‘Hay que luchar por la tranquilidad para todo el territorio’ | Finanzas | Economía | Portafolio
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Finanzas

‘Hay que luchar por la tranquilidad para todo el territorio’

(VIENE DE LA PAGINA 6)

POR:
marzo 22 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-03-22

¿Qué se debe hacer? Hay que luchar por esa tranquilidad, porque no la tenemos en todo el territorio. En más de medio siglo que he trabajado encuentro que hemos tenido unas épocas duras y otras tranquilas, pero ese es nuestro país, no sé si mejor o peor. ¿Qué opinión le merecen los gobernantes? Nosotros hemos contado con presidentes muy valiosos, capaces, que han conducido con conceptos democráticos el país. Eso para mí le da un gran valor a Colombia, pero tenemos problemas que hay que arreglar. Tal vez desde el nacimiento de la República hemos tenido épocas de calma, épocas de crecimiento y épocas de confrontaciones. No somos muy diferentes a lo que hemos sido en los últimos 200 años. ¿Y hacia adelante? Veo otra vez una época de calma, con gobiernos que se han colocado en el centro y son concientes de la necesidad de apoyar a las clases menos favorecidas, tratar de buscar soluciones la pobreza. Al mismo tiempo hay claridad en la necesidad de generar empresa y crear industria o ampliar las fuentes de empleo. ¿Ve con optimismo el futuro? Sí. En los próximos 15 años, por lo menos, veo que la orientación del país va a ser muy estructurada. En algunos casos más hacia lo social y en otros más hacia la generación de empresa. ¿Ha evolucionado positivamente el sector empresarial? Ha habido una evolución hacia la conciencia de que las empresas deben participar más del problema social nacional. Y del aspecto humano, no exclusivamente dentro de la organización, sino también hacia fuera. También ocurre con el medio ambiente. Pero algunas de esas comparaciones son difíciles porque se deben mucho a los cambios que ocurren globalmente: las nuevas tecnologías, los nuevos conocimientos. ¿Qué más identifica? Creo que la evolución ha sido positiva. Se tiene más conciencia de lo que ocurre a nivel nacional e internacional. Igualmente, hay más claridad sobre el daño que puede implicar tratar de explotar ciertos recursos que tenemos en Colombia, de una forma no planificada, algo que no pasaba hace 40 o 50 años. Antes una mina de carbón se explotaba de cualquier forma, mientras que hoy se planifica más, aparte de existir una mejora en la regulación. Da la impresión de que a diferencia de algunos de sus competidores ustedes no han traspasado las fronteras. ¿Por qué? Bueno, somos más pequeños. Yo diría que si nosotros vamos a mirar el sector bancario en particular, la entrada en otros mercados del Grupo Aval o Bancolombia ha sido un proceso reciente y ellos nos llevan una cierta ventaja en el tamaño de la organización que tienen. Pero hacia delante vamos a buscar la conveniencia de entrar en otras partes. ¿Ese es un propósito con fecha fija? Buscamos oportunidades. También de eso hace parte la globalización y el crecimiento de las mismas empresas, pues hay que tener los recursos para ir al exterior. Me refiero a los financieros y humanos. Hay que contar con gente capaz para adelantar esos procesos. ¿Es sorpresivo lo que valen las cosas en Colombia? No sé qué tan sorpresivo es lo que valen las cosas hoy. Las acciones están en un valor alto, pero no sé si es una burbuja. Por su parte, la finca raíz no ha llegado a los niveles que puede lograr. ¿Cómo se imagina al Grupo Bolívar en los próximos años? El Grupo va a seguir creciendo, así como va a crecer el país. Lo importante es que estas instituciones tienden a avanzar más rápido que la economía. Si se tiene en cuenta que Colombia tiene buenas perspectivas gracias al petróleo, el carbón o la demanda interna, eso nos muestra un terreno abonado para tener buenos resultados. Y esa evolución la pueden aprovechar tanto el sector asegurador como el financiero. El potencial, por lo tanto, es enorme en estos campos. También lo es en la construcción, porque hay un esfuerzo nacional que repercute en la demanda y también en la oferta. ¿Qué consejos le da a su hijo Miguel ahora que se acerca el día en que lo va a reemplazar? Tenemos unos valores muy grandes al interior del Grupo: el primero es que nosotros hemos concebido un desarrollo empresarial en términos económicos, sociales y de conciencia ambiental. Hoy contemplamos la empresa como sostenible y sentimos que la nuestra es muy valiosa. De ahí que nos hayamos ganado tantos reconocimientos por el tema de las relaciones humanas. Debido a ello, si uno logra crecer porque uno tiene gente idónea, bien preparada, orientada con unos principios y valores éticos que compartamos todos, el crecimiento es muy sano. Mantener esa orientación es importante. ¿Qué más? Hacia delante, todas las empresas tienen que preocuparse mucho más por lo que podríamos llamar la parte externa del negocio, entendiendo por parte externa aquella que no tiene que ver ni con los clientes, ni con los accionistas, ni con los colaboradores, sino con los demás. Y hay que pensar en cómo aportarle al país, en términos de apoyo a toda la comunidad. Tradicionalmente las empresas se han concentrado en su negocio y si se quiere en su gente. Pero no en todo lo que las rodea. Yo creo que la empresa privada tiene que mirar desarrollos en sitios que no han tenido ninguna ventaja en avances de la modernidad. ¿A qué se va a dedicar? Voy a seguir muy cercano a las empresas del Grupo, obviamente no en el mismo papel. Eso implica asistir a las juntas aunque con otro rol. También deseo tener esos espacios que me van a permitir viajar, ver a mis hijos y nietos o tener más tiempo para leer. Uno cuando está metido en estos temas no tiene tanta libertad para lo que quisiera, entonces voy a hacer uso de ella. ¿Eso qué implica? Participar, por ejemplo, en esfuerzos de fundaciones de beneficio comunitario. Pero entre todas esas cosas, voy a seguir ocupado. Cuando formamos la matriz del grupo, se concibió que debiéramos tener una organización donde cada junta tuviera su presidente y cada empresa fuera autónoma y coordinada con las otras. Mi trabajo fue descrito como el de mirar esa coordinación, pero no estar metido en el desarrollo de cada entidad. Como consecuencia, pensé que tendría mucho tiempo libre, nunca he tenido, no veo que hacia delante vaya a cambiar mucho eso.HELGON

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