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Economía

Así ha sido el aporte francés al ajuste en la salud colombiana

Tres expertos de ese país hablaron ayer en el foro de la Andi, acerca del plan de cooperación que han ejecutado durante los últimos años.

Medicina personalizada

"La idea era fortalecer la inspección, vigilancia y control de la Supersalud, con más personal”, dice Simon

Archivo Portafolio

POR:
Portafolio
junio 14 de 2017 - 09:57 p.m.
2017-06-14

Detrás de la Ley Estatutaria de Salud, la regulación de precios de medicamentos y de otras novedades que está implementando Colombia en este campo hay especialistas franceses cooperando con el país.

(Lea: Las razones por las que se acabó el Plan Obligatorio de Salud (POS)

El apoyo no solo es con un crédito de 400 millones de dólares, sino con la transferencia de su experticia.

(Lea: Tecnología al servicio de la salud

Gustavo Rojas, coordinador de Proyectos de la oficina de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) que opera en Colombia, subrayó que el espíritu de la cooperación no ha sido imponer nada, sino compartir experiencias, y que las enseñanzas incluyen también hablar de los fracasos para no repetirlos.

(Lea: Hacia una revolución digital de la salud

Ayer, en el marco del Foro de la Salud y el 24º Foro Farmacéutico de la Andi, el cual se desarrolla hasta mañana en Cartagena, tres de los especialistas que han intervenido en el plan de ayuda explicaron cómo han trabajado desde el 2013.

Rémy Fromentin, jefe técnico en este proceso, destacó que Colombia tiene dos retos mayores, en los que su país lo está acompañando. Uno es permitirles a todos los habitantes el acceso a la salud y hoy día se le añade la atención de las necesidades que surgen con el posconflicto.

El otro es regular los gastos en salud y, para ello, asegura que han tratado de transmitir tres conceptos: la autoridad del Estado, es decir que este lleve la batuta, que defina el norte, lo cual ya se nota.

El segundo es aplicar la negociación para implementar los cambios que se quieren. El tercer concepto es el de la sostenibilidad financiera, que consiste en conocer la capacidad de la Nación para ofrecerle a toda la población una salud de calidad.

Rémy alaba que hoy haya un mecanismo para definir los precios institucionales de los medicamentos, en lo cual también se partió de lo avanzado por Francia. “Nosotros nos demoramos 15 años para poner eso a punto y ustedes lo hicieron en un año”, anotó, aunque dejó entrever que “no se pueden fijar precios sin tener en cuenta a los industriales”. Afirmó además que lo hecho en fármacos habría que extenderlo al conjunto de los actos médicos (aparatos y procedimientos).

TELEMEDICINA AL DÍA 

Por su parte, Pierre Simon, experto en telemedicina habló en el foro sobre la manera como Francia ha aplicado ese adelanto en los llamados “territorios de ultramar” (antiguas colonias), como la Guayana Francesa, donde las necesidades se parecen mucho a las de Colombia en cuanto a acceso a la salud en los pueblos y veredas más alejadas.

Particularmente, se busca llegar con especialistas, un recurso que resulta bastante escaso en nuestro territorio y que suele ser indispensable en el manejo de patologías crónicas como diabetes, hipertensión, insuficiencia respiratoria y enfermedades renales. Anotó que para desarrollar la telemedicina lo primero es contar con voluntad política, capacitación de los profesionales y tener un marco jurídico adecuado.

“En Francia logramos desarrollarla solo cuando el poder político implementó un marco reglamentario, no para molestar a los profesionales, sino para asegurarlos con respecto a estas nuevas prácticas profesionales”, afirmó, al tiempo que añadió que Colombia ya cumple con el primer requisito, está desarrollando el marco reglamentario y jurídico, y le falta formar a los galenos para que acepten las nuevas organizaciones y prácticas de telemedicina.

“Todas las facultades de medicina del mundo construyeron la practica médica sobre la relación singular paciente-médico. La telemedicina suprime ese contacto frente a frente y crea la relación a distancia; eso siempre interpela al médico”, agregó.

“Entonces, la formación en medicina consiste en mostrarles que uno puede hacer un seguimiento de calidad, a distancia, con las herramientas digitales”.

Simon opina que es un error darle la mayor preponderancia a la tecnología a la hora de intentar lograr una atención remota, si bien es necesaria para contactar al especialista con el médico general que está junto al paciente.

Para él, primero hay que trabajar en la organización médica y luego pensar en la plataforma digital más adecuada que soporte el modelo. En eso muchas naciones se han equivocado, pero Colombia ya hizo conciencia, según el experto.

Aclaró que un país solo puede percibir los resultados de la telemedicina en cinco a siete años, pero acá serían menos porque llevamos una década con experiencias piloto.

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