia que estuvo estable y un cono sur golpeado. El tercero tiene que ver con la composición: se ve que hay una recomposición hacia los sectores manufactureros muy interesante, explicada por el descenso del peso de los recursos naturales y porque hay países que cambian los sectores y cambian la tendencia. Entre estos destacan las energías renovables, telecomunicaciones y el automotriz.

(Lea: Desempleo en América Latina caería en 2018

El cuarto resultado es que hay países que han logrado ejecutar políticas públicas industriales y tecnológicas de calidad.

¿La caída es por las políticas monetarias?

Hay una recomposición de los flujos de inversión en un contexto en el que las nuevas tecnologías modifican las cadenas de valor y los negocios. Todos los actores quieren jugar en acerbos tecnológicos, que serán decisivos.

¿Esperan mejoras para los próximos años?

El crecimiento mejora, pero no tanto. Si los países no implementan políticas que absorban esta tecnología en los sectores que van a ser el activo fundamental para el desarrollo de mañana para el empleo y la fiscalidad, es un tema que nos preocupa. No tener políticas para ello, sería un crimen a nivel nacional.

¿Qué recomienda la Cepal para un gobierno como el de Colombia se pueda subir a esta tendencia?

El gobierno siempre ha realizado un esfuerzo importante en políticas tecnológicas, por lo que pensamos que preservar e ir más allá en estas es importante. Hoy ya tiene un set de políticas que tienen que ser de Estado, y si las acelera, muy seguramente tendrá las capacidades públicas para atraer la inversión de calidad que permite crecer salarios y productividad.

¿Ha caído la rentabilidad de las inversiones?

Depende del sector del que se hable, porque si se habla de recursos naturales, la rentabilidad es muy alta. Y eso no es lo mismo que lo que ocurre con las que se realizan para el mercado interno. Por eso, mantener un crecimiento del mercado interno, una estabilidad macro y garantizar rentabilidad es importante, las inversiones no se mueven por cariño, sino por negocio. Esto requiere que América Latina entre a competir en los nuevos sectores económicos.

¿No ven tan bien la economía regional?

En crecimiento, nosotros dijimos un 2,2%, pero habrá algunos factores regionales que van a afectar y pensamos que vamos a estar en un 2% este año. El problema es que América Latina necesita una tasa de 4 o 5% para absorber el desempleo, reducir la desigualdad y mejorar la pobreza. Necesita tasas de crecimiento mayores y niveles de inversión mayores, económicamente no estamos mal, pero no somos los primeros de la clase, y para recuperar el tiempo perdido deberíamos ser los primeros.

¿En cuánto cuantifica la brecha de inversión?

Lo países asiáticos en promedio se mueven entre un 30 o 40% del PIB, y la región cuando va bien, llega a un 20 o 21%, aunque por lo general nos movemos en torno al 19%, la brecha es enorme. Lo que pasa es que uno también invierte en aquellos sectores que son interesantes como los digitales, la nueva manufactura, pues la base del cambio tecnológico seguirá siendo la manufactura. Lo que pasa es que cuando la región lee esto lo hace de forma muy ortodoxa, no se fijan en cómo la tecnología cambia todo el modelo.

¿La región es vulnerable a los choques externos?

Más que el hecho de que exista un choque externo, el problema es que la región no hace la tarea para ser inmune a ese tipo de choques. Vivimos siempre así, los economistas dicen que hay que hacer ajustes, pero con un ajuste nos morimos todos de hambre. Este es un tema estructural, en el que se toman políticas coyunturales cuando lo que hay que hacer es cambiar la estructura productiva, que sea más diversificada.

¿En qué va el tema de la de la integración regional?

El problema es que cada país piensa que por sí solo puede jugar el partido, pero la realidad es que hasta Brasil es muy chico para jugar solo. La integración es una necesidad, pero hay que repensarla, pues con el comercio que tenemos sería bueno buscar mercados en otros países, pero al tiempo se debe buscar los drivers internos, como puede ser el de la integración digital. Eso sí, no se puede impulsar el ecommerce o estas plataformas si no tenemos una economía integrada en lo digital.

¿Qué encaje tiene Latinoamérica en el contexto internacional?

Yo creo que en este mundo global cada país debe mirarse a sí mismo y ver dónde están los drivers internos para crecer y mejorar. Además, hay que buscar los socios comerciales que sean interesantes. Es decir, la región tiene que seguir mirando hacia fuera, pero también tiene que buscar los detonantes internos para que el desarrollo acompañe, pues solo con lo externo no es suficiente.

Rubén López Pérez