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Economía

‘Para una mayor integración en América Latina debe haber menos retórica y más acción’

Según el experto Rodrigo Valdés, pasar del 25% más proteccionista al 25% menos cerrado, tiene un impacto de 1% o 2% de crecimiento económico mayor en cinco años.

Valdés

Rodrigo Valdés destacó los esfuerzos de la Alianza del Pacífico para lograr una mayor integración y pidió replicarlos.

AFP

POR:
Portafolio
enero 12 de 2018 - 08:05 a.m.
2018-01-12

Aunque caminar hacia una mayor integración en Latinoamérica está en la agenda de los gobiernos desde hace mucho tiempo, los avances en ese sentido han sido, hasta el momento, muy limitados pese a los beneficios que conllevaría.

(Lea: La sabiduría convencional sobre Japón está equivocada)

En este sentido, Rodrigo Valdés, profesor de la escuela de gobierno de la Universidad Católica de Chile, así como exministro de hacienda de este país y exsubdirector de los departamentos Europeo y del Hemisferio Occidental del FMI, destaca que pese a que la voluntad política existe, en la región se debe dejar a un lado la retórica y pasar a la acción.

(Lea: Economía de Latinoamérica se reanima y se acerca a su "velocidad de crucero")

¿Realmente se está haciendo algo para avanzar en ese sentido?

Hay avances en algunas zonas, en particular creo que los esfuerzos que se han hecho en la Alianza del Pacífico son muy notables, pero también la verdad es que no vemos todavía el mismo grado de progreso en otros acuerdos como Mercosur y, como se discutió mucho en la conferencia del FMI, es muy importante ver estos logros como un paso hacia una globalización más completa. Con todo, creo que hay una evidencia clara en el sentido de que a Latinoamérica le conviene globalizarse, intercambiar sus bienes y servicios con el resto del mundo y, por lo tanto, que algunas partes de la región no avancen con la rapidez necesaria no es una buena noticia.

¿Qué significa hablar de una mayor integración en Latinoamérica?

Claramente, hay que avanzar hacia algo más general, porque tenemos un número excesivo de acuerdos subregionales y eso encarece mucho la acción del sector privado, porque depende mucho de las reglas existentes, las cuales son distintas en cada caso; no es lo mismo un área de libre comercio completa que un conjunto de acuerdos bilaterales o de grupo, lo cual no es coherente. Creo que se deben simplificar y unir los acuerdos partiendo de aquellos en los que sea más sencillo.

¿Cómo se podría cuantificar el impacto de esta integración?

En la conferencia del Fondo Monetario Internacional se presentaron varios trabajos en este sentido que cuantifican los efectos, y estos son bastante importantes. La presunción que existe en la región, de que los países van a crecer más rápido teniendo aranceles, es incorrecta y no se apoya en los datos. Por el contrario, lo que vemos es que los efectos positivos pueden ser muy importantes.

Uno de los trabajos que se presentaron muestra que pasar del 25% más proteccionista al 25% menos proteccionista tiene un impacto de 1% o 2% de crecimiento mayor en los siguientes cinco años, pero todos los trabajos coinciden en que hay un claro impacto.

Lo mismo sucede con la literatura académica respecto a determinantes del crecimiento, que refleja que hay efectos bien importantes en una economía más abierta para el crecimiento: se logra una mayor competencia, mayor acceso a insumos más baratos y, en definitiva, aprovechar mejor una economía de mercado.

¿Cree que el comercio intrarregional está por debajo de lo esperado?

Desde luego, las cifras no son tan buenas como en Europa o Asia. Sí es cierto que tenemos algunas desventajas como que producimos muchos commodities, además de que nuestra geografía –como es el caso de Colombia– no es la más amigable para el comercio.

Pero no es solo esto, también sucede que se cuenta con más riesgos tarifarios. Mercosur mantiene, por ejemplo, en los acuerdos internacionales un techo para sus aranceles que es mucho más alto que su arancel efectivo. Los países desarrollados lo que han hecho es bajar este arancel potencial que, al final, es una amenaza, por lo que hay cosas de política económica que acechan y eso lleva a que haya países como Brasil y Colombia, en los que la discusión pública debe avanzar más hacia darse cuenta de la evidencia de lo importante que es la globalización.

Todavía se ven grupos que creen honestamente que la protección ayuda, pero hoy día se sabe que la apertura es lo que ayuda y por lo tanto esto de que Latinoamérica se junte debe verse como un paso hacia tener economías más abiertas.

¿Latinoamérica es una región proteccionista?

No todos los países y no todos los gobiernos. En estos momentos tenemos algunos más amigables, pero sí se ven algunos lobbies empresariales en algunas naciones que son proteccionistas. Hay economías como Perú o Chile con una vocación a ser abiertos, una mirada hacia el mundo mucho más de apertura, pero también otros como Brasil y Colombia a los que les cuesta más generar ese consenso sobre la necesidad de abrirse.

¿Cómo cree que este proceso puede avanzar con los nuevos gobiernos?

Hay que continuar los esfuerzos. Creo que es relevante que la sociedad civil vaya analizando mucho más esto. Con las evidencias que existen, se sabe que esto es positivo para el crecimiento y la distribución del ingreso, y por lo tanto debemos convencernos y darles un mayor escrutinio a estos temas. De hecho, es una necesidad de los liderazgos estar al día sobre estas políticas públicas.

¿Cuáles son los retos que se enfrentan para lograr mayores avances?

Al final del día, yo creo que hay una disposición política hacia la integración, que toca tratar de aterrizar, con menos retórica y más acción.

Son demasiadas agrupaciones de países y muchos esfuerzos que no llegan muy lejos, y creo que lo que ha hecho la Alianza del Pacífico puede ser un buen modelo de cómo abordarlo.


Rubén López Pérez

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