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Economía

Más capital canadiense para cannabis medicinal

La biotecnológica Avicanna tiene un equipo de 21 PhD investigando en ese país, mientras que avanza en Colombia en el trámite de
licencias.

Aras Azadian, CEO de Avicanna

Aras Azadian, CEO de Avicanna y quien la fundó con dos socios hace tres años con un énfasis científico.

Néstor López/Portafolio

POR:
Portafolio
mayo 09 de 2018 - 08:46 p.m.
2018-05-09

En dos laboratorios ubicados dentro de la Universidad de Toronto (Canadá) –el mismo campus donde se desarrolló la insulina–, un equipo de 21 especialistas con grado de PhD investigan las propiedades medicinales del cannabis. Trabajan para la firma de biotecnología Avicanna, que acaba de anunciar su llegada a Colombia para competir por esta industria recién legalizada en el país.

(Lea: Avalancha de licencias para cannabis medicinal en el país)

Actuará a través de su filial Sativa Nativa S.A.S, que está basada en Santa Marta y en febrero obtuvo la licencia para cultivar cannabis y procesar sus derivados, pero además con firmas aliadas en el plano local.

Avicanna ya tiene operaciones además en Canadá y Estados Unidos, con el fin de comercializar sus productos medicinales en los estados que lo permiten.

(Lea: Los retos para ser potencia mundial en cannabis de uso medicinal

Su fuerte, según explica el CEO de la compañía, Aras Azadian, es que a diferencia de la mayoría de las empresas que también entran a pujar en su campo en el país, tienen un fuerte componente de indagación científica y alianzas con centros especializados en cannabis de uso clínico.

(Lea: Cannabis medicinal pinta bien en inversión y exportaciones

¿Cómo nace Avicanna?

Yo manejaba una compañía de oncología, tenía una persona cercana con cáncer que buscó un tratamiento con cannabinol y me di cuenta de que existía un vacío de alternativas con soporte científico y demostrable. Vimos que la mayoría de las compañías en esta industria se iban a enfocar en la parte recreacional (Canadá ya legalizó ese uso) y del cultivo como tal, entonces, con dos personas más pensamos en fundar una compañía. Bajo ese principio empezamos a conformar un grupo de científicos y médicos para trabajar en todo el tema de formulaciones avanzadas y en el de dosificación, que son básicos. De esto hace 3 años.

¿Cómo han avanzado en Colombia?

De poco más de 5 millones de dólares americanos que conseguimos, más de dos millones se han invertido allá y en los próximos 12 meses serán entre 5 y 7 millones más. Otra porción se ha destinado a investigacion y desarrollo científico, en Canadá.

¿Ya el ICA le certificó las semillas a Sativa Nativa?

Están en eso. Ya las semillas se entregaron y están a la espera de que en unas pocas semanas llegue la certificación para comenzar con los cultivos.

¿Cómo serán estos?

Inicialmente solo sería una hectárea, sobre todo para el proceso técnico de la parte genética, y luego, en la medida en que se termine esa fase inicial, programada para terminar en noviembre, la idea es extendernos al menos 5 o 10 hectáreas.

¿Cuál es la otra empresa en la que están?

Básicamente, haremos un intercambio de acciones de Avicanna por un porcentaje de Santa Marta Golden, que se dedica a lo mismo. Tiene las mismas tres licencias, pero se está discutiendo una alianza donde Avicanna va a tener un porcentaje mayor de participación a cambio de acciones nuestras. Además, somos socios de dos personas expertas localmente en la parte de producción.

¿Cuánto esperan invertir?

Son cuatro a cinco millones de dólares más.

¿A dónde irá su producción?

Para el mercado local se va a ofrecer tanto lo cosmético como lo médico, y para exportaciones será igual pero añadiendo la línea dermocosmética y el principio activo (materia prima). Y dependiendo de la regulación, la idea es vender también al exterior lo médico.

¿Qué proyección de negocio tienen?

Para Canadá y California ya va a haber ventas en el 2018. Y en Colombia empezando el 2019. Ya está más o menos claro el mercado en lo cosmético, pero en lo médico todavía hay ciertas cosas que no están claras.

¿Qué le falta en Colombia para ser perfecta para el desarrollo de esta industria?

El Gobierno colombiano ha tomado realmente medidas correctas y muy acertadas desde el punto de vista regulatorio; sin embargo, para compañías como Avicanna y teniendo en cuenta que estamos más avanzados en el tema científico, existen algunas imprecisiones.

¿En qué sentido?

En la medida en que clarifique mejor el Estado cuáles son las diferentes rutas que hay, si son formulaciones magistrales, cosmético y productos médicos, nosotros nos podemos adaptar a cualquiera de ellas, pero necesitamos claridad de cuáles son los requisitos en cada una.

¿Cómo van a financiar su crecimiento?

En este momento no se requieren recursos adicionales a corto plazo. Sin embargo, se está pensando que para el verano, finales de junio o julio, se quiere ir al mercado público de valores, pero sobre todo pensando en el más largo plazo, porque necesitamos hacer estudios clínicos y el soporte de data.

¿Saldrían a la Bolsa de Toronto?

Sí.

LAS LÍNEAS DE PRODUCTOS

Para empezar, Avicanna comercializará su línea Pura Elements, con parches transdérmicos, aerosoles sublinguales, cápsulas y cremas tópicas, que están en proceso de registro en los estados de Estados Unidos, donde el cannabis medicinal es legal.

Luego, entrará con productos con indicaciones clínicas para dolencias específicas como dolor neuropático, dolor crónico, artritis, fibromialgia, epilepsia, cáncer, salud oral y ansiedad.

En Colombia, la compañía tendrá los cultivos, pero además un laboratorio y una planta de producción, en tanto que la investigación de punta continuaría en Toronto.

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