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Economía

Eliminación del trabajo infantil tarea de grandes

En el contexto colombiano, este tiene dimensiones mayúsculas comprometiendo el desarrollo personal, familiar y fisiológico de 869.000 niños.

Trabajo infantil

No obstante la reducción de la tasa, del 9,1% al 7,8%, entre los años 2015 y 2016 y el cumplimiento de las metas gubernamementales de reducción del trabajo infantil.

Archivo particular. 

POR:
Portafolio
junio 17 de 2017 - 06:14 p.m.
2017-06-17

Se conmemoró el pasado 12 de junio el día mundial contra el trabajo infantil, que afecta a 168 millones de niños en el mundo, según cifras de la Organización Internacional del Trabajo.

(Lea: Así es el panorama del trabajo infantil en Colombia

La dimensión del problema mundial llevó a la inclusión de la estrategia de, a más tardar en el año 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas en los objetivos de desarrollo sostenible.

(Lea: Así puede trabajar legalmente un menor de edad en Colombia

De la misma manera, los convenios de la OIT que regulan la eliminación del trabajo infantil a saber, 138 sobre edad mínima de admisión al empleo y 182 sobre la eliminación de las peores formas de trabajo infantil, se integran al elenco de convenios fundamentales que vinculan a la totalidad de países miembros del organismo internacional destacando su vocación de regulación universal.

La eliminación del trabajo infantil, se circunscribe a las denominadas peores formas de este flagelo que se refieren a manifestaciones de esclavitud, trata de niños, prostitución, utilización de niños para el tráfico de estupefacientes, actividades que van en menoscabo de sus condiciones de salud, seguridad o moralidad y todas aquellas que comprometen la atención escolar y su correcto desarrollo en las primeras etapas de la vida.

En el contexto colombiano, el trabajo infantil tiene dimensiones mayúsculas comprometiendo el desarrollo personal, familiar y fisiológico de 869.000 niños según cifras oficiales.

No obstante la reducción de la tasa, del 9,1% al 7,8%, entre los años 2015 y 2016 y el cumplimiento de las metas gubernamementales de reducción del trabajo infantil, debe profundizarse el compromiso de atención a las causas que generan la interrupción de los procesos de desarrollo de los niños para inciar prematuramente la vida laboral.

Las tasas de trabajo infantil en Colombia, demuestran la focalización rural del problema, sí se considera el contraste del 13,6% de la tasa rural frente al 5,7% de lo reportado en el sector urbano.

Resultan especialmente preocupantes los porcentajes de trabajo infantil identificados en Neiva, Sincelejo, Pasto y Armenia, al tiempo que las menores tasas se presentan en Manizales, Cartagena y Santa Marta.

El problema debe enfrentarse identificando las principales causas que se concentran en factores como: económicos de ayuda a la satisfacción de necesidades familiares vitales, culturales que derivan de convicciones sociales del trabajo como elemento de disciplina y responsabilidad, y de sostenimiento de necesidades propias.

Los efectos indeseables están relacionados con el desempleo juvenil que deriva de las deficiencias en la formación, la profundización de los ciclos de pobreza estructural y la degradación del desarrollo fisiológico, como consecuencia de la prematura iniciación en actividades del mundo laboral.

Adicionalmente a los efectos adversos para el desarrollo de los menores, el trabajo infantil es un espacio de degradación de las condiciones laborales y ausencia de reconocimiento de derechos sin remuneración en la mayoría de los casos, sin que se reconozca estándares protectores como el salario mínimo o la cobertura en materia de seguridad social.

Para este año, la OIT decidió enfocar la campaña contra el trabajo infantil en la protección de los niños en contexto de catástrofes y conflictos que destruyen el acceso a servicios básicos y académicos, condicionando negativamente la incorporación de los menores al sistema laboral.

La recomendación 71 de la OIT enlista opciones de política pública de transición de la guerra a la paz para la reincorporación social de los menores, como el aumento de la edad de terminación de la enseñanza obligatoria, el estímulo de la terminación de estudios de enseñanza básica y secundaria a través de becas de estudio y estímulos a los padres para la manutención durante los períodos de terminación de los ciclos escolares.

En el marco del posconflicto en nuestro país, la implementación de los acuerdos de paz debe considerar los compromisos de erradicación del trabajo infantil en las zonas rurales, que integra el elenco de acciones para la formalización laboral rural incluida en el punto que diseña un nuevo campo colombiano y reforma rural integral.

La estrategia y responsabilidad institucional de eliminación del trabajo infantil radica en cabeza de entidades como el Ministerio del Trabajo, el Ministerio de Educación, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y la Policía Nacional, que deben coordinar esfuerzos para evitar duplicar actividades y contradicciones en los planes de acción contra el trabajo infantil.

Iván Daniel Jaramillo Jassir
Investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario.
Especial para Portafolio

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