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Los escándalos de la industria automotriz japonesa

Nissan detendrá la producción de vehículos por dos semanas en el país asiático por errores en certificación de calidad. 

Nissan firmó un convenio con el Comité Olímpico Colombiano.

Internacional Por: Portafolio

La debacle de control de calidad de Nissan Motor Co. se profundizó en tanto la automotriz suspendió la producción de vehículos para la venta local, asestando un nuevo golpe a la industria de fabricación del país acosada por los escándalos.

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Nissan detendrá la producción durante unas dos semanas en seis plantas que producen un promedio de 1.000 vehículos diarios para el mercado japonés, mientras sigue investigando cómo fue que trabajadores no autorizados certificaron la calidad de los vehículos. La producción de modelos para exportación continuará, anunció la automotriz en una sesión informativa en Yokohama.

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El cierre constituye otro dolor de cabeza para el máximo ejecutivo Hiroto Saikawa, que asumió el cargo antes desempeñado por Carlos Ghosn hace apenas seis meses y ha prometido personalmente llegar al fondo de los errores.

La industria japonesa ya se veía afectada por un escándalo en Kobe Steel Ltd., que el 8 de octubre dijo haber falsificado datos sobre la durabilidad de algunos productos -reconocimiento que ha tenido repercusiones en los fabricantes de autos, aviones y trenes bala-.

"La responsabilidad de la actual administración es ahora evitar repeticiones y normalizar la operación, así como volver a situar a la compañía en una senda de crecimiento", dijo Saikawa, de 63 años. "Desde mi punto de vista, si veo algún error, me gustaría tomar medidas drásticas. Este es mi trabajo y yo soy el que lo oriento".

Nissan anteriormente había dicho que retiraría para inspección 1,16 millones de autos fabricados y vendidos en Japón entre enero de 2014 y septiembre de 2017, tras descubrir el gobierno que inspectores no certificados habían aprobado la calidad de sus vehículos en sus plantas locales.

La compañía había estimado que los retiros costarían alrededor de 222 millones de dólares. Nissan dijo que otros 34.000 vehículos producidos entre el 20 de septiembre y el 18 de octubre serán reinspeccionados, a un costo adicional de 1.000 millones de yenes.

Un equipo externo que también está investigando las fallas encontró que algunas plantas habían transferido las verificaciones finales de vehículos a otras lineas. Como resultado de ello, empleados que no estaban registrados internamente como inspectores finales de vehículos realizaron los controles, causando la debacle, dijo Nissan.

Los vehículos exportados desde Japón no serán retirados porque no requieren el certificado de inspección, informo Nissan. "La falta de comunicación entre la conducción y los talleres es grande, más grande de lo que imaginábamos", dijo Saikawa.

El 2 de octubre prometió investigar el tema antes de decidir quien debería asumir la responsabilidad. La industria automotriz japonesa se ha visto castigada por múltiples escándalos relacionados con la calidad de los productos y la falsificación de registros. En junio, el fabricante de bolsas de aire Takata Corp. se presentó en quiebra después de una de las crisis de retiro de vehículos más resonantes del mundo.