Finanzas

‘El Banco Agrario debería abrirse a capital privado’

Luis Enrique Dussán, presidente de la entidad, dice que el cambio de naturaleza jurídica le permitirá ser más competitivo en el mercado local.

Luis Enrique Dussán López, presidente del Banco Agrario de Colombia.

Finanzas Por: Portafolio

El 28 de este mes, el Banco Agrario cumple 19 años de operaciones, y coincidencialmente, por estos días el actual presidente, Luis Enrique Dussán López, completa dos años de estar en el cargo. El funcionario habló con Portafolio.

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¿Cómo va el Banco este año?

La economía viene de una desaceleración que hizo que las utilidades de los bancos bajaran. Sin embargo, al Banco Agrario le fue menos mal. Las ganancias cayeron, pero no en la misma proporción que el promedio de la banca.

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¿Y la cartera?

Aunque la cartera creció, la calidad se deterioró, como sucedió en todo el sector, y ha seguido deteriorándose. Sin embargo, a diferencia del resto de la banca, hemos logrado quebrar la tendencia creciente de la morosidad, tanto en volumen de cartera como en el índice de vencimiento. En los últimos tres meses hemos disminuido el volumen de cartera vencida y el indicador.

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¿Qué están haciendo para mejorar este indicador?

El quiebre de la tendencia lo hemos logrado siendo más preventivos, es decir, que si tenemos crédito en una zona afectada por una situación climática, buscamos a nuestros clientes de crédito antes de que sus deudas se venzan, para llegar a un acuerdo de pago que le quede fácil, sin que ellos entren en morosidad.

¿En qué consiste esta estrategia?

Hemos creado un equipo de más de 1.000 asesores que conforman nuestra nueva fuerza comercial que va al campo a buscar clientes, es decir, que salieron de las oficinas. Estamos desarrollando un modelo tecnológico denominado Agrobac, que les permite a los asesores usar portátiles para originar crédito en el campo, en tiempo real. Esto significa que ellos van a las fincas, hablan con agricultores y ganaderos, les toman la información sobre los proyectos productivos a financiar, y el aplicativo facilita un análisis y se obtiene una especie de preaprobación que luego se confirma, ajusta y avala, por parte del área de crédito. Este servicio lo tenemos en más de 70 oficinas. La idea es terminar este año con unas 400 oficinas con el sistema.

¿Qué más están haciendo en promoción del crédito?

El año pasado lanzamos el programa Agrolisto, que consiste en hacerles un análisis de crédito de los últimos dos años a los clientes, sin que lo hayan solicitado, por un monto similar al del último crédito aprobado. Así seleccionamos 240.000 productores, y los estamos llamando para preguntarles si quieren tomar este préstamo que ya está aprobado. También diseñamos un plan llamado Redes Productivas. Estamos haciendo un piloto con cooperativas de caficultores, y lo extenderemos a las cadenas de arroz, palma de aceite, cacao y lácteos.

¿El Banco ha sentido el beneficio de la paz firmada con las Farc?

Sí. Empezando porque nos ha permitido llegar a muchos lugares donde había tenido muchos problemas para abrir oficinas. Mientras el promedio de apertura de oficinas de la entidad era de dos por año, entre el 2017 y el 2018 vamos a llegar a 39 oficinas tradicionales y unas 100 de las llamadas extendidas.

¿Ya han abierto cuentas a reincorporados de las Farc?

Ya abrimos cuentas a cooperativas creadas por ellos. Están interesados en hacer un trabajo asociativo y desarrollando proyectos productivos. Estos son respaldados por otros organismos, incluso internacionales. También avanzamos en el plan de sustitución de cultivos y familias en acción.

¿Cómo va el proyecto que busca abrir el Banco Agrario a la participación de capital privado?

Lastimosamente, el proyecto no logrado llegar al Congreso. Yo aspiro a que el nuevo gobierno lo haga. Este es un tema vital para el campo. La idea es cambiar la naturaleza jurídica del Banco. Sería importante que este banco fuera mixto y no público, para que pueda competir con mayor fortaleza en el mercado.

¿Qué plantea el proyecto?

El texto que le presentamos al presidente de la República, quien lo vio con buenos ojos, fue estructurado con los ministerios de Hacienda y Agricultura, Planeación Nacional y el Banco de la República.

La idea es hacer un esquema tripartito donde se conserve la mayoría del Estado, con un componente de democratización, es decir, permitir la compra de acciones por parte de clientes, asociaciones, comunidades y ciudadanos comunes y corrientes, y otro componente de banca multilateral, ojalá especializadas en el sector agropecuario. Ya ha habido conversaciones en este sentido. Yo creo que la presencia de capital privado y de la gente, es clave para mejorar el sentido de pertenencia.

¿La idea es que cotice en la Bolsa de Valores de Colombia?

Llegar a cotizar en la Bolsa sería lo ideal. Eso le daría al Banco otro nivel en muchos aspectos, especialmente en transparencia. Tal vez no sea fácil, pero hacia allá deberíamos ir.

¿Cuál es el principal problema estructural más grande del Banco?

Para mí, el principal problema es la naturaleza jurídica. Debemos establecer un esquema de alivios automáticos para los productores cuando se presentan hechos calamitosos ajenos a su voluntad. Esto evita que los agricultores caigan en mora y se afecten como sujetos de crédito.