Gobierno

‘No renuncio a una alianza con Fajardo y De la Calle’: Caicedo

Carlos Caicedo, de Fuerza Ciudadana habló con Portafolio.co sobre la consulta de este domingo para definir entre él y Gustavo Petro, a un solo aspirante por los sectores de la izquierda.

Gustavo Petro y Carlos Caicedo

Gobierno Por: Portafolio

Muchos analistas no encuentran mayores diferencias entre las propuestas de los candidatos Gustavo Petro, del movimiento Colombia Humana, y Carlos Caicedo, de Fuerza Ciudadana, quienes irán a consultas este domingo para definir entre los dos a un solo aspirante por los sectores de la izquierda a los que representan.

No obstante, en una entrevista con Portafolio.co, Caicedo trata de desmarcarse de su más inmediato ‘contendor’.

¿Está claro que el que no gane la consulta apoya al otro?

Debe apoyarlo. En mi caso, si él gana lo haría y la idea es que él convoque a los otros sectores, porque estoy convencido que de otra manera no se llega a la Presidencia, o sino pasa lo de Chile, porque los tres candidatos del establecimiento se están juntando.

¿No renuncia todavía a una alianza con Sergio Fajardo y Humberto de la Calle?


Yo no renuncio, hay que juntarnos con todos.

¿Con la defensa de la paz como elemento común?

La paz, para empezar, pero también, los tres han hablado de una economía productiva, generadora de empleo. También, de la necesidad de hacer reformas sociales que conduzcan a una mayor inclusión y superación de las desigualdades, así como de unas reformas institucionales.

¿Cómo convencer a un empresario de que vote por usted?

Yo creo que la principal apuesta que tiene que hacer el país es la superación de la desigualdad y esta se basa en generar oportunidades de empleo de calidad, porque la principal desigualdad en Colombia es la de ingresos, en tanto que el 65% de la población vive del rebusque y estamos llegando casi al 12% de desempleo.

¿Cómo generar empleo de calidad?

Apostando a nuevos sectores de la economía, priorizándolos, para que pasemos a ser una economía productiva.

¿Qué sectores priorizaría?

La industria, el turismo, la agricultura y nuevos emprendimientos con ciencia, tecnología e innovación.

Es la misma propuesta de Petro, ¿entonces qué los diferencia?

Por eso estamos en una consulta. Nos diferenciamos, primero, en el énfasis que hacemos en cada sector, seguramente en los incentivos y en los modelos para cada uno de esos sectores.

En mi caso, los modelos que creo le convienen a Colombia orbitan más hacia el éxito que tuvieron los países nórdicos y escandinavos versus los modelos que pueden ser fuente de inspiración de Petro, que algunos piensan que puede ser el populismo latinoamericano.

Mi fuente de inspiración jamás fue el populismo militar y menos los militares golpistas, así sean de izquierda. Yo, en el pasado, tampoco fui amigo de la burocracia estatista soviética porque me parece que esa utopía se la tiraron con una economía centralizada, precariamente planificada que terminó dando al traste con el sueño que mucha gente tenía de construir un Estado no solo con altos niveles de bienestar, sino de libertad, que no la hubo. Yo creo en una sociedad democrática y libre.

¿Cómo contestarles a los que lo rechazan por provenir de una izquierda que tuvo vínculos con grupos armados?

Cualquier alusión a mi pasado tiene que tener un contraste con los resultados que alcancé. Por ejemplo, yo recibí una universidad pública en ruinas (fue rector encargado de la Universidad del Magdalena), la transformé y se la devolví al Estado y la sociedad como una institución viable administrativa y financieramente, y académicamente pertinente. En segundo lugar, recibí una ciudad insegura y quebrada (fue alcalde de Santa Marta), y la convertimos en segura y viable financieramente, con mejores servicios y mejor calidad de vida para la población.

¿Cómo ha sido su relación con los empresarios?

He tenido una buena relación, porque precisamente entiendo que ellos tienen un rol fundamental en la generación de empleo.

¿Haría reforma tributaria?

Sí. El crecimiento de la economía nuestra, que fue de 1,8% en el 2017 y se dio esencialmente por el consumo, pero la economía se contrajo porque tuvo que establecer una tributación al consumo. Los impuestos indirectos me parecen regresivos, el país no puede seguir echando mano, para resolver el hueco fiscal, de estos gravámenes que contraen la capacidad adquisitiva de los hogares y por tanto disminuyen la capacidad de compra de la gente. Hay que congelar estos tributos y en una perspectiva de largo plazo irlos bajando.

Además instauraría por ejemplo un impuesto al lujo y la tributación progresiva, porque los grandes capitales en Colombia no tributan adecuadamente (no hablando del patrimonio empresarial, sino de los patrimonios de personas naturales), como lo hacen en los países desarrollados. También, hay que desgravar de impuestos y facilitar los trámites a los emprendedores.

¿Haría reforma pensional?

Lo más importante en Colombia en materia pensional es que muchas personas pasen de la actividad laboral informal a la formal, para que puedan cotizar a pensiones; ampliar la base de pensionados, bien cotizando a Colfondos o a los fondos privados, más que incrementar la edad, porque eso sería cambiar las reglas de juego.

¿Y a los futuros cotizantes?

Con quienes apenas se van a incorporar al mercado laboral podemos hacer una modificación de edad, dependiendo del incremento de la expectativa de vida, pero en lo absoluto para los actuales cotizantes.

¿En un hipotético gobierno suyo, qué medidas tomaría para potenciar el crecimiento económico?

Colombia es el segundo país más biodiverso del mundo y eso debe tener una puesta en valor. Por eso debemos apuntar a un turismo de naturaleza, principalmente; obvio que hay una cadena de valor que toca articular a esa decisión, por ejemplo en gastronomía, turismo de sol y playa, turismo de eventos y convenciones. Si triplicamos los 6.000 millones de dólares que le ingresaron en el 2017 al país por turismo, serian 18.000 millones y aumentarían los empleos.

Pero igualmente esto implica consolidar la paz, porque hay una serie de territorios que se abren al mundo y que sería imposible que lo hicieran si estuviéramos en guerra.
Además, hay que crear el Ministerio de Turismo para que se concentre en toda esta apuesta, y encadenar esta apuesta desde el Gobierno nacional hacia las regiones, y trabajar no solo con las empresas del sector, sino con organizaciones sociales y comunitarias que están en la periferia de los parques naturales, comunidades indígenas y afro.

Así mismo, consideramos que hay que avanzar en un proceso de industrialización, lo cual significa articular los clústeres y escoger una serie de productos en los que podemos ser competitivos.

Por último, está el tema de la agricultura. Yo creo en una reforma agraria, pero que le apueste a la industria y al encadenamiento productivo de los campesinos que van a recibir parcelas de 20 o 30 hectáreas, lo cual implica infraestructura para salir a los mercados y acceso al capital, a crédito, al conocimiento y a las tecnologías.

Siendo usted defensor del proceso de paz, ¿qué le cambiaría?

El ritmo de la implementación. Mientras esta se prolongue más, habrá más escepticismo y eso en este sistema político se traduce en inseguridades para la economía.

¿Qué no le gusta de Gustavo Petro?

Su estilo caudillista. Mucha gente dice que es autoritario, que no sabe trabajar en equipo y que polariza. Esto puede ser consciente o inconsciente, pero estas cosas pueden generar dificultad, no solo para ser buen estadista, sino para dirigir al país hacia los cambios que son necesarios de manera tranquila.