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Influencia del Papa Francisco en el empleo juvenil y en la protección de los trabajadores

La visita del Papa constituye una oportunidad para evaluar el sistema laboral colombiano, en la perspectiva de la doctrina social de la Iglesia.

Papa Francisco en Colombia

Empleo Por: Portafolio

A propósito de la visita a Colombia del Papa Francisco, resulta conveniente revisar la influencia de la iglesia católica y el pontífice en la formación y desarrollo del diseño de protección a los trabajadores en el mundo.

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En efecto, la formación del esquema de derechos y garantías a los trabajadores tuvo decisivo influjo, la denominada doctrina social de la Iglesia enmarcada en la encíclica Rerum Novarum del Papa León XIII en 1891, en la que se reivindicó el derecho de sindicalización y un salario justo como parte de la justicia social que debería sustentar el esquema económico que derivaba de la revolución industrial.

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En la misma dirección, la encíclica Quadragesimo Anno del Papa Pío XI que dio continuidad a la directriz de intervención de la Iglesia en la cuestión social, promovió salarios vitales y el derecho de asociación sindical en coordinación con el respeto de la propiedad privada, advirtiendo los peligros del libre mercado a ultranza.

La cuestión social se abordó en el mismo sentido por Juan XXIII en la encíclica Mater et Magistra transmitida a todos los trabajadores del mundo en 1961 que enfatiza la incusión de las enseñanzas cristianas en los movimientos sindicales y el derecho a que los trabajadores “cobren un salario cuyo importe les permita mantener un nivel de vida verdaderamente humano y hacer frente con dignidad a sus obligaciones familiares.”

Como parte del desarrollo de los pueblos, la encíclica Populorum Progressio del Papa Pablo VI en 1967 se insta a la acción solidaria para hacer partícipes a todos de los frutos de la civilización subrayando el alcance mundial de a cuestión social en el que el trabajo ha sido asignado por Dios para completar su obra reconociendo que el “trabajo ha sido querido y bendecido por Dios”.

Resulta de especial importancia en el ámbito laboral la encíclica Laborem Exercens del Papa Juan Pablo II en 1981 en la que el trabajo es la piedra angular de la encíclica papal que aborda la relación entre el trabajo y el hombre, los alcances del conflicto entre el capital y el trabajo, los derechos de los trabajadores y los elementos para una espiritualidad en el trabajo que constituye un elemento caracterizador del hombre sobre la tierra, respecto del cual la iglesia debe “recordar siempre la dignidad y los derechos de los hombres del trabajo, denunciar las situaciones en las que se violan dichos derechos, y contribuir a orientar estos cambios para que se realice un auténtico progreso del hombre y de la sociedad.”

En el contexto del siglo XXI y los desafíos para la realización de derechos en el trabajo, la encíclica Caritas in Veritate del Papa Benedicto XVI en el año 2009 llamó la atención sobre la anulación de la estabilidad laboral y los procesos de desregularización que atentan contra proyectos de familia aunado a las consecuencias de deterioro humano y desperdicio social en los espacios de desempleo estructural que se verifican en la crisis que determinan daños psicológicos y espirituales.

El Papa Francisco no ha sido indiferente a la cuestión social como puede leerse en la encíclica Laudato si, presentada en el año 2015 en la que se destina un aparte específico sobre la necesidad de preservar el trabajo en un mundo globalizado en el que los adelantos tecnológicos reemplazan cada vez más actividades realizadas por el hombre originalmente, en la dirección de reducción de costos de producción que amenaza el capital social por lo cual se insta a la limitación del poder financiero para estimular la diversidad productiva y favorecer el acceso al trabajo de todos.

Francisco ha manifestado especial preocupación por lo que denomina “verdadera plaga social” del desempleo juvenil que provoca indeseables efectos de desestímulo a la formación y realización social de cerca de 71.000.000 de jóvenes en el mundo.

Como estrategia para combatir el desempleo juvenil, el Papa Francisco ha propuesto estrategias innovadoras como la propuesta de un “nuevo pacto social para el trabajo” para reducir el horario de los trabajadores que están en el último período laboral, para favorecer la inserción en el mundo del trabajo de los jóvenes quienes tienen cada vez más dificultades de ingreso al sistema de relaciones laborales, sugiriendo al tiempo que la acción sindical debe incluir a los excluidos del sistema laboral.

La visita del Papa constituye una oportunidad para evaluar el sistema laboral colombiano, en la perspectiva de la doctrina social de la Iglesia que incorpora elementos de justicia social al modelo económico que pretenden garantizar la realización vital de los trabajadores y la inclusión social, a través del sistema de relaciones laborales y la garantía del trabajo decente.

Iván Daniel Jaramillo Jassir,
investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario.
Especial para Portafolio