1 / 7
Contenidos vistos este mes
Disfrute de contenido ilimitado sin costo
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese
Ya completó los artículos del mes.
Sabemos que le gusta estar informado Disfrute de acceso ilimitado al contenido, boletines noticiosos y más beneficios sin costo.
¿Ya tiene una cuenta? Ingrese Volver a la portada

Finanzas

Los consejos del FMI

La gira que adelanta durante esta semana el director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, por tres países de América Latina, le ha servido al funcionario para enviar varios mensajes que deberían ser escuchados atentamente en la región. Si bien es cierto que esta parte del mundo ha dejado de aparecer en las noticias como fuente de problemas en materia económica, para el ejecutivo los buenos vientos que corren por la zona no pueden llevar a la complacencia o a los excesos, así como a descuidar las alarmas que se encienden en otras latitudes y a las que hay que prestarles atención.

POR:
marzo 01 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-03-01

Tales advertencias nacen en un contexto de relativa prosperidad que no puede ser ignorado. En declaraciones hechas antes de tomar el avión en Washington, el encargado de la entidad multilateral reconoció que la mayoría de los países del área están experimentando buenas tasas de crecimiento, gracias a la abundancia de financiamiento externo barato y a las elevadas cotizaciones de las materias primas. De tal manera, el aumento en el Producto Interno Bruto latinoamericano fue de 6 por ciento en el 2010 y podría ascender al 4,5 por ciento este año, tasas que superan el promedio histórico reciente y que han consolidado los avances que se han logrado en el combate contra la pobreza. Pero, sin desconocer ese logro, Strauss-Khan ha señalado que han empezado a surgir señales de recalentamiento que pueden ser fuente de problemas en un futuro no muy lejano. En particular, el jefe del FMI se refiere al alza de la inflación, al comportamiento del crédito y el auge de los mercados de valores. En lo que tiene que ver con la primera se ha presentado una aceleración, a la que no contribuye el deterioro del clima global ante los sucesos conocidos en el mundo árabe. La segunda, a su vez, muestra que hay un gran apetito de los consumidores, que ha encontrado respuesta en el sector bancario, el cual financia vehículos, viviendas y bienes de consumo con gran facilidad. El tercero, finalmente, indica que hay acciones cuyos precios desbordaron los parámetros de la lógica. El riesgo, en todos los ejemplos, es que se produzcan burbujas especulativas que acaben estallando, con las consecuencias conocidas. Casos como el de Brasil, en donde se ha disparado la finca raíz, les recuerdan a algunos lo ocurrido en Estados Unidos a mediados de la década pasada. El Fondo, por supuesto, no va tan lejos en su advertencia, pero sí sugiere que los estímulos fiscales adoptados en la época de la crisis se desmonten, al tiempo que se extreman los controles sobre el sector bancario, entre otras medidas. Otra reflexión fundamental es la de prepararse para las ‘vacas flacas’. Aunque todas las mediciones muestran que la marcha de las economías emergentes es muy buena y que el admirable desempeño de China debería seguir por un tiempo adicional, episodios como el de Egipto demuestran que nada está asegurado y menos en los regímenes totalitarios. En consecuencia, es bueno tener un mayor espacio para gastar más el día de mañana, lo cual sólo se logra haciendo ahorros hoy. También es bueno prestarle más atención a las entidades de crédito, incluso mediante la adopción de medidas preventivas. Por último, Strauss-Kahn quiere insistir en que la bonanza actual es de carácter temporal, así tenga una duración de varios años. Debido a ello, hay que saber capitalizarla y eso implica impulsar políticas que conduzcan a mayor productividad, algo que incluye asuntos conocidos como los avances en la infraestructura física, las mejoras en la calidad de la educación, un clima empresarial más amable y reformas políticas e institucionales orientadas a apuntalar la gobernabilidad. Aparte de lo anterior, es indudable que el crecimiento no es la única respuesta. Para el Director del FMI, hay que trabajar en medidas que reduzcan la desigualdad en la región, que tiene los peores índices del mundo en esta materia. Aunque a algunos les pueda parecer sorprendente que la institución que pregonó en su momento la necesidad de hacer políticas de ajuste se preocupe ahora por los temas sociales, todo sugiere que los tiempos han cambiado y que incluso las organizaciones más ortodoxas reconocen que la pobreza es un cáncer contra el que hay que luchar en las buenas y en las malas épocas. "En medio de una gira por la región, el direc- tor de la entidad mul- tilateral ha dejado en claro que los buenos vientos que corren por América Latina no pueden llevar a la complacencia o a los excesos".ADRVEG

Compartir