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Economía

Presiones fiscales en los países latinoamericanos

De nuevo se confirma que muchas naciones tienen al final, más territorio que Estado en su configuración de países individuales.

Deuda externa ascendió a US$61.777 millones en septiembre del 2010, un 21,5% del PIB

La deuda externa promedio de los países latinoamericanos aumentará en nueve puntos porcentuales sobre el total de producción (producto interno bruto PIB) para 2018.

Archivo particular. 

POR:
Portafolio
enero 30 de 2018 - 10:33 p.m.
2018-01-30

Una de las ventajas de la realización del Foro Mundial de Davos cada enero, desde hace más de 40 años, es poder contar con información actualizada y contrastante, tanto oficial como no oficial, desde diferentes enfoques, sobre la situación económica y social mundial. En función de ello es posible establecer no sólo el diagnóstico de las condiciones de cada país, sino también las medidas políticas que se han tomado, las que se toman en la actualidad y las repercusiones conjuntas de esas disposiciones.

(Lea: Colombia está entre las naciones de América Latina con carga tributaria por debajo del promedio de la región)

Es en ese contexto en el cual podemos apreciar los impactos de la deuda externa de los países latinoamericanos. Se trata de un tema que no está haciendo “crisis” en la actualidad, debido a que las naciones de la región están cumpliendo con sus calendarios de pagos. De otra manera se repetiría lo que ocurrió el viernes 20 de agosto de 1982, cuando el gobierno de México anunció la moratoria, su incapacidad para dar cumplimiento a sus compromisos de deuda externa. Ese fue el punto de inflexión para el problema de la deuda externa latinoamericana y la connotación de la década perdida de la región.

(Lea: Menores impuestos para las empresas: ¿más y mejores empleos?

Producto de la información de Davos a enero de 2018, es posible determinar que varios países latinoamericanos están sufriendo bajas calificaciones en las condiciones fiscales de sus gobiernos, de cara a los compromisos de deuda externa. En ese grupo se ubican Colombia y Brasil. Se esperaría que las restricciones presupuestarias los afecten al menos para los dos años siguientes, es decir hasta 2010.

En esto de la capacidad de pago de los gobiernos, intervienen las estructuras fiscales que por lo general tienden a ser más bien regresivas –con impuestos indirectos que terminan pagándolos en términos marginales, con mayor intensidad, los sectores más pobres, los asalariados. Ya sea que los mismos integren los circuitos formales o informales de las economías.

Se puede establecer, según las fuentes de Davos, que –y este dato es crucial para la región- la deuda externa promedio de los países latinoamericanos aumentará en nueve puntos porcentuales sobre el total de producción (producto interno bruto PIB) para 2018 y que continuará aumentando ese peso relativo sobre la capacidad productiva de los países, en relación con los niveles que al respecto se tenían tan sólo hace cuatro años, es decir, para el período 2013-2014.

Esto hace que los países vean limitadas sus capacidades de desempeño en lo interno de los mercados. Se tiene de nuevo la prueba de que en general, los gobiernos de los países latinoamericanos –como es costumbre- se embarcaron en una política fiscal pro-cíclica.
Es decir que gastaron más cuando los ingresos eran mayores. Como se sabe este fue el escenario predominante con los altos precios de materias primas, entre 2003 y 2014. Una excepción a este manejo pro-cíclico fue Chile, quien sí logró algunas tasas de ahorro en ese tiempo de “vacas gordas”.

De nuevo se evidencian estados que se encuentran entre la pre-modernidad y la modernidad. De nuevo se ven limitadas las condiciones de fortalecer el entramado institucional. De nuevo se confirma que muchas naciones tienen al final, más territorio que Estado en su configuración de países individuales.

Giovanni E. Reyes,
Ph.D. University of Pittsburgh/Harvard.
Profesor Titular y Director de la Maestría en Dirección de la Universidad del Rosario

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