Innovación

Emprendedores buscan acabar de una vez por todas con las largas filas

Esperanza Buitrago y Rafael y Julieth Socarrás crearon una herramienta para hacerle quite a las filas, a través de la tecnología.

Filas

Innovación Por: Portafolio

Alrededor de dos días y cuatro horas pierden al año los colombianos haciendo fila en un banco, asegura un estudio de la firma VeriTran.

En otras palabras, 52 horas irrecuperables que sumadas a las que soportan en la cola de la EPS y en la empresa de telefonía celular esperando turno, están deteriorando la calidad de vida de una sociedad que le ha dado al tiempo el valor del oro. 

¿Quién regresa -a ese que pasa y no se detiene-? Por supuesto las empresas lo único que responden: Estamos trabajando para brindarle un mejor servicio. Respuesta que desde luego no calma la paciencia de nadie, y que llevo a dos jóvenes emprendedoras, Esperanza Buitrago y Julieth Socarrás, a buscar una solución que por fin acabe con el “abuso” de obligarle a la gente a botar a la basura un recurso no renovable como es el tiempo.

La solución se ha denominado: Pleizt, una plataforma que busca eliminar las filas, a través de una predicción de tiempos, usando la inteligencia artificial que basada en el análisis de la optimización de los procesos logísticos internos de las empresas, le permiten al usuario saber con certeza el tiempo que va a gastar en el establecimiento realizando la diligencia que requiere.

“Es muy desagradable y desesperante saber que uno como usuario cuando hace una fila ya no es dueño de su tiempo. Pleizt nace justamente a raíz de la experiencia de un amigo que en un centro de experiencia de un operador móvil espero 50 minutos a ser atendido y con el turno en la mano, pero por un descuido de un minuto, cuando miro la pantalla del televisión, éste acababa de pasar y el asesor le contesto que solicitara uno nuevo, para lo cual tenía que soportar una fila de 10 personas, y no para que le atendieran sino para que le dieran un nuevo turno. ¡Qué frustración!”, cuenta Esperanza Buitrago, matemática de profesión y CEO de Pleizt.

En los estudios que ha analizado Buitrago, explica que los adultos utilizan el 11% del tiempo de su vida haciendo filas, no solo en Colombia sino en todas partes del mundo, siendo 65 minutos el promedio de espera en una entidad bancaria y 40 minutos en un restaurante, frente a ocho minutos que se calcula tiene de tolerancia para esperar a ser atendido. Situación que plantea un interrogante: ¿Las empresas están ofreciendo buenas experiencias a los usuarios?

Pleizt no –vuela- a nadie de la fila ni espera que la gente se aburra y desista. Sino que en alianza con las empresas que quieran brindar experiencias únicas a sus clientes, desarrolla una labor cuyo reto es hacer mediciones exactas de los tiempos de cada proceso logístico y de esta manera, formular unos indicadores que van a permitir que el usuario tenga una respuesta real que lo lleve a tomar la decisión como dueño de su tiempo a programar su día y sus diligencias sin depender del sistema, de la agilidad del asesor, cajero, o mesero.

“Actualmente, estamos a través de la plataforma virtual pleizt.com donde todos los ciudadanos pueden acceder a revisar cómo programar su tiempo y evitar desperdiciar el tiempo en una fila. Sin embargo, en un corto tiempo, los usuarios tendrán la oportunidad de descargar esta aplicación en su celular y saber cuántas personas están en esa sucursal bancaria, restaurante o EPS, y tomar la decisión de ir a otra sede o programar la visita para en hora del día. Esto indica una calidad de vida diferente así como un respeto total por el tiempo de cada uno”, afirma Julieth Socarrás, CMO de Pleizt.

“En siete años, nuestro sueño es llegar a 25 países y resolverle este problema a miles de millones de personas. Queremos llegar a un punto en el que existan modelos de optimización y gestión de filas con niveles de detalle y automatización para cada negocio de tal manera, que se le pueda devolver el poder a los usuarios, clientes y ciudadanos de programar su agenda sin que el tiempo se vea alterado por una mala experiencia en una feroz fila”, puntualizan las emprendedoras.