Internacional

Multitudes toman calles de EE. UU. contra el libre acceso a las armas de fuego

La denominada "Marcha por nuestras vidas" pide prohibir la venta de rifles de asalto y de cargadores de alta capacidad para armas semi-automáticas, así como el refuerzo de los controles de antecedentes de las personas interesadas en comprar armas.

March for our lives

Internacional Por: Julian David Calderon Hortua

Hace poco más de un mes, los vecinos de Parkland, Florida, se reunieron para conmemorar a los 17 fallecidos en el tiroteo en una escuela. El mismo parque que antes albergó llanto y dolor, este sábado recibe a miles de manifestantes esperanzados en que algo cambie. Con carteles como "Basta" y "Soy un maestro, no un policía", cientos de miles de manifestantes en todo Estados Unidos exigen mayores controles a la venta de armas en una "Marcha por nuestras vidas" que tiene su epicentro en Washington.

(Lea: Tiroteo en escuela de Florida deja al menos 17 muertos)

Pero en Parkland, donde se originó el movimiento antiarmas #NeverAgain tras el ataque el 14 de febrero en la escuela Marjory Stoneman Douglas (MSD), la manifestación en el parque Pine Trails tenía un carácter peculiar. Muchos de los manifestantes habían participado, en el mismo parque, en la sombría vigilia que se celebró al día siguiente de la masacre.

(Lea: Al menos un muerto y varios heridos en un tiroteo en una escuela de EE.UU.)

"La vigilia fue una noche de duelo, pero este día es un día de activismo", dijo a la AFP Kuishawn Cole, un estudiante de MSD de 17 años. "(Es el día) para decir que sí estamos tristes, pero que estamos haciendo algo para no ser otra estadística ni otra víctima". El evento comenzó con la proyección de un video grabado donde los líderes del movimiento antiarmas, cuyos discursos son aclamados en Washington, enviaron un saludo y muchos "te quiero" a sus compañeros de Parkland.

Luego se sucedieron las palabras de padres, maestros y sobrevivientes del ataque, entre ellos la organizadora de la marcha en Parkland, Casey Sherman: "Esas 17 personas no murieron en vano", dijo la estudiante de 17 años. "Ellos son la fuerza y el espíritu que dirige este movimiento". Sentadas en el pasto, tres jóvenes con corazones pintados en las mejillas desplegaron una pancarta que ponía "Nunca más". A su lado, un hombre levantaba un cartel que decía: "Lo único más fácil de comprar que un arma, es a un congresista", en referencia al financiamiento que da la Asociación Nacional del Rifle (NRA) a los legisladores a cambio de apoyo.

Para Elyse Brunt, de 59 años, el cambio de ánimo de los manifestantes de Parkland había evolucionado en un mes "de desconsolado a energizado". "Creo que lo que cambió es la certeza de que podemos hacer un cambio juntos y que no dejaremos que los demás nos pisoteen. Vamos a dar un paso adelante y marcar una diferencia, tenemos el poder de hacer un cambio", dijo la maestra de primaria.

Otra maestra que estaba a su lado añadió, recordando luchas ciudadanas como el matrimonio gay o el aborto: "La opinión pública ha cambiado al gobierno en el pasado y tengo la esperanza de que la opinión pública iniciada por los muchachos marque la diferencia aquí". Las marchas en Washington y otras más de 800 ciudades fueron convocadas y organizadas por los estudiantes, cansados de los periódicos tiroteos en escuelas que dejan unos 30.000 muertos cada año en el país.

Formalmente, la "Marcha por nuestras vidas" pide prohibir la venta de rifles de asalto y de cargadores de alta capacidad para armas semi-automáticas, así como el refuerzo de los controles de antecedentes de las personas interesadas en comprar armas. La ira de los manifestantes se enfoca fundamentalmente en la NRA, un poderoso lobby que defiende el libre acceso a las armas, y la clase política, que ha sido incapaz de articular una respuesta efectiva a la generalizada violencia con armas de fuego.

*AFP.