Internacional

Colombia también podría sentir el ‘coletazo’ de la guerra comercial

EE. UU. impuso aranceles a la UE, México y Canadá, una medida que, a diferencia de los de China, apunta hacia sus aliados políticos. Peligra el TLCAN.

Donald Trump

Internacional Por: Javier Acosta

Donald Trump ignoró las ofertas de diálogo y confirmó que impondrá los aranceles a las importaciones de acero y aluminio de la Unión Europea, México y Canadá, apuntando directamente a algunos de sus mayores aliados y abriendo una guerra comercial contra casi todo el mundo.

El secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross fue el encargado de anunciar la decisión de “no extender la exención para la UE, Canadá y México, por lo que estarán sujetos a los aranceles del 25% y 10%”. La crítica fue inmediata y todas las partes condenaron la medida.

(Lea: EE.UU. impone aranceles a la UE, Canadá y México). 

La UE aseguró que los aranceles son “ilegales” y, en palabras de las autoridades alemanas, prometió que la respuesta será “Europa Unida” contra EE. UU. Asimismo, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, dejó claro que “la UE no puede quedarse sin reaccionar”. Ahora, el bloque revivirá el listado en los que se incluyen productos como el tabaco, el bourbon, los ‘jeans’ y las motos, y que llevarán a una retaliación por un valor de US$3.270 millones.

Pero no solo la UE anunció sus represalias contra EE. UU., sino que México y Canadá también anunciaron medidas, lo que pone al mundo a las puertas de la guerra comercial. “El Gobierno estadounidense tomó una decisión que deploramos, y obviamente va a llevar a medidas de represalia, como debe ser”, resaltó el primer ministro canadiense, Justin Trudeau. México, de igual forma, aseguró que impondrá medidas “similares” a una amplia variedad de productos, principalmente agrícolas y de la industria.

“Este es un escenario en el que todos perdemos, incluido nosotros, pues los consumidores van a pagar precios más altos, nuestros exportadores venderán menos por las retaliaciones y será mucho más difícil la cooperación con estos países para enfrentar a China”, explica William Reinsch, asesor Senior del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés).

En este sentido, para saber qué tan lejos puede llegar esta disputa, Reinsch agrega que “normalmente esto dura solo una vuelta. Nosotros hacemos algo, otros países nos lo devuelven y nos miramos el uno al otro por un momento, antes de que realmente nos sentemos a negociar. El presidente Trump parece creer que estas acciones son herramientas para aprovechar una negociación, pero no está claro si los países objetivo están reaccionando de la manera que él esperaba”.

Lo que está claro que es la tensión en el mundo está en su punto más elevado. Como afirma la ministra de Comercio, María Lorena Gutiérrez, “este anuncio genera zozobra e incertidumbre para el comercio internacional pues es previsible que los países afectados tomen medidas recíprocas, desatando así una ola de retaliaciones que podrían afectar a la economía global”.

(Con la misma moneda. Así responde México a imposición de aranceles por parte de EE.UU.). 

Pero con esta nueva situación, la presión para evitar una guerra comercial no solo vendrá de los países afectados, sino también desde dentro de Estados Unidos.
Como destaca Patrick Leblond, profesor de relaciones internacionales de la Universidad de Ottawa, “la presión política a la administración Trump se va a incrementar. Tanto empresarios, como congresistas, gobernadores territoriales y representantes del Estado pedirán por el fin de las hostilidades contra sus socios y con las negociaciones del TLCAN”.

EN RIESGO EL TLCAN

Precisamente, uno de los aspectos que ha generado una mayor incertidumbre es qué ocurrirá con las negociaciones del TLCAN con México y Canadá tras la imposición de los aranceles.

Por supuesto, muchos expertos creen que las posibilidades de que se acabe, ahora son mayores. “Un acuerdo TLCAN 2.0 está ahora más lejos y las tensiones comerciales van en aumento, por lo que se incrementará, en nuestra opinión, el riesgo de que Estados Unidos se retire. Así, las implicaciones de la guerra comercial ahora deberían considerarse una verdadera amenaza”, afirma Gabriel Lozano, de investigaciones económicas para la región de JP Morgan.

Eso sí, no todos son tan pesimistas. De acuerdo con Leblond, “el comercio se volverá más frío, eso seguro. Sin embargo, creo que las negociaciones continuarán hasta, por lo menos, que quede claro que Estados Unidos no quiere abandonar demandas como la cláusula de extinción. Realmente Trump puede pensar que va a ganar algo de influencia en las negociaciones con esta medida, pero será contraproducente”.

UN IMPACTO GLOBAL, COLOMBIA INCLUIDO 

Como se ha comentado durante las últimas semanas, el estallido de una guerra comercial entre las principales potencias tendría un impacto generalizado, del que Colombia no sería una excepción.

De acuerdo con los distintos expertos, entre las consecuencias que podría sufrir una economía como la nacional, podría estar la llegada de más productos de China o la UE, lo que impactaría contra la industria.

Por eso, como afirmó el Gobierno, “El Ministerio de Comercio, junto al sector privado, sigue explorando medidas para minimizar el impacto de estos aranceles en la industria nacional. El diálogo con la administración Trump no está cerrado. Seguiremos gestionado la exclusión de nuestros productos de las medidas arancelarias”.

En cuanto a los posibles efectos positivos que también se han destacado, Diego Guevara, Profesor de economía de la Universidad Nacional de Colombia afirma que el optimismo debe ser moderado. “Esto hay que mirarlo con cuidado. Uno podría pensar que Colombia podría entrar a sustituir muchos de los productos que dejen de entrar a EE.UU. desde la UE, México o Canadá, pero lo cierto es que muchos de esos artículos son de capital y con valor agregado, los cuales el país no produce. Lo que sí, es posible que muchos productos agrícolas puedan tener un impacto positivo.

Rubén López Pérez