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Finanzas

El Cerrado colombiano

De acuerdo con la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), la población mundial pasará de 7 a 9 billones de almas en el año 2050, con lo cual la producción de granos deberá crecer en 50 por ciento y la de carne tendrá que duplicarse para atender las necesidades alimenticias básicas.

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marzo 09 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-03-09

La FAO calcula que un poco más de la mitad de la producción requerida podría provenir de tan solo siete países, Argentina, Brasil, Bolivia y Colombia en Latinoamérica, y de otros tres del África meridional. En Colombia las apuestas giran en torno de la altillanura, vasto territorio de 10 millones de hectáreas comprendido entre la margen oriental del río Meta y el río Orinoco, de las cuales 4 millones de hectáreas podrían transformarse en el nuevo Cerrado, nombre con el cual se conocen las sabanas tropicales de la mayor parte de Mato Grosso y del estado de Tocantins, ecosistema que exporta el 70 por ciento de la producción agropecuaria de Brasil. Brasil es actualmente el primer exportador mundial de jugo de naranja, azúcar, pollo, café y carne de bovino; segundo de soya y maíz; y cuarto de cerdo y algodón. El milagro brasileño tiene relación directa con los resultados investigativos aplicados por Embrapa, entidad de investigación agropecuaria de Brasil fundada hace 38 años, la cual cuenta con 45 unidades de investigación distribuidas por todo el país, con más de 2.000 investigadores trabajando en el desarrollo sostenible de la agricultura, la ganadería, la agroindustria y el medio ambiente. Colombia puede replicar la experiencia brasileña en la altillanura. Sin embargo, como advierte Carlos Magno Campo Rocha, ex presidente de Embrapa, si bien hay similitudes entre el Cerrado brasileño y la altillanura colombiana, los dos sistemas no son idénticos, razón por la cual un material vegetal exitoso en Brasil puede no serlo en Colombia. Se dan, por ejemplo, diferencias ambientales entre estas dos zonas derivadas del régimen de precipitaciones y de luminosidad. La altillanura es más húmeda y cálida, lo que puede facilitar la aparición de plagas y enfermedades, particularidades que deben traducirse en el desarrollo de paquetes tecnológicos propios que contemplen la sostenibilidad del frágil ecosistema de la Orinoquia colombiana. El desarrollo del Cerrado brasileño conlleva cinco aspectos centrales que es preciso tener en cuenta a la hora de extrapolar la experiencia de Embrapa a Colombia: reducción de la acidez de la tierra, mediante el encalamiento o aplicaciones de cal; generación de material vegetal por medio de la adaptación de pasturas resistentes provenientes de África (braquiaria); tropicalización del cultivo de soya, originalmente de clima templado; fomento de plantíos de soya de baja profundidad para romper la tierra y fijar nutrientes; y adopción de sistemas silvopastoriles que combinen bosques productores de madera con pasturas mejoradas y ganado bovino. En Colombia, Corpoica (Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria) en asocio con el Ciat (Centro Internacional de Agricultura Tropical), quinto centro de investigación más grande del mundo con sede en la recta Cali-Palmira, son los elegidos por el Gobierno Nacional para liderar la revolución verde de la altillanura desde el nuevo centro de investigación ubicado en Carimagua. ¡Enhorabuena! aespionosa@minagricultura.gov.co helgon

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