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‘Enfrentamos los retos de hoy con infraestructura de siglos pasados’

Según Jorge Familiar, vicepresidente del Banco Mundial para la región, es clave hacerle la vida fácil a los inversionistas extranjeros.

Jorge Familiar

Internacional Por: Portafolio

Latinoamérica tiene por delante un periodo en el que se espera que presente mejores crecimientos que en años anteriores, pero, de igual manera, debe aprovechar este momento para desarrollar los aspectos necesarios en las economías.

Esta es la principal recomendación de Jorge Familiar, vicepresidente del Banco Mundial para la región, quien deja claro que esto es necesario porque Latinoamérica quiere enfrentar los retos de la actualidad con un sistema educativo del siglo XIX y una infraestructura del siglo XX.

¿En un año marcado por la incertidumbre global, cómo ve a la región?

Con optimismo. Tras un periodo con un entorno externo complicado y bajos crecimientos, ahora vemos un mayor avance económico. Las últimas cifras esperan un alza de 1,3% para 2018 y de 2,2% para el próximo año y, si excluimos a Venezuela, creceríamos al 2,2% también en este. Además, la región ha demostrado un gran avance en muchos frentes como lo es el manejo macroeconómico.

¿Qué retos se presentan en el horizonte?

Uno de ellos son las mayores presiones fiscales de los países, las cuales hay que atender y concretar los procesos de consolidación fiscal, aunque afortunadamente el mercado les ha permitido hacerlo de forma gradual. Y, por supuesto, hay que avanzar en este camino protegiendo a los más vulnerables, es importante mantener lo que se ha ganado en los últimos años.

Pero también hay algunas amenazas importantes...

Claro. Por una parte está el tema de la normalización de la política monetaria, lo que traerá mayores tasas de interés y una mayor competencia por el capital, así como un menor apetito al riesgo de los inversionistas por los mercados emergentes. Por ejemplo, lo que sucede en Turquía puede parecer lejano, pero tiene un gran impacto. Otra son las posiciones proteccionistas, pues el comercio ha jugado un papel muy importante para la región.

Pero más allá, un riesgo clave es no aprovechar el momento de crecimiento para redoblar los esfuerzos en las reformas estructurales que son necesarias y el otro sería ignorar las lecciones del pasado.

¿Cuáles son esas reformas urgentes?

La primera es continuar con la senda de los buenos manejos macroeconómicos. El segundo, desarrollar las condiciones para que haya otros motores de crecimiento; necesitamos mejorar la productividad y, para eso, se requiere invertir en infraestructura. Sigue siendo más caro mandar un contenedor de Maryland a Centroamérica que a Asia y esto es algo difícil de comprender. Y no solo es inversión en infraestructura física, sino también mejorar la logística, pues los costos de movilizar mercancía en la región son muy elevados.

Asimismo, hay que seguir trabajando en los marcos regulatorios e institucionales para las asociaciones publico-privadas y, también crear las condiciones para que el sector privado pueda operar de manera adecuada.

Hemos mejorado mucho en acceso a la educación, pero no mucho por mejorar la calidad. Tenemos sistemas educativos del siglo XIX, infraestructura del siglo XX y aspiramos a competir ante los retos del siglo XXI, por lo que son importantes medidas urgentes.

¿Hay una brecha de gasto en infraestructura al año de US$180.000 millones?

Así es, pero nuestra recomendación es enfocarse menos en la brecha y más en cómo los gobiernos pueden gastar mejor. Hay toda una serie de cuestiones por hacer: primero, hay que tener en cuenta que no habrá recursos públicos suficientes para invertir, por lo que se deben que crear las condiciones para que lo pueda hacer el sector privado. Además, trabajar en generar buenas listas de proyectos que estén preparados y priorizados, y listos para financiación.

¿Qué papel debe jugar Latinoamérica en la guerra comercial?

Las disputas comerciales generan incertidumbre y tienen un impacto muy negativo. Por esto, se debe atender el tema de la integración regional y hacerlo con miras de continuar un proceso de integración global. Creo que la región ha tomado medidas interesantes, como los acercamientos en la Alianza del Pacífico y Mercosur, y en la medida que esta integración avance, será algo positivo.

¿Qué impacto tendrá esa mayor integración?

Más allá de las cifras, el mensaje es que necesitamos más integración, con miras a un regionalismo abierto. Esto es porque tenemos un nivel de comercio intrarregional muy bajo, es una de las regiones más cerradas del mundo con algunas de las economías más cerradas, por lo que ahí hay oportunidades de crecimiento.

¿Qué puede hacer la región para seguir atrayendo IED?

En este tema creo que no es problema de cuáles son los sectores ganadores y perdedores, sino de generar las mejores condiciones, y eso se logra cuando hay certidumbre de largo plazo, buenos marcos regulatorios, un sistema judicial que funciona y rendición de cuentas. Y, desde luego, hay mucho que hacer para facilitarle la vida al inversionista y al sector privado.

¿La región está preparada para los retos que vienen con la tecnología?

Aquí hay un tema interesante, y es que las empresas que adoptan tecnología digital pierden ciertos empleos pero crean más y de todos los grados de calificación, además de que se vuelven más productivas, crecen más y generan más empleo. Con todo, algo clave va a ser darle a los latinoamericanos las herramientas necesarias para enfrentar un mundo que no sabemos cómo va a cambiar, que estén mejor preparados y con mejores conocimientos y habilidades. En este campo tenemos que trabajar a pasos acelerados.

¿Se crece lo suficiente para reducir la pobreza?

Aquí hay buenas noticias, cuando tuvimos la década dorada, se vio una reducción de la pobreza y la pobreza extrema a la mitad, y, por primera vez, tenemos a más latinoamericanos viviendo en clase media que en pobreza. Lo positivo es que a pesar de la desaceleración económica, no ha habido una reversión ni aumento de la pobreza.

Pero, claramente, con los niveles actuales de crecimiento, difícilmente vamos a poder continuar con esa transformación social. Generar más crecimiento e igualdad de oportunidades va a ser fundamental.

¿Les preocupa la situación de Venezuela?

La situación económica en Venezuela claramente nos preocupa y esos problemas se están reflejando en la migración: los países han sido abiertos, pero como todos estos procesos, están surgiendo tensiones que requerirán de apoyo.

¿Cómo ven a Colombia?

Es un país que ha tenido grandes aciertos por muchos años, que se ha caracterizado por un buen manejo macroeconómico que le ha generado grandes oportunidades. Con el nuevo Gobierno, estamos más que listos para seguir trabajando de forma muy cercana. Colombia es un socio estratégico en la región.

Rubén López Pérez