Infraestructura

Se necesitan $100.000 millones para atender vía Bogotá-Villavicencio

Según cálculos del Ministerio de Transporte, ese sería el valor de la intervención de 21 puntos críticos que tiene la carretera.

Cierres Bogotá - Villavicencio

Infraestructura Por: Portafolio

Los derrumbes causados por la ola invernal en la vía Bogotá-Villavicencio siguen afectando la movilidad y la seguridad de la carretera.

Según el Ministerio de Transporte, se necesitarían más de $100.000 millones para intervenir 21 puntos críticos y mejorar las condiciones de la vía.

(Cierres en la vía Bogotá - Villavicencio por derrumbes). 

De acuerdo con el viceministro de Infraestructura, Manuel Felipe Gutiérrez, hacer uso de los recursos de la fiducia del proyecto por cerca de $160.000 millones para atender las emergencias es una propuesta viable, que necesitaría el aval del Ministerio de Hacienda.

“La contratación la haría Invías y el tiempo para que estén solucionadas las obras de los 21 puntos críticos a partir de esa adjudicación sería de un año”, afirmó el funcionario.

Por otro lado, afirmó que “estamos muy preocupados por lo que acaba de ocurrir, es un hecho derivado de la ola invernal y de la intervención del ser humano producto del cambio del uso del suelo. Un derrumbe como estos no ocurría hace más de 25 años. El aguacero que cayó el domingo generó avalanchas y bloqueó la vía”, dijo Gutiérrez, quien estuvo acompañado en una reunión con la gobernadora del Meta, Marcela Amaya García, y el gerente de la concesión, Alberto Mariño.

En cuanto a las condiciones de la vía, que al cierre de esta edición seguía cerrada, el viceministro recalcó que ésta no será reabierta hasta que no existan las condiciones mínimas de seguridad para los vehículos y personas que transitan por dicho corredor.
“Estamos adoptando todas las medidas necesarias, esperamos tener paso en la vía lo más pronto posible”, insistió el viceministro Gutiérrez.

Así mismo, resaltó que la situación ha ido empeorando. “Pasamos de tener dos puntos críticos, en los kilómetros 46 y 64+200 a tener 21 puntos críticos. Tenemos el reto de remover cerca de 26.500 metros cúbicos de tierra que cayeron sobre la vía. La avalancha en Guayabetal dejó la pérdida de unas casas, algunas personas tuvieron que bajar de la montaña, se refugiaron en los túneles y están bien. Ante la ocurrencia de este hecho no podemos dejar bloqueado al Llano”, afirmó Gutiérrez.

Por cuenta de los problemas de movilidad que se han presentado, la cartera de transporte anunció que, junto con el General William Salamanca, director de la Policía de Tránsito y Transporte (Ditra), se reforzó vigilancia en la vía Sogamoso–Yopal, para carga pesada, y en la vía Aguaclara–El Sisga para carga liviana.

Por su parte, la gobernadora Amaya le hizo un pedido especial al Gobierno Nacional para solucionar los problemas en los diferentes puntos. “Hoy estamos solicitando un plan de contingencia para solucionar los inconvenientes. Además, hacemos un pedido para que las aerolíneas que puedan llegar más seguido a nuestro departamento y que los precios de los tiquetes sean más accesibles a la comunidad. Casanare, Arauca, Vichada, Meta, Guavire, Guainía, Vaupés son los departamentos que están sufriendo por este cierre de vía”, declaró Amaya ayer durante una rueda de prensa.

De igual forma, el gerente del concesionario Coviandes, Alberto Mariño Samper, subrayó las obras que se han hecho en los diferentes puntos de la carretera.

“Tenemos 60 personas trabajando, retroexcavadoras, 25 volquetas y venimos atacando en tres frentes de trabajo. Uno desde el kilómetro 31, sobre la variante de Cáqueza hacia Villavicencio. Un segundo frente desde el sector de Pipiral y hasta el kilómetro 64, y un tercer punto que comienza en Guayabetal, Mesa Grande y va en dirección hacia el kilómetro 64+200, que es nuestro punto más crítico”, aseguró el directivo.

LOS EFECTOS EN EL TRANSPORTE DE CARGA 

La Federación Colombiana de Transportadores de Carga y su Logística (Colfecar), anunciaron que los estancamientos por los que han tenido que atravesar los camiones de carga, además de tener que viajar por rutas alternas, les representaría un promedio a las empresas de carga unos sobrecostos de más de $1.700 millones de pesos.