Finanzas

Estas son las nuevas tecnologías de pago que están llegando al país

De estas hacen parte los abonos con selfis o biométricos, los ‘contactless’ (sin contacto) o a través de una pantalla; los rompefilas, las cajas de autopagos o los códigos QR.

Autopago en cajas

Finanzas Por: Portafolio

¿Se imagina que un día, al salir del trabajo, mientras se dirige a casa, ordena la cena desde el celular en su restaurante preferido y que al pasar por este uno de los empleados lo espere con su pedido y usted solo tenga que tomarlo y seguir su camino?

O ¿el día en que solo tenga que ir al supermercado, tomar los productos que necesite de los estantes, colocarlos en el carrito de compras y llevárselos para su casa sin tener que pasar por una caja registradora a cancelarlos porque este proceso se hizo casi desde el mismo instante en que tomó los artículos de las góndolas?

Pues esto es apenas un abrebocas de lo que comienza a probar el comercio, las redes de pagos y el sistema financiero del país en materia de formas de pagos, de los que también hacen parte los pagos selfis o biométricos, los ‘contactless’ (sin contacto) o a través de una pantalla; los rompefilas, las cajas de autopagos o los códigos QR, ideales para cancelar compras de bajo monto, como el valor de un servicio de taxi, entre muchos otros.

Pruebas piloto de estas tecnologías, que ya funcionan con acierto en otros países, se están haciendo en Colombia desde hace algún tiempo y su masificación pronto comenzará.

De hecho, cientos de consumidores en el país ya están probando los rompefilas y las cajas de autopagos que Redebán Multicolor tiene instaladas en algunos HomeCenter, así como los pedidos remotos desde sus celulares o a través de datáfonos de última generación.

En las autocajas, instaladas en esos almacenes, los clientes son quienes registran los artículos que van a comprar (máximo 10, por ahora) y efectúan el pago con su tarjeta (débito o crédito) sin la intervención de un cajero físico.

También están los llamados ‘pagos selfi o biometricos’, que luego de superar una primera prueba con 30 empleados de dicha red, ahora son los alumnos de un colegio de Bogotá quienes los ensayan.

Para probar esta nueva forma de pago, los alumnos deben descargar una app en su celular y, con un primer y único registro, enrola su rostro (vía selfi) con toda su información, su tarjeta y contraseña, aceptando el uso de datos personales. Luego, al momento de hacer una compra, el comerciante digita el valor a pagar en su celular o ‘tablet’ en la 'app' para comercios, le entrega el teléfono al cliente para que ingrese su clave y se tome la selfi. Con la imagen, Redebán procesa la autorización del pago y listo.

“Debemos avanzar en la creación de ecosistemas de pago eficientes que faciliten la vida de la gente y ayuden a bajar el uso del efectivo del día a día”, dice Andrés Felipe Duque, presidente de Redebán Multicolor.

Debemos llegar, agrega, al día en que los comercios se vean obligados a poner letreros que digan ‘aceptamos efectivo’, como ocurre en China, donde hasta las limosnas se dan a través de códigos QR.

Llegar a ese nivel tomará algún tiempo, pero lo importante es que el país está dando pasos grandes en la creación de ecosistemas de pagos digitales que permitan el funcionamiento, la conexión y la interacción de todos los instrumentos de pago que hoy la tecnología pone en las manos de millones de consumidores.

“Las exitosas experiencias de China, India y Estonia han demostrado que la interoperabilidad, la identidad digital, la calidad del internet y la educación financiera y tecnológica son claves para el desarrollo de dichos ecosistemas, entendiendo estos como un relacionamiento efectivo entre usuarios, medios y medios de pago, señalan en la Asobancaria.

El volumen de pagos digitales de los colombianos alcanza los 24,5 billones de pesos, crecen a un ritmo del 26,1 por ciento anual y representan el 4,8 por ciento del PIB, según análisis del Observatorio eCommerce y la consultora KPMG.

LOS SÚPERDISPOSITIVOS

Cifras que se duplicarían en poco tiempo con la implementación de esos y otros desarrollos. Por ejemplo, al país también está llegando una nueva generación de datáfonos, “los superdatáfonos”, dice Duque, porque operan con la versatilidad de un ‘smartphone’.

Son equipos que no requieren conexión a una línea telefónica para operar, pues incorporan dispositivos que les permiten enlazarse vía wifi a cualquier red, ideal para vendedores ambulantes, de catálogo o pequeños comercios.

En esta ecuación no podían faltar las tarjetas ‘contactless’, de las que ya hay unas tres millones en el mercado y que en dos años podrían ser más de 42 millones, cuando sean reemplazadas las que circulan hoy (débito y crédito).

La tecnología ‘contactless’ es la que permite pagar con solo acercar los plásticos a los datáfonos o a una gran pantalla de televisión, de las que algunos comercios están instalando para que sus clientes compren a través de estas y cancelen con cargo a una billetera electrónica con su celular o tarjetas.

“Vamos hacia un escenario de pagos invisibles o ‘contactless’. Antes eran pagos presentes, luego vinieron los no presentes (e-comerce)”, precisa Duque.

Gustavo Leaño, presidente de CredibanCo, coincide en ello y agrega que también trabajan en igual dirección, pues su interés es que esas nuevas formas de pago sean una realidad en el país este año, sobre todo para las personas menores de 45 años, que abarcan el 72 por ciento de la población y que son muy proclives a esto.

Esta red de pagos también está en lo suyo. Adelanta un proceso de actualización tecnológica para facilitar que terceros se puedan conectar fácil a los sistemas de pago y así ofrecer más servicios a los consumidores.

Otro frente de trabajo, dice su presidente, es la habilitación de todas las nuevas maneras de pagar en el punto de venta (códigos QR, contactless, billeteras electrónicas) y un tercero es ofrecer mejores soluciones para el comercio electrónico y el digital.

“Nuestras soluciones van desde ofrecerles a los comercios una pasarela de pagos en la que, sin necesidad de una gran inversión, tengan desde el diseño de su página web hasta apoyo logístico en la entrega de productos a los clientes; análisis del comportamiento de sus compradores; fortalecimiento de los modelos para transacciones seguras y la solución de checkout, para almacenar de forma segura datos de las tarjetas de sus clientes, que quedan en la plataforma de CredibanCo y los exime del riesgo de tener esa información en sus computadores” dice Leaño.

¿QUÉ HACE FALTA?

Según la Asobancaria, para tener un ecosistema de pagos estándar internacional hay que trabajar en:

- Mejorar la interoperabilidad de los agentes, instrumentos y canales para que esta fluya de forma eficaz.

- Desarrollar pagos inmediatos, es decir, que la transmisión del mensaje de pago y la disponibilidad de los recursos sea en tiempo real y 7/24.

- Mayor educación financiera y tecnológica desde temprana edad y para la población adulta.

- Crear una identidad digital para todos los ciudadanos para facilitar el relacionamiento entre las personas naturales y jurídicas y el Gobierno.

- Fortalecer la infraestructura de telecomunicaciones y de redes de internet y mejorar la calidad de este último.


CARLOS ARTURO GARCÍA M.
artgar@eltiempo.com
En Twitter: @CarlosGarciaM66