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Finanzas

Rastros de calor, la nueva modalidad de robo en cajeros automáticos

Delincuentes están utilizando cámaras térmicas para detectar los datos de los usuarios luego de realizar transacciones. 

Los cajeros automáticos son el segundo canal más utilizado para realizar transacciones.

Aconsejan esperar alrededor de dos minutos en el cajero mientras se desaparecen los rastros de calor al finalizar la transacción.

Archivo portafolio.co

POR:
Portafolio
agosto 30 de 2018 - 10:40 a.m.
2018-08-30

Al parecer una nueva modalidad de hurto en cajeros automáticos está creciendo a nivel mundial. Según la firma especializada en prevención y gestión de fraude en entornos virtuales, Adalid, delincuentes están empezando a utilizar cámaras térmicas para obtener la información de los usuarios y así saquear sus cuentas.

De acuerdo con la firma, el rastreo de huellas de calor, es una modalidad en la que, a través de una cámara térmica, delincuentes sustraen las claves digitadas en teclados de cajeros electrónicos.

(Lea: Al 91% de los colombianos le preocupa la seguridad en los cajeros automáticos)

“Partamos del principio que todos los seres humanos emanamos calor, todo aquello que tocamos deja un rastro térmico. La intensidad del mismo depende del contacto del cuerpo con cualquier material o elemento”, señaló la firma.

Según el abogado Axel Díaz de Adalid, para lograr detectar esto, los delincuentes se están valiendo de cámaras que identifican las emisiones de calor del cuerpo humano y objetos, y a través de estas, reconocen cuáles fueron las teclas utilizadas por sus víctimas al momento de hacer un retiro en el cajero.

(Lea: ‘Colombia aún tiene déficit de cajeros automáticos’

Según investigadores de la Universidad de California, los rastros de calor pueden durar entre 30 y 60 segundos después de presionados, por lo que es importante aclarar que el tiempo en el que una persona presionó la tecla es determinante para saber el orden en el que la tecleó.

Por ello, los delincuentes esperan a que su víctima use el cajero electrónico, termine su transacción y luego hacen una foto al teclado con la cámara. Tan pronto haya obtenido los rastros de calor, a manera de ensayo y error, los delincuentes descifran las contraseñas en cajeros automáticos y hasta en teclados de computador.

(Lea: Cinco mitos sobre el uso de cajeros automáticos

Aunque por el momento en Colombia no se han presentado casos de este tipo, los analistas de Adalid aseguran que en Estados Unidos esta modalidad de hurto ha ido aumentando debido a la facilidad de compra de las cámaras térmicas y no descartan que esta se propague rápidamente por Latinoamérica.

“Hoy es posible comprar a través de internet cámaras termográficas desde 1'000.000 de pesos. Algunas de ellas tienen la apariencia de un forro grueso de celular, por lo que se pueden pasar desapercibidas por las víctimas de estos crímenes”, aseguró Díaz.

Ante esto, la firma recomienda a los usuarios de cajeros automáticos realizar un tocado simétrico – asimétrico y pseudo aleatorio al teclado, con el fin de que se pueda confundir a la cámara del delincuente y que no sea posible identificar los número digitados.

De igual manera, aconsejan esperar alrededor de dos minutos en el cajero mientras se desaparecen los rastros de calor al finalizar la transacción. “Esta modalidad de robo es bastante difícil de identificar, salvo que la potencial víctima observe a una persona sospechosa con una cámara gadget llamativa. Por esto, es importante tener en cuenta que los delincuentes que cometen este tipo de delitos, hacen un trabajo de ingeniería social, es decir, vigilan a su víctima por encima del hombro”, indicó Díaz.

Según el más reciente informe de la Fiscalía General, entre el primero de enero y el 14 de marzo de este año, hubo un incremento del 17,8% en hurtos, siendo los delitos informáticos los que más aumentaron, pasando de 2.455 casos en 2017 a 4.438 casos en 2018.

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