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Pedro Sánchez, un tenaz político que aprovechó su oportunidad

El presidente español desafía a sus aliados izquierdistas al llenar el gabinete de tecnócratas.

Pedro Sánchez, presidente español

Internacional Por: Portafolio

Hace dos años, la carrera de Pedro Sánchez estaba en un momento bajo. Acababa de llevar a su Partido Socialista Obrero Español (PSOE) a su segunda derrota electoral aplastante, con una nueva baja cifra histórica de escaños en el parlamento. La formación lo había sacado del poder tras un golpe. Sánchez se dirigió al país en una conferencia de prensa y, al borde de las lágrimas, dijo que renunciaba como miembro del parlamento también. “Para alguien como yo, que ama la política, ésa es una decisión dolorosa”, dijo.

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Pocos podrían haber imaginado en aquel momento, mientras el exjugador de baloncesto enfrentaba su propio fracaso público, que la semana pasada aplastaría a todos sus rivales políticos para convertirse en el séptimo presidente de la era democrática moderna de España.

Fue convocado por el rey Felipe VI el 7 de junio para presentar su nuevo gabinete, el cual alguna vez fue socialmente progresista, firmemente pro-europeo y con una histórica cifra de 11 de los 17 cargos ocupados por mujeres.

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El camino entre estos dos puntos no ha sido sencillo, pero comenzó con una acción valiente. Después de ser derrocado como líder socialista en 2016, Sánchez renunció como miembro del parlamento. Pero no abandonó la política. Se embarcó en una gira de ocho meses por España en su modesto Peugeot 407. Aseguró que quería “escuchar a quienes no fueron escuchados, a los miembros de base y a los votantes de izquierda del país”.

Fue un éxito espectacular y consolidó su reputación como un político audaz y tenaz. En las elecciones primarias del partido para elegir un líder el año pasado, donde alrededor de 190.000 miembros eran elegibles para votar, derrotó a sus rivales, los mismos que lo expulsaron.

Se presentó como el candidato antisistema de extrema izquierda que estaba buscando restaurar el alma del partido. De golpe, se convirtió en el rey indiscutido de los socialistas españoles.

Sin embargo, esto apenas lo acercó un poco más al cargo de presidente, porque el apoyo nacional para el partido seguía siendo débil, y las encuestas lo colocaban constantemente en el segundo o tercer lugar.

“Conozco a Sánchez desde hace años y siempre ha estado absolutamente convencido de que algún día sería presidente”, dejó claro un aliado socialista al Financial Times. “Pero para ser honesto, no muchos compartían esa opinión. Nunca hubo una sola encuesta que dijera que él podía ganar una elección, así que nunca tuvimos muchas esperanzas”.

La oportunidad le llegó hace unas semanas, cuando miembros del gobernante Partido Popular de centroderecha dirigido por Mariano Rajoy fueron declarados culpables en un prolongado caso de corrupción. Mientras otros partidos aún estaban considerando sus opciones con respecto a la sentencia, Sánchez tomó la iniciativa. Presentó una moción de censura contra el Gobierno pocas horas después del veredicto.

Dijo que España necesitaba “recuperar la dignidad de nuestra democracia”, pero también fue un atrevido juego de poder. Sánchez tiene sólo 84 escaños en el parlamento de 350 escaños, y aún estaba débil en las encuestas nacionales de opinión pública.

Al presentar la moción para su consideración, obligó a los otros partidos a votar ya fuera para apoyar al Partido Popular condenado por corrupción o para ponerlo a él en el poder. A regañadientes accedieron a esto. Andoni Ortuzar, el presidente del partido nacionalista vasco, dijo que estaban votando “no para poner a Sánchez en el poder, sino para sacar a Rajoy”. El resultado fue el mismo. Sánchez ahora ocupa el cargo.

Sánchez, nacido en Madrid en 1972, estudió Ciencias Económicas y Empresariales en la Universidad Complutense de la capital española. Hizo una maestría en la Universidad Libre de Bruselas antes de trabajar en el Parlamento Europeo, donde perfeccionó su francés y su inglés. Se unió al Partido Socialista en 1993 y en 1999 se desempeñó como jefe de gabinete del Alto Representante de la ONU en Bosnia durante el conflicto de Kosovo. Fue consultor de negocios por poco tiempo y posteriormente concejal del ayuntamiento de Madrid de 2004 a 2009, después de lo cual se convirtió en miembro del parlamento nacional.

Los críticos de Sánchez dicen que es un cínico operador político sin una ideología definida. Como dirigente socialista en 2015, firmó un pacto con el partido Ciudadanos, de centro-derecha, para tratar de llegar al poder. Luego, en 2017, regresó como líder del Partido Socialista con una extrema postura de izquierda. La semana pasada, llegó al poder con la ayuda de Podemos, un partido de izquierda. Sin embargo, presentó un gabinete centrista, lleno de tecnócratas moderados como el exjefe del Parlamento Europeo, Josep Borrell, y la directora general del Presupuesto de la Comisión Europea, Nadia Calviño.

“Primero conocimos al Sánchez liberal, después al radical de izquierda, y ahora tenemos al moderado”, afirma José Ignacio Torreblanca, politólogo y jefe de opinión del principal diario español, El País. “Éste es el enésimo giro ideológico de Sánchez”.

El gabinete centrista revelado la semana pasada provocó la furia del líder de Podemos, Pablo Iglesias, quien apoyó su candidatura y dice que se siente traicionado: “Ha tardado 24 horas en olvidarse de quién le ha hecho Presidente”.

Tras haber tomado el poder de forma tan abrupta, y con una mayoría parlamentaria tan pequeña, los peligros acechan a Sánchez en todo momento; sus rivales quieren verlo fracasar.

Pero la mayoría de los analistas están de acuerdo en que, independientemente de los potenciales problemas, los acontecimientos de la semana pasada representaron una gran victoria para Sánchez después de años de batallas, no sólo a corto plazo, sino también en las próximas elecciones, donde espera una mayoría absoluta.

“Estar en el poder puede darle credibilidad y autoridad de cara a las próximas elecciones que simplemente no tenía antes”, resalta Francisco Camas, analista de Metroscopia, una de las compañías encuestadoras más importantes de España. “Ésta ha sido un triunfo histórico y muy importante para Sánchez”.

Michael Stothard