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Economía

Crece el problema de ventas informales en  estaciones de TransMilenio

El Portal Norte, Calle 127 y Toberín son algunos de los puntos que más concentran puestos ambulantes alrededor del sistema de transporte en Bogotá. 

Ambulantes TransMilenio

Según sus cifras, las localidades donde más se centran informales en la ciudad son Santa Fe (10.135), Kennedy (4.337) y San Cristóbal (3.556).

Archivo Portafolio

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Portafolio
abril 30 de 2018 - 11:23 a.m.
2018-04-30

Al parecer las estaciones de TransMilenio siguen siendo un punto central para las ventas informales en Bogotá.

Un recorrido realizado por la troncal Caracas y la Autopista Norte desde la calle 13 – entre carreras 27 y 29 – hasta la calle 174, dejó en evidencia los puntos más críticos por ventas ambulantes en los alrededores del sistema de transporte. Estos son: estaciones Ricaurte, Avenida Jiménez, Calle 100, Calle 127, Toberín, Calle 72 y Portal Norte.

(Lea: El 47 % de los ocupados del país son informales)

En estos lugares ofrecen, además de la típica confitería, empanadas, cigarrillos, artículos para mascotas, cartillas infantiles, bolsos deportivos, fajas ortopédicas y pomadas a base de coca, entre otros curiosos productos.

La situación más crítica se presenta junto al Portal del Norte. Por un lado está el número de ventas en las plataformas y en los túneles de la estación (unos 23 puestos); y por otro, la invasión del espacio público a las afueras del portal, con unos 100 vendedores. Otro de los sitios críticos es la estación Ricaurte, donde se ubican más de 30 vendedores.

(Lea: Nuevas tecnologías de buses en el sistema Transmilenio

De acuerdo con el Instituto para la Economía Social (Ipes), a comienzo de este año hicieron recorridos entre la estación de Toberín y el Portal del Norte para presentarles ofertas a estos informales. Sin embargo, la entidad aclaró que las cifras que tienen son a nivel Bogotá y no por puntos específicos, como los sectores aledaños a las estaciones de TransMilenio. Además aclaran que ellos pueden trabajar con personas que están afuera y no adentro de las estaciones.

(Lea: Debate por entrada de buses eléctricos y a gas en TransMilenio

Según sus cifras, las localidades donde más se centran informales en la ciudad son Santa Fe (10.135), Kennedy (4.337) y San Cristóbal (3.556); y en las que menos se registran son Usaquén (605), donde curiosamente está ubicado el Portal del Norte, Barrios Unidos (752) y Tunjuelito (1.057).

Durante este año el Ipes ha censado a 20.373 vendedores, de los que solo 7.156 han aceptado los programas que ofrece el Distrito, es decir, solo un 35,12 por ciento.
Entre las alternativas que ofrecen se encuentran los puestos en las plazas de mercado, los quioscos y los cursos de formación para que puedan acceder a más oportunidades de trabajo. Estas propuestas son presentadas por el Ipes, pero los vendedores son quienes deciden aceptarlas o no.

Entre los planes, se contempla entregar 34 módulos,que tendrían un diseño diferente al de los quioscos grises –hay un modelo nuevo en la calle 72 con 7.ª–, además 340 triciclos para los vendedores que comercializan frutas. “Estos triciclos, para comenzar, serán entregados en localidades como Suba y Usaquén. En este momento se está realizando un estudio para saber en qué otras localidades”, afirmó Hernán Carrasquilla, subdirector de Gestión, Redes e Informalidad del Ipes.

De acuerdo con Freddy Moreno, director ejecutivo de la Corporación de Vecinos de Santa Bárbara, en el 2017 se realizó un proyecto con el fin de generar posibilidades de empleo para los vendedores informarles haciéndolos partícipes de las capacitaciones que realizaba Fenalco, la Cámara de Comercio y el Sena.

Este proyecto de formación se trabajó con los informales ubicados en la calle 125 entre las carreras 20 y 23. Moreno espera contar con el apoyo del Distrito y continuar el proceso.

Según Julián Ramírez, comandante de la Policía del CAI Villa Nidia, de Usaquén, se han realizado controles que van desde la calle 100 hasta la calle 222 y operativos para regular la invasión de espacio público cerca a las estaciones de TransMilenio, entre la calle 116 y la calle 140, todos bajo la Ley 1801 del Código de Policía.

IPES: 'NO SOLO REUBICAMOS, EDUCAMOS'

Hernán Carrasquilla, subdirector de Gestión, Redes e Informalidad del Instituto para la Economía Social (Ipes), habló sobre los programas y beneficios que ofrece la entidad para los vendedores ambulantes, los planes futuros y los desafíos que han encontrado en el proceso de formalización para esta población.

¿Cómo se da la formalización de los vendedores informales?

Iniciamos con una caracterización y unos ofrecimientos. Tenemos, hasta el momento, caracterizadas 21.967 personas en Bogotá. Además, de acuerdo con las necesidades que tienen las empresas, desarrollamos cursos que no tienen ningún costo. Por ejemplo, si se requieren jardineros, hacemos los cursos de jardinería.

¿Y en el tema de la reubicación?


En Bogotá hay 33 puntos de reubicación con 1.964 personas. Se ha hecho una inversión en infraestructura de las plazas de mercado, cercana a los 6.000 millones de pesos. Y en los puntos comerciales que administramos, estamos llegando a los 1.700 millones de pesos.

¿Cuántos vendedores se han podido capacitar?

En lo corrido de esta Administración hemos formado más o menos unos 4.500 vendedores. También encontramos que muchas personas no habían terminado sus ciclos académicos, el bachillerato o la primaria, entonces suscribimos unos convenios con la Secretaría de Educación para que nuestros vendedores pudieran completar los cursos básicos y así poder ingresar a otros cursos especializados.

¿Cuáles son los desafíos que ha encontrado?

A la gente le gusta estar en la calle, esa es la realidad. Primero porque hay libertad de horarios. Segundo porque es rentable y a eso se le suma la variedad de productos. No pagan servicios públicos, no tienen carga tributaria, entonces las ganancias son netas. Cambiar ese chip es un reto, como también lo es que la comunidad se apropie nuevamente del espacio público, por eso hemos venido trabajando con asociaciones de vecinos.

Es importante resaltar que no solo son los vendedores informales los que ocupan el espacio público, marcas reconocidas –que no deberían estar en ese espacio– están abusando de su posición dominante.

¿Qué hacer con los adultos mayores que venden?


Para mayores de 60 años y personas en condición de discapacidad, tenemos un programa de ‘mecato social’, que consiste en reubicar a esas personas en edificios de varias entidades del Distrito y también en privadas. Diferente a las personas de 18 a 35 años. Para ellos hay programas de emprendimiento y empleabilidad.

¿Hay planes para aumentar el número de puntos de reubicación?

Antes de esto estamos mejorando los que teníamos. Tenemos planeado inaugurar 34 módulos.

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