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Finanzas

Atractivo especial: legalizar fondos no declarados

Los expertos recuerdan que hay una razón de la que se habla menos cuando se trata de explicar el porqué tantos ricos viven en Suiza: el deseo de legalizar fondos no declarados y depositados en algún banco helvético, sobre todo después de la persecución internacional lanzada contra los grandes evasores fiscales.

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marzo 15 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-03-15

También juega un papel inportante la posibilidad de adquirir una propiedad en Suiza, particularmente en algunas de las prestigiosas estaciones de esquí con que cuenta este país y cuya venta a extranjeros está regulada por un sistema de cuotas anuales. Esa regulación no permite que esas ventas tengan lugar si el interesado mantiene su domicilio en el extranjero. Esto explica, en parte, la elevada demanda inmobiliaria en Suiza por parte de extranjeros, para quienes Ginebra es, en el medio urbano, uno de los lugares de predilección. En esta ciudad, con una gran actividad internacional, sólo uno de cada dos compradores tiene nacionalidad suiza. El resto cumple con el requisito de tener su domicilio oficial en la Confederación Helvética. Datos publicados recientemente por la Oficina Cantonal de Estadísticas confirman esa evolución, pues si en el año 2000 el 28 por ciento de casas y departamentos fueron adquiridos por extranjeros, esa proporción ha saltado al 44 por ciento. La diferencia entre unos y otros es que, atraídos por las colinas del barrio más pudiente de Ginebra y desde el que se domina el lago Lemán, los extranjeros son los que ahora compran los bienes más caros. Si se les compara con lo que están dispuestos a pagar los suizos -con uno de los ingresos per cápita más altos del mundo-, los extranjeros están dispuestos a paga un 17 por ciento más. Dentro de la composición de opulencia que discurre en Suiza están finalmente los multimillonarios -individuos o familias- que han logrado mantenerse prácticamente en el anonimato y que viven con toda discreción. Por sectores, las fortunas que más han crecido en los últimos dos años son las vinculadas al negocio inmobiliario y de las materias primas, con la firma Glencore a la cabeza y su presidente, Willy Strothotte, alemán de origen, con una fortuna de entre 3.000 y 3.800 millones de euros. Por tanto, no es leyenda que los ricos prefieran Suiza, para vivir, conducir sus negocios o jubilarse, y, en suma, vivir tranquilamente sin miradas inquisidoras sobre sus fortunas.helgon

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