Finanzas

‘Hay que dejar de promover el efectivo’

El país no cumplió la meta de reducir el uso de billetes. Aún quedan temas por ajustar que respondan a las nuevas realidades del sector.

Billetes

Finanzas Por: Portafolio

Los avances que se han dado en innovación no han sido suficientes en la lucha contra el uso de efectivo en Colombia. De hecho, sigue siendo el instrumento utilizado en el 90 por ciento de los pagos, sin contar con que no fue posible cumplir la meta establecida por el Plan Nacional de Desarrollo de reducir a 8,5 por ciento el nivel de efectivo en la economía colombiana al 2018.

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El presidente de Redeban Multicolor, Andrés Duque, considera que el tema está sobrediagnosticado, de manera que es necesario que se sincronicen las políticas y visiones del sector público y privado y se adopten las medidas que ayuden a cambiar la situación.

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Según el directivo, más que estimular el uso de medios electrónicos, lo que se necesita es que no se promueva el uso del efectivo. Hay comercios que tienen un sesgo a favor del efectivo, pero además hay pocas restricciones para hacer grandes transacciones con este medio.

Para ello, dice, se necesitan políticas públicas basadas en estrategias que han funcionado en otros mercados, como dar incentivos tributarios a pymes en las que más de la mitad de la facturación sea electrónica o ayudar a la masificación de los dispositivos electrónicos.

Uno de los llamados recurrentes en distintos escenarios ha sido la eliminación del impuesto del 4 por mil. De hecho, un estudio contratado por Redeban señala que, si esto se logra, el impacto en la reducción del efectivo sería de entre 3 y 5 puntos porcentuales. Dicho de otra manera, sin este gravamen el nivel de efectivo bajaría de 12 por ciento actual a niveles más cercanos al 8 por ciento.

Desde la óptica del sector privado, uno de los temas a atacar son los costos, pues actualmente la estructura responde a las transacciones tradicionales y no a la nueva realidad.

“Los medios de pago se han focalizado hacia sectores donde hay un mayor entendimiento del riesgo por parte del sistema financiero. Las redes y las estructuras tarifarias con consecuencia de eso. Sin embargo, hay nuevos segmentos y hay que pensar distinto, no es que haya que cambiar todo, sino que debemos ser creativos para crear nuevos modelos de negocio”, señala Duque.

Por ejemplo, una parte pasa por la reducción en los costos de los dispositivos para hacer pagos; para dar una idea, el costo de un datáfono pasó de US$350 a US$50, y el objetivo es lograr dispositivos de US$20.

En esto coincide, el presidente del banco Falabella, Sergio Muñoz, quien considera que las entidades deben ser proactivas en la reducción de costos para trasladarle las eficiencias al cliente. Otro punto es la aceptación, pues hoy el país tiene 430.000 puntos, con lo cual la penetración es de apenas 10 por ciento.


luicon@eltiempo.com