Economía

Eliminar intereses a cesantías, en propuesta laboral de Anif

El centro de estudios dice que se deben eliminar intereses a cesantías, volver al recargo nocturno desde las 10 p.m. y poner la lupa a incapacidades.

Informalidad

Economía Por: Portafolio

Flexibilizar el mercado laboral, a través de la reducción de los costos no salariales, sería la carta principal de la reforma laboral que necesita urgentemente Colombia.

Esta conclusión se desprende del informe ‘Elementos para una reforma estructural laboral’, elaborado por el centro de estudios económicos Anif, que la considera tan importante como las de carácter tributario y pensional.

(Lea: 'Reforma tributaria está casi destilada': Minhacienda). 

Sobre todo, porque analistas, gremios, funcionarios técnicos coinciden a diario en la necesidad de que la productividad aumente en Colombia, de modo que esto se traduzca en un mayor crecimiento del PIB a mediano y largo plazo.

Algo de esto también se encontró en las intervenciones de del ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, quien ha asegurado que el aporte de la productividad al producto interno bruto (PIB) no ha tenido ninguna variación en los últimos años.

PUNTOS CLAVES

Lo anterior llevó, incluso, a que el potencial del PIB cayera de 4,8% en el 2012 a 3,5% este año: esto, en plata blanca, representa –en un horizonte de 10 años– una pérdida capitalizada de entre $300 billones y $540 billones, tal y como lo indican las cifras del Ministerio de Hacienda.

Este panorama generó, entre otras cosas, una alta informalidad laboral (ver gráfico), que Anif asegura se puede revertir, para lo cual se necesitaría una cirugía profunda al sistema.

Para esto, en primer lugar se planteó eliminar las contribuciones parafiscales (equivalentes al 4% sobre el valor de la nómina) y los intereses de las cesantías, “considerando que los empleados ya reciben rendimientos de dichos aportes por parte de las entidades a cargo”.

(Así es el panorama laboral en Colombia). 

Paralelo a estos cambios, el centro de estudios identificó siete ejes que deben ser estudiados. Los dos primeros tienen que ver con costos no salariales directos e indirectos, para los cuales aseguró que es necesario vigilar que los recursos de cesantías lleguen efectivamente a los fondos y que no se siga haciendo ‘conejo’ con las incapacidades médicas falsas.

Para esto último, se tendría que crear un sistema de vigilancia con ayuda del Ministerio de Salud y se impondrían sanciones monetarias y/o reputacionales para los empleados que hagan trampa.

El tercer punto de la reforma consiste en reducir los costos de los despidos, que de rebajarse ayudarían a la creación de empleo, según la propuesta de Anif. Sin embargo, no es lo único: establecer el despido justificado como norma general y adoptar topes a las indemnizaciones serían otros inamovibles en esta propuesta.

En la iniciativa presentada por la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) –que va de la mano de un ajuste profundo a las pensiones– también se habló de los costos salariales directos (salario mínimo) y de capacitaciones laborales.

Sobre el primero, los expertos aseguraron que el mínimo debería ajustarse a la llamada ‘regla universal’, es decir, incrementarse solo con base en el alza de la productividad, lo que –de paso– resultaría complicado, ya que los índices nacionales en esta materia son de los más bajos a nivel internacional.

En cuanto a las capacitaciones, Anif propuso la creación de alternativas profesionales en la secundaria: “De esta manera, los estudiantes podrían escoger entre el bachillerato clásico y una opción vocacional, buscando un calce entre los conocimientos-habilidades de los jóvenes en busca de trabajo y las necesidades de las empresas”.

Esto se haría con el acompañamiento, fortalecimiento y mayor profesionalización del Sena, “para que se ofrezcan más programas de educación vocacional”, los cuales serían evaluados por firmas vinculadas al Servicio Público de Empleo, entidad adscrita al Ministerio de Trabajo.

NUEVOS EMPLEOS

En los estimativos del centro de estudios, estos cambios tendrían una reacción directa con la reducción de la informalidad laboral y con una caída del desempleo.

En sus cuentas, se elevarían los empleos formales (es decir, que pagan seguridad social y pensión) en cerca de 1,2 puntos porcentuales, mientras que el desempleo se reduciría en 0,64 puntos porcentuales, generando 175.000 plazas nuevas cada año, lo que se traduciría en casi 2 millones en una década.

Este logro requeriría también ponerle un tope al monto del retiro de las cesantías en función del salario y del valor acumulado, “de manera que funcionen como un verdadero seguro al desempleo, y cuyos desembolsos sean mensuales, para evitar desahorros innecesarios en casos de rápido reenganche al mercado laboral”, aseguró Anif.

De hecho –según los cálculos hechos por el centro de estudios económicos– también se haría necesario instaurar una remuneración diferencial para los menores de 25 años que estén en periodos de aprendizaje, a quienes se les pagaría un 75% del salario mínimo mensual.

PROPUESTAS DE IVÁN DUQUE

- Buscar recursos para emprendimientos.

- Impulsar las empresas B.

- Generar puestos de trabajo formales y estables.

- Aumentar la productividad, impulsando una agenda para su alza.

- Reducir los impuestos a las empresas, de modo que se traduzcan en mejores salarios.

- Apalancar la inversión y que se libere el potencial de las plataformas de ‘crowdfunding’.

- Impulsar la transformación productiva 2.0.

Sebastián Londoño Vélez
En Twitter: @SLondonoV