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Economía

Sector minero rechaza utilización del biodiesel

Un proyecto de resolución que cursa en el Ministerio de Minas pretende establecer la mezcla de un 2% y un 5% en los camiones.

Las minas a vender serían El Hatillo y la reserva de Cerro Largo, las cuales Vale compró en el 2009

AFP

POR:
Portafolio
agosto 09 de 2018 - 10:34 p.m.
2018-08-09

Un proyecto de resolución del Ministerio de Minas y Energía nuevamente avivó el debate entre los gremios de la industria extractiva y el del sector de los biocombustibles.

El articulado de la pretendida norma, que en la actualidad está en etapa de comentarios, fijaría un tope de mezcla de biodiésel de 2% y 5% para todos los camiones que hacen parte del proceso de producción en minería.

Mientras la Federación Colombiana de Biocombustibles (Fedebiocombustibles), señala que las regulaciones y políticas internacionales para el sector minero en los temas de control de emisiones, calidad de combustibles y uso de biocombustibles, ha hecho que los grandes fabricantes de vehículos los fabriquen cada vez menos contaminantes, que requieren bajos contenidos de azufre y que permitan el uso de porcentajes de biodiésel del 5% hasta el 20%.

Al respecto, Jorge Bedeck Olivella, presidente de Fedebiocombustibles, ha señalado que la regulación nacional en cuanto al control de emisiones, calidad de combustibles y uso de biocombustibles ha evolucionado en concordancia con lo que se viene definiendo en EE. UU. y Europa.

Y al mismo tiempo ha indicado que la normatividad sobre el tema excluye a las empresas mineras del cumplimiento sobre la calidad del diésel y el nivel de emisiones.

Bendeck Olivella ha explicado además que un estudio, liderado por el Swiss Federal Laboratories for Materials Science and Technology (Empa), concluyó que el biodiésel de palma colombiano reduce los porcentajes de emisiones de gases efecto invernadero, ya que disminuyen el material particulado que se emite a la atmósfera.

Por su parte, el gremio de la industria extractiva, representada en la Asociación Colombiana de Minería (ACM), recalca que el uso de la mezcla alteraría el desempeño de los vehículos.

“La tasa de oxidación de los compuestos grasos presentes en el biodiésel es mucho más alta que la de los alcanos presentes en el diésel y pueden causar aumentos en la viscosidad y acidez, taponar filtros y formar depósitos en la cámara de combustión”, indica una carta que la ACM envió en marzo pasado al Ministerio de Minas y Energía.

A renglón seguido, la citada misiva recalca además que el aumento en la viscosidad altera las características del spray de combustible inyectado y puede incrementar el desgaste de la bomba de inyección, y el aumento en la acidez está relacionado con una mayor tendencia a la formación de depósitos y mayor probabilidad de corrosión.

El contenido señala además que “los síntomas más comunes son dificultad en el encendido, disminución de potencia y combustión inadecuada, esto puede deberse a que el combustible biodiésel no fue completamente transformado a oxidación parcial de biodiésel”.

Mientras el debate continúa entre Fedebiocombustibles y el gremio minero, el proyecto de resolución subraya que el combustible diésel de origen nacional o importado para uso de motores diésel de las “fuentes móviles terrestres que se utilice para la actividad minera a cualquier escala de producción, deberá cumplir con la mezcla mínima obligatoria de biocombustibles... Según las condiciones técnicas de calidad, conforme a lo dispuesto por la normatividad vigente y al cronograma de implementación de la mezcla mínima” (ya mencionada).

IMPACTOS EN LA PRODUCCIÓN 

Para la ACM, el uso de biodiésel incrementa los costos de producción tanto por el mayor uso de combustible con la pérdida de potencia, así como por los mayores mantenimientos del equipo, la adecuación de infraestructura para el mantenimiento y la realización de mezclas, y el mayor valor del combustible. “En cuanto a la pérdida de potencia, distintos estudios que evalúan los impactos en la potencia de los motores por el uso del biodiésel, afirman que el mayor consumo por la menor calidad del biodiésel es de 1 por cada 1.000 galones de uso para cada punto porcentual de mezcla que se realice”, señala el gremio. Esto significa que en 250 millones de galones anuales que consume la industria minera se estaría incrementando el uso de combustible en 250.000 galones con un costo adicional de US$625.000 anuales por cada punto porcentual de mezcla. “De otra parte, se estima que el uso del biodiésel incrementa el cambio de mangueras, filtros y otros elementos del motor”, reza el gremio.

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