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Economía

Invima tramita acceso de alimentos a otros ocho mercados en 2018

Javier Guzmán, director general de la institución, dijo que hoy las barreras no son arancelarias, sino fitosanitarias.

Javier Guzmán, director general del Invima

Javier Guzmán, director general del Invima, entidad que ha abierto 52 mercados para alimentos nacionales.

Cortesía Invima

POR:
Portafolio
diciembre 18 de 2017 - 10:22 p.m.
2017-12-18

El arribo de productos procesados y transformados nacionales a otros mercados depende en buena parte del trabajo previo del Invima, el cual le va abriendo camino a alimentos, cosméticos, medicamentos, suplementos y dispositivos médicos. A la fecha van 52 en términos de alimentos y la meta para el próximo año será llegar a 60.

En diálogo con Portafolio, Javier Guzmán, director general del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos, manifestó que están en auditorías con Arabia Saudita y Turquía para abrirle en esas plazas el paso a la carne bovina colombiana. Asimismo, están trabajando con Argentina y Brasil, para que haya reconocimiento de las inspecciones de buenas prácticas de manufactura.

¿Cuántos mercados abiertos tienen los empresarios nacionales para exportar alimentos?

Somos punta de lanza del país en la exportación de productos de consumo humano.
Cuando digo punta de lanza significa que las barreras hoy en el mundo no son comerciales, en su mayoría, debido a que existen TLC, se han bajado las barreras arancelarias, porque existe la OMC, entre otras cosas. Ahora las trabas son fitosanitarias, de que no cumplen con los estándares sanitarios del país de destino.

Un ejemplo: Colombia quería exportar carne bovina a Chile, tenemos un acuerdo comercial, pero Chile no nos acepta un gramo de carne a menos de que surta un proceso de apertura de mercado o de admisibilidad sanitaria, donde ellos verifican los estándares de cómo nosotros vigilamos acá la carne y cuando quedan tranquilos, después de unas verificaciones documentales y auditorías a las plantas a Invima y al laboratorio, dan el visto bueno.

Hemos profundizado este aspecto con 52 mercados abiertos para productos alimenticios, por ejemplo para que el pollo llegue a Japón, la carne bovina a Chile, Líbano, Jordania, Rusia, Libia; la carne de cerdo a Perú, etc. La meta para el próximo año será sumar otros ocho mercados, para llegar a 60. Seguimos trabajando con el sector privado para que nos digan cuáles son los mercados que les interesan. Esta semana tenemos auditoría de Arabia Saudita y Turquía para abrir mercado de carne en esos dos países, así de prioritaria está en nuestra agenda; todo el tiempo estamos abriendo mercados. Por otro lado, estamos trabajando con Argentina y Brasil para que haya reconocimiento de las inspecciones de buenas prácticas de manufactura.

¿Cómo es el proceso de exportación para estas naciones con costumbres religiosas ligadas a la carne bovina?

El proceso de sacrificio es diferente para esos mercados. Los musulmanes buscan carne halal, pero antes de eso quieren que los procesos de donde y como maten al animal sean sanitariamente adecuados. Por eso, el Invima muestra su proceso de vigilancia y lo autoriza, y después parte de lo que certificamos es que fue con métodos halal. Hay unos imanes que están autorizados para tener esa certificación. Colombia sacrifica con base en esas costumbres religiosas, por lo que existen mataderos que certifican que lo hacen con el rito, con rabinos si es carne kosher, e imanes para los musulmanes.

¿Qué otros mercados tienen en la mira?


Los israelitas ya vinieron y estamos esperando resultados también en carne bovina, al igual que una visita canadiense también para ese producto. El proceso con Estados Unidos tarda un poco más porque tienen un estándar sanitario bastante alto y requieren mucha información, como la documentación que tiene el país del uso de medicamentos veterinarios, qué tanto cumplen los tiempos de no ponerlos antes del sacrificio, y miran también si hay metales pesados como plomo, mercurio, arsénico, lo mismo en patógenos, al mirar si la carne está contaminada o no de bacterias.

Las series de información para vigilancia nacional de ellos piden ser mucho más estrictas. Sin embargo, el proyecto de exportar a EE. UU. es de interés nacional; el Gobierno financió el proyecto por tres años, con $9.000 millones.

¿Cómo es el trabajo que hacen en conjunto con las aduanas?

Tenemos presencia en 13 puntos de ingreso del país, que son los cuatro puertos principales: Buenaventura, Barranquilla, Santa Marta y Cartagena; al igual que en aeropuertos y pasos fronterizos. Realizamos inspección sanitaria en puerto para alimentos; en medicamentos y dispositivos antes no lo hacíamos, pero ahora tenemos un piloto en puerto en marcha. Empezamos a tener vigilancia en mensajería, ya que nos dimos cuenta de que por allí estaban entrando muchas cosas fraudulentas. La Dian decía que podían ingresar tres unidades sin que fuera contrabando, pero entraban empaques grandes de suplementos dietarios sin ningún tipo de control.

Desde el final del año pasado creamos el grupo de tráfico postal en Bogotá, Barranquilla y Cali. En lo que ha corrido del año llevamos ya 700 medidas sanitarias de incautación, decomiso o destrucción.

¿Qué otros proyectos tiene para 2018 el Invima?


Un decreto está a punto de darnos la competencia para hacer inspecciones en puerto, dirigidas a otros productos diferentes a la carne, por ejemplo medicamentos, para no confiar en las otras agencias.

En el suroeste asiático nos interesa ir a mirar, ya que cada vez, con las aperturas de mercados, más gente quiere exportar a Colombia.

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