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Finanzas

Por una política industrial de nueva generación

Un grupo de empresarios de diferentes sectores de la economía nacional busca que se garanticen verda

POR:
marzo 24 de 2011 - 02:36 a.m.
2011-03-24

 

El pasado primero de marzo, un grupo de empresarios representativos de diferentes sectores de la industria colombiana se unió para hacer un llamado al Gobierno Nacional, con el fin de incluir en la agenda pública la necesidad de consolidar una visión avanzada de política de estado industrial. Esta debe aprovechar nuestra tradición manufacturera y responder a los desafíos del desarrollo de Colombia y a la generación de empleos de calidad, teniendo en cuenta las condiciones del contexto global.

Si nuestro aparato productivo logra aprovechar el cambio de las fuentes de crecimiento mundial, las relaciones Sur-Sur e interamericanas, la recuperación tibia de los mercados desarrollados, el desplazamiento hacia el eje del Pacifico, la creciente inversión asiática y los desafíos institucionales y democráticos, podremos insertarnos más asertivamente en la economía mundial. Para ello requerimos que, de manera complementaria a la mirada macro de la economía colombiana, nuestras autoridades económicas y comerciales adopten a la industria colombiana como un eje estratégico para el desarrollo nacional de largo plazo.

Desde nuestro tiempo al frente del Ministerio de Comercio Exterior en la adminstración de Andrés Pastrana, hemos impulsado una agenda de competitividad para la mayor inserción del país en el marcado internacional a través de negociaciones de comercio que abran nuevos mercados. Sin embargo, sólo podremos aprovechar estos acuerdos con un desarrollo productivo de cadenas de valor agregado, en la que la producción de materias primas esté integrada con la de productos industriales de primer nivel.

Ello supone una política industrial orientada a garantizar verdaderas condiciones de competitividad a nuestros productos a través de investigación científica y tecnológica que genere innovación; una política arancelaria que ofrezca niveles adecuados de protección a nuestros productos transables; una política crediticia que garantice acceso a la financiación en condiciones competitivas para nuestros empresarios; un acceso a los servicios públicos eficientes y de calidad; un recurso humano altamente preparado; una agencia de financiación al desarrollo, y por supuesto, requiere de condiciones estables y predecibles en el entorno macro y tributario que hagan atractivo a los inversionistas desarrollar su producción en nuestro país, generando empleos de calidad en Colombia en lugar de trasladar esos empleos al exterior, tal y como viene sucediendo.

¿Cómo desconocer que buena parte de nuestro desarrollo se logró gracias a la importancia que se dio durante décadas a la producción industrial que ofreció valor agregado basado en una mano de obra de calidad y en la innovación derivada de inversiones y desarrollos nuevos impulsados por nuestros empresarios, en lo que contribuyó positivamente la apertura de comienzos de los noventa para generar industrias más competitivas que aquellas existentes en la época del modelo de sustitución de importaciones?

Reglas claras

La coyuntura existente es una ocasión propicia para trabajar en el propósito de lograr unas reglas de juego claras y predecibles que generen atractivos para la inversión extranjera y la de nuestros propios empresarios. Hay que desarrollar empresas no sólo relacionadas con la explotación de la minería y de nuestros recursos naturales, sino especialmente orientadas a generar valor agregado a partir de los productos energéticos, como de nuestro proyectado aumento en el cultivo de alimentos y su procesamiento a través de la agroindustria; así como del desarrollo de industrias conexas con los distintos servicios de exploración y explotación minero energética, servicios financieros, médicos y de infraestructura que en la actualidad presentan unas condiciones tan atractivas.

Para lograr una industrialización de nueva generación como la que viene desarrollando exitosamente Brasil, el Gobierno, la academia, los gremios y los empresarios debemos unir cabezas para iniciar un diálogo nacional sobre cómo crear una política industrial de largo plazo no sólo alrededor de temas internos sino también sobre los retos que reviste el comercio con China y otros países asiáticos, con el fin de adoptar las medidas que garanticen el aumento del empleo y la industria nacional en el marco de dichas relaciones comerciales

La encuesta manufacturera del Dane 09 frente a las del 08 demuestra la importancia de fomentar el desarrollo industrial como motor del desarrollo nacional al registrar una caída tanto en el numero de establecimientos industriales que pasaron de 7.935 a 7.610, como una reducción de 47.000 empleos industriales en el mismo periodo. Es decir, si queremos que las cinco locomotoras del plan de desarrollo del Gobierno de verdad conduzcan a la generación de empleos de corto, mediano y largo plazo, si aspiramos a un desarrollo de ventajas competitivas basadas en productos más sofisticados para el mercado internacional, crecimiento del PIB, establecimiento de más empresas y más desarrollo nacional, una Política Industrial de Nueva Generación se convierte en una prioridad.

Desarrollo de las regiones

La Coalición para la Promoción de la Industria Colombiana trabajará mancomunadamente con los diferentes gremios empresariales, en particular la Andi, y la academia para desarrollar con el Gobierno Nacional una visión de largo plazo que nos permita que el desarrollo económico, social y regional de Colombia sea resultado de un proceso ambicioso, tendiente a convertir a nuestro país en una potencia industrial de tamaño medio en la región.

Necesitamos una visión más ambiciosa sobre el desarrollo productivo e industrial de nuestras regiones para que, por ejemplo, podamos tener una industria sofisticada de muebles de madera en el Chocó a partir de las maderas semipreciosas que hay en ese departamento , o industrias de instrumentos de precisión, brocas, tubería, taladros y otras industrias de apoyo para el desarrollo petrolero del Putumayo, o industrias de la cadena metalmecánica en el departamento de Boyacá en donde se encuentra buena parte de nuestras empresas siderúrgicas.

En efecto, para cerrar la brecha regional existente, Colombia requiere con urgencia una agenda de desarrollo no solamente en las grandes ciudades, sino en la regiones productoras de los insumos y materias primas, en las que si bien es cierto que la condiciones de demanda en el mercado del propio departamento no son los óptimas, también es cierto que el encadenamiento de eslabones derivados de la materia prima puede generar industrias relacionadas y de apoyo que intenten resolver los retos de la competitividad nacional para la búsqueda del pleno empleo.

MARTA LUCÍA RAMÍREZ

Directora Coalición para la Promoción de la Industria Colombiana

Especial para PORTAFOLIO

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