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Economía

La importancia de invertir en investigación en el sector real de la economía

Las inversiones en I&D han sido fundamentales en la generación de avances tecnológicos e innovaciones producidas en el sector real.

Innovación

Es importante tener en cuenta, que el sector productivo destina mayoritariamente estas inversiones para satisfacer requerimientos comerciales e incrementar su producción.

Archivo Portafolio

POR:
Portafolio
enero 16 de 2018 - 10:29 p.m.
2018-01-16

Las inversiones en actividades de investigación y desarrollo (I&D) son fundamentales para los sectores productivos de los países en la medida que disminuirán a futuro los requerimientos de capital, los costos de operación y la generación de productos innovadores y acordes a los requerimientos de mercado, en la medida que también se mejora en productividad, se reducen recursos y problemas ambientales, lo cual le ayudará a las empresas ser más eficientes y económicamente viables incrementando el aparato productivo de los países.

(Lea: Sector real y consumo son los motores de la generación de créditos)

El rol primario de la I&D es generar información y conocimiento para resolver las incertidumbres o brechas de entendimiento frente a un aspecto clave de la sociedad. La innovación tecnológica, su adopción y apropiación puede variar entre sectores productivos a partir de la percepción de riesgos, inversiones a realizar, rentabilidad y beneficios esperados. Estos elementos afectan la demanda de I&D y los incentivos que influencia su aplicación donde es clave diseñar instrumentos de política publica y lograr mayor concientización del sector real sobre la importancia en las inversiones de I&D y sus múltiples beneficios.

(Lea: Los nuevos retos para generar conocimiento en Colombia

En este contexto, las inversiones en I&D han sido fundamentales en la generación de avances tecnológicos e innovaciones producidas en el sector real liderando el crecimiento de la productividad a través de la mejora continua de los procesos productivos y la introducción de mayores estándares de calidad y valor agregado en los productos y servicios favoreciendo la satisfacción de las necesidades sociales y mejores estándares de vida.

Sin embargo, en los últimos años varios sectores productivos se han enfrentado a bajos niveles de rentabilidad, incremento en la deuda y dificultades para acceder a la financiación, tamaño de la empresa y grado de madurez, lo cual se convierte en barreras que permitan potencializar las inversiones en I&D (OECD, 2015). Adicionalmente, este tipo de inversiones se perciben como riesgosas donde es fundamental que las políticas públicas aporten a solucionar las fallas de mercado para lograr que el sector productivo perciba estas inversiones como elemento clave de la estrategia organizacional y la perdurabilidad del negocio.

De acuerdo a las encuestas de innovación y desarrollo tecnológico (EDIT) del DANE y los cálculos realizados por el Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología de las empresas que invierten en I&D más del 70% de la financiación proviene de sus propias fuentes, donde invierten alrededor de 1483 empresas nacionales y 136 empresas extranjeras, lo cual aporta entre el 40 y 50% de la inversión de I&D en el país evidenciándose un incremento en los últimos años donde en varios años entre 2007 y 2013 el porcentaje de esta inversión fue por debajo del 25% confirmando que el sector productivo colombiano realiza inversiones limitadas en I&D y que las mismas dependen de los resultados económicos de las compañías y las perspectivas en crecimiento y desarrollo de nuevos productos.

Todos estos elementos evidencian la importancia que se motive y concientice al sector productivo para que incremente sus inversiones en I&D, teniendo en cuenta que existe un consenso que este tipo de inversiones tienen una relación directa con las mejoras en productividad, contribuye a resultados positivos en el sector real al tener un efecto domino entre proveedores, productores y clientes, mejoras en beneficios económicos que fortalecen la industria nacional y mayor crecimiento económico que garantiza un mejor nivel de vida para los ciudadanos.

Es importante tener en cuenta, que el sector productivo destina mayoritariamente estas inversiones para satisfacer requerimientos comerciales e incrementar su producción. Sin embargo, estas inversiones también se generan para mejorar estándares de vida, reducir la contaminación, mejorar la calidad ambiental y la sostenibilidad, donde es importante el dialogo entre el sector productivo y las comunidades donde no sólo se evidencien beneficios económicos sino también se generen temas de responsabilidad social por parte de los empresarios que se reviertan en mejores estándares de vida para las comunidades.

Otro punto importante, es que las inversiones en I&D generan innovación en el sector productivo y demoras en su aplicación pueden generar menores beneficios económicos y mayores posibilidades de obsolescencia lo cual se refleja en un incremento de los riesgos por externalidades que se toman cuando se realiza este tipo de inversión, donde es importante contar con un plan de mitigación por parte de la industria y tener claridad sobre los roles en la inversión del sector público y privado en el control de las externalidades negativas que evite las ambigüedades y reduzca los costos de transacción de manera coordinada de tal manera que se logre una inversión en I&D de manera efectiva y eficaz en pro del desarrollo productivo y tecnológico del país a partir de todos los beneficios que trae la ciencia, la tecnología e innovación en el desarrollo y mejoras sociales de los ciudadanos.

Clara Inés Pardo Martínez,
PhD. Profesora de la Escuela de Administración de la Universidad del Rosario
y Directora Ejecutiva del Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología (OCyT).

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