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Finanzas

De la utopía, a la necesidad

Hace veinte años, solamente la vanguardia de las telecomunicaciones hablaba de convergencia como la utopía, donde los medios de comunicación confluían en un híbrido que soportaría infinidad de servicios.

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marzo 30 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-03-30

Hoy, convergencia y conectividad son términos comunes y esta última es el motor de la globalización. En el mundo empresarial, la conectividad se puede definir como la posibilidad de comunicarse en diferentes formas y a través de los múltiples medios, dándose una convergencia de herramientas que se pueden usar simultáneamente, según el objetivo. La primera regla de oro, para entender qué tanta productividad van a generar las herramientas, es comprender que las necesidades de conectividad no se definen en proporción al tamaño de la empresa, sino de su oficio, y que la categoría de grande, mediana o pequeña no es directamente proporcional a la solución tecnológica. Así lo asegura la directora de mercadeo del segmento pyme de Une telecomunicaciones, Ana Margarita Girard: “una empresa unipersonal dedicada a elaborar páginas web necesita todas las herramientas con buen ancho de banda; una compañía de más de 100 empleados que maquila, puede tener lo que necesita con una línea telefónica y una cuenta de correo electrónico”. Los elementos básicos de conectividad que debe tener cualquier compañía están suficientemente claros: “tiene que haber conexión con el mundo y esto se logra a través de la Internet. La telefonía es otro elemento que sigue siendo vital. La larga distancia es fundamental para quien tenga operaciones nacionales. La televisión dependerá del sector”, asegura. Pese a lo difundido del concepto, una equivocación común es pensar que manifestaciones como las redes sociales son elementos de conectividad, cuando en realidad son utilizaciones de un desarrollo tecnológico, señala la consultora empresarial Beatriz Zapata: “son aplicaciones que han surgido con Internet, lo vital es saber qué tan útil y productivo es para la empresa”. Las ofertas tecnológicas son tan amplias que la mejor decisión es un proceso de asesoría; si una empresa tiene diferentes sedes en el país, debería tener una solución que le permita conectarse con un canal exclusivo; si el nivel de tecnificación ya es alto se puede pensar en una página web. Si el público se encuentra en muchos lugares, debería pensar en redes sociales, confirma Ana Margarita Girard. “Se pueden utilizar programas para aparecer en los primeros lugares de los buscadores, pero si mi contenido no es suficientemente atractivo, el visitante saldrá y no volverá”, enfatiza Beatriz Zapata.HELGON

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