Economía

‘Sin presupuesto, el turismo no puede progresar’

Alonso Monsalve, director de Grupo Alianza, ve con buenos ojos expectativas del gobierno, pero manifiesta que hay que corregir escasez de recursos.

Alonso Monsalve, director del grupo Alianza y expresidente de Anato.

Economía Por: Portafolio

El Turismo colombiano está lejos de llegar a los niveles de otras naciones de similar desarrollo.

“Hay buenas intenciones pero los recursos son mínimos, lo que tiene el Viceministerio no es nada, y los recursos de Fontur, que es un fondo que hemos creado desde el sector privado y que ahora también participa el público, por mucho que parezca, siguen siendo muy poco”, señaló Alonso Monsalve, director del grupo Alianza y expresidente de Anato, en diálogo con Portafolio.

De acuerdo con el ejecutivo, que tiene una larga trayectoria en el sector y hoy encabeza un grupo empresarial compuesto por 250 agencias de viajes en 21 países de América Latina; para explotar el potencial del turismo de la manera en que se espera, se requiere una inyección de capital ampliamente superior a la que se ha delegado generalmente desde el Estado.

En 2018, por ejemplo, el Ministerio de Comercio, industria y Turismo recibió $807.000 millones, 18,9% menos que en el 2017. Suma que además es dividida entre las diferentes ramas acogidas por esta entidad, en la que el turismo representa una tercera parte.

¿Qué es lo primero a lo que se le debería invertir?

A combatir la informalidad y mejorar la infraestructura. Estos son los dos aspectos más importantes, para lo que hay que poner plata. Sin dinero el país no va a avanzar, y a ese ritmo todos nos vamos a cansar. Si el gobierno quiere que este sea el nuevo petróleo, hay que preguntarse cuánto invirtió en sacar adelante los pozos y cuánto va a delegar ahora para el turismo.

El hecho de que a Fontur, por ejemplo, se le den $200.000 o $300.000 millones al año, eso no es dinero para todo un país, sobre todo uno que está viendo como construye su producto turístico y su infraestructura.

Pero el sector está creciendo...

Es cierto que el sector ha crecido mucho, que la visita de extranjeros ha aumentado exponencialmente, que se han hecho hoteles y que incluso los colombianos están saliendo más al exterior, pero en Colombia hay todo por hacer y todos decimos lo mismo, hay que construir carreteras para poder llegar a los destinos, hay que invertir en capacitar guías, porque tenemos muy pocos, hay que hacer senderos, tener muelles, etc.
Hemos mejorado, pero aún no somos suficientemente competitivos internacionalmente.

¿Qué más se requiere?

Necesitamos que vengan más aerolíneas y más conectividad, esa es nuestra lucha constante. Y como mencioné, hay que luchar contra la informalidad, pues no es aceptable que haya plataformas que vengan a arrasar en el país, que se instalen y no paguen los impuestos, que no paguen el IVA del 19% que nosotros pagamos porque operan desde Nueva York, porque eso es competencia desigual.

Estas iniciativas tecnológicas son bienvenidas, pero bajo una reglamentación que no hunda a las empresas nacionales, que son las que generan los empleos.

Además del dinero, ¿Cuál debería ser la apuesta para fortalecer la actividad?

Ofrecemos una gran diversidad y esa debe ser la apuesta, el turismo de naturaleza y la cultura. Creo que Colombia, a pesar de atraer a muchos viajeros, sobre todo del mercado doméstico, en los destinos de sol y playa, no puede competir internacionalmente por ese lado, porque no tiene buenas playas.

Una buena playa es que no sea peligroso, que el agua y la arena sean limpias, que no te hundas a los cinco metros caminando dentro del mar, que haya palmeras, y en Colombia no es así. No podemos competir con Aruba o República Dominicana en ese sentido.

¿En qué debemos enfocarnos?

Debemos enfocarnos en cuidar y explotar lo que solo tenemos nosotros. Nuestra base está fundamentada en naturaleza y cultura y diversidad, somos número uno en cuanto a idiomas, y esa es una gran fortaleza.

Debemos darles prioridad por ejemplo a los pueblos patrimonio, que tenemos muchos. Hay unos muy bellos, como Barichara o Santa Fe de Antioquia, pero aún no hay como recibir a la gente, o no a todos los mercados. Uno de esos es el turismo de lujo, en el país es prácticamente inexistente.

¿Qué se ofrece hoy en el segmento de lujo?

Básicamente el más importante es el hotel Santa Clara en Cartagena y el Santa Teresa, también hay uno en Barú. Los que se pueden considerar de lujo pero no es el gran lujo, entonces no vamos a atraer ese tipo de turismo, que es un nicho de mercado que atrae muy bien dinero.

Lo que ellos buscan es el máximo confort, en todo sentido: en la gastronomía, la comodidad de las camas, en la seguridad, en la accesibilidad, en los productos contenidos, y de eso España por ejemplo encontró un ingreso muy importante; pero nuevamente, hay que invertir y atraer la inversión.

¿Qué es lo que más están vendiendo hoy las agencias de viajes?

El turismo corporativo es el que más se mueve. Bogotá es líder en cuanto a convenciones y eventos. Esto es bueno porque hemos avanzado y es uno de los segmentos que mayores ingresos trae al país. Medellín y Cartagena como destinos de este tipo también se han consolidado.

No obstante, insisto, en que mientras en esta parte hay una buena situación, hay que fortalecer el turismo vacacional, que aún está en una etapa inicial con muchas carencias a comparación de los estándares internacionales, porque si uno quiere llevar a un turista a Leticia, por ejemplo, allí hay dos hoteles de nivel.

En Caño Cristales mejoró la seguridad, pero no los alojamientos no son los más adecuados para los visitantes. No es como en Machu Pichu, en Perú, que en medio de la naturaleza, lejos de la ciudad, hay hoteles de alto nivel, y también otros más sencillos, cubriendo todos los segmentos del mercado