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Finanzas

Es clave hacer más ágiles las ayudas al agro por ola invernal

La pasada ola invernal que afectó a todo el país, principalmente a la Costa Caribe y Santanderes, requiere ser analizada con profundidad, y desde diferentes aristas, para que las soluciones que se adopten generen impactos positivos durables sobre la población afectada, al igual que asegurar que cada peso invertido lleve el sello de transparencia, para cerrar la puerta a los escándalos que hoy conmueven al país.

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marzo 08 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-03-08

La situación en el sector agropecuario es sumamente preocupante por la cantidad de hectáreas de cultivos transitorios y permanentes afectadas, pérdidas de ganado, praderas inundadas e infraestructura de riego y en general inversiones rurales destruidas. Esto obligó al Ministerio de Agricultura a tomar medidas para ayudar a los productores, fundamentalmente a los pequeños y medianos para reiniciar su actividad productiva. La concepción de los programas orientados a recuperar la dinámica agropecuaria en las zonas afectadas están basados principalmente en los instrumentos financieros disponibles: condonación de deudas hasta en 95 por ciento, con límite de monto, ampliación del plazo de la deuda a menores tasas y créditos nuevos a tasas subsidiadas que no superan el DTF para medianos y pequeños productores. Así mismo, se orientan inversiones para recuperar los distritos de riego y drenaje afectados. Estos programas así diseñados apuntan a resolver el problema de recursos de los productores agropecuarios mediante la normalización de la cartera y la obtención de recursos frescos para reactivar la producción. Sin embargo, es necesario revisar a fondo el procedimiento definido para ser beneficiario, pero sobre todo, mejorar ostensiblemente la gestión administrativa y operativa de las entidades involucradas para lograr resultados positivos tangibles, antes de que la demora en la solución genere insatisfacción en los productores rurales afectados, haciendo que las medidas adoptadas pierdan su encanto. Para que un productor afectado pueda acceder a los beneficios debe empezar por verificar que el municipio donde tiene el predio esté reportado por el Igac y sea certificado por el Comité Local o Regional de emergencias (Clopad - Crepad) el grado de afectación. Tratándose de que el Banco Agrario es la entidad que reporta el mayor número de clientes afectados, es el llamado a jugar el papel más protagónico en la recuperación del sector, máxime cuando un alto porcentaje de sus clientes son medianos y pequeños productores que han recibido financiación con líneas de Finagro. Para lograr ese propósito, es necesario que se alcancen importantes sinergias a nivel local para facilitar la entrega de las constancias respectivas a los agricultores afectados, pues ya se presentan algunas demoras e inconsistencias en este proceso. Así mismo, preocupa la situación en aquellos municipios que no aparecen reportados por el Igac, pues según la reglamentación del Banco, para este fin le corresponde al director de oficina visitar el predio y certificar el grado de afectación. Para superar esta situación y que arroje éxitos tempranos en la recuperación sectorial en las zonas afectadas por el invierno es necesario que se realicen auditorías nacionales para revisar periódicamente el avance del proceso, como también que se ajuste el mecanismo en los municipios donde no hay reporte del Igac, pues a los directores de oficina del Banco Agrario les va a tomar mucho tiempo terminar con la evaluaciones, no sólo por el número de productores afectados, sino también que carecen de las herramientas técnicas para medir el impacto del invierno sobre los cultivos, máxime cuando la mayoría de ellos no son profesionales del agro. Al cierre de febrero de 2011 son muy pocos los productores que han recibido el beneficio. Para imprimirle dinámica en el otorgamiento de nuevos créditos para el sector agropecuario en las zonas afectadas, y donde intervenga la banca privada, tal como de forma vehemente lo ha solicitado el señor Ministro de Agricultura, es prioritario resolver la situación de la cartera actual para que efectivamente los productores rurales puedan volver a ser sujetos de crédito. Es necesario que esto se resuelva pronto de manera eficaz para que los recursos frescos para la reactivación agropecuaria comiencen a mover las locomotoras. Para que la banca pueda intervenir colocando nuevos créditos es indispensable que los potenciales clientes estén saneados de sus obligaciones anteriores y sus nuevos proyectos aseguren el flujo de caja suficiente para repagar el crédito y que generen excedentes para mejorar la calidad de vida. De ahí la trascendencia de lograr eficacia en los procesos de condonación y normalización de cartera que actualmente se adelanta. Resuelta la situación anterior, bien vale la pena que el Gobierno Nacional lidere un acuerdo con la banca en la cual se establezcan compromisos y metas cuantificables, tal como ya se hizo para impulsar las colocaciones de crédito para las microempresas. Con el seguimiento de la Dirección de Banca de las Oportunidades se podrían alcanzar importantes resultados. Esto exige tener un panorama claro de los productores y proyectos productivos a financiar. * Consultor privado Jesusvargas.orozco@gmail.com millones de hectáreas de cultivos y pastos resultaron inundados por el invierno de finales del año pasado en el país. - La prioridad del país debe ser la seguridad alimentaria Adicional a los apoyos financieros a los agricultores que lo han perdido todo, se requiere acompañamiento y concertación con los gremios de la producción y con las autoridades locales y regionales para que se resuelva primero el problema de la seguridad alimentaria de estas familias campesinas, y paralelamente estructurar los nuevos planes de producción. Hay que abonar la esperanza de un futuro mejor para alcanzar una cosecha abundante y promisoria. También se hace necesario que el Gobierno Nacional intervenga delimitando las zonas de riesgo de inundaciones para evitar que sobre ellas se vuelvan a desarrollar proyectos productivos y a sembrar o a construir infraestructura, factor que es clave para devolverles la confianza a los productores, en el sentido de de que las nuevas inversiones rurales van a ser prósperas y de que sus esfuerzos van a ser bien retribuidos. Hay que tener presente que la naturaleza generalmente recobra el sendero que los hombres hemos opacado. helgon

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