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Internacional

Barack Obama quiere recuperar el liderazgo de EE. UU. en América Latina

Después de los atentados terroristas de hace 10 años, por cuestiones estratégicas. Estados Unidos se

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marzo 18 de 2011 - 09:29 p.m.
2011-03-18

Hace 50 años, este mes, Estados Unidos lanzó la Alianza para el Progreso con el fin de alejar a América Latina del comunismo soviético. Ahora que el presidente Barack Obama viaja a la región, tratará de contrarrestar a un rival que está erosionando el dominio comercial estadounidense en su patio trasero: China.

La segunda economía más grande del mundo aventajó a Estados Unidos como mayor socio comercial de Brasil en 2009 después de convertirse en el principal mercado de exportación de Chile en 2007. Las exportaciones al país austral aumentaron más de tres veces en los últimos cinco años, en tanto las ventas estadounidenses casi se duplicaron, según datos del banco central del país andino.

Sudamérica celebra los esfuerzos estadounidenses por mejorar los lazos comerciales en la medida que la región procura exportar bienes manufacturados, dijo el ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso, de 79 años. Brasil quiere reducir su dependencia comercial de China, cuya política comercial es impulsada por la creciente demanda de materias primas.

“Antes, temíamos el predominio de Estados Unidos; ahora es lo opuesto”, dijo Cardoso, que gobernó de 1995 a 2003, en una entrevista el mes pasado. “Es mejor para nosotros que los estadounidenses no se retiren demasiado para mantener el equilibrio”.

Estados Unidos perdió terreno en América Latina conforme China aumentaba las compras en sectores que van de la minería al petróleo y la agricultura para abastecer a sus industriales locales.

No obstante, en la presidenta brasileña Dilma Rousseff, que asumió su cargo el 1 de enero, Obama, de 49 años, encontrará una aliada en su intento de presionar a China para fortalecer el yuan, que para el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy F. Geithner, está “sustancialmente subvaluado”. Brasil considera que el tema cambiario es una “prioridad”, dijo el ministro de Comercio Fernando Pimentel dos días después de que Rousseff, de 63 años, asumiera la presidencia.

VALORES EN COMÚN

Cuando Rousseff se reunió con Geithner en Brasilia el mes pasado, describió a Brasil como un país occidental que comparte un conjunto de valores e intereses en común con Estados Unidos y quiere aumentar la cooperación, según un funcionario de la administración Obama que habló con la condición de permanecer en el anonimato.

Si bien América Latina “es una esfera de influencia natural” para Estados Unidos, en los años posteriores a los ataques terroristas del 11 de Septiembre, “se convirtió en una Atlántida moderna, un continente perdido en los mapas de Washington”, dijo Moises Naim, socio senior en el departamento de economía internacional del Fondo Carnegie para la Paz Internacional en Washington.

EE. UU. ya no es la única opción de la región

La visita de cinco días de Obama a Brasil, Chile y El Salvador será su primera incursión en América Central y del Sur, con escalas en Brasilia, Río de Janeiro, San Salvador y Santiago. Es una oportunidad para fijar un nuevo rumbo con Rousseff y con el presidente chileno Sebastián Piñera en tanto los competidores “golpean a la puerta”, dijo Eric Farnsworth, vicepresidente del Consejo de las Américas con sede en Nueva York.

“Ya no podemos suponer que somos la única opción”, dijo Farnsworth en una mesa redonda el 10 de marzo en la Heritage Foundation de Washington. “No podemos ignorar el Hemisferio Occidental ni podemos darlo por sentado”.

La delegación estadounidense estará integrada por el secretario del Tesoro, Timothy F. Geithner, el representante comercial Ron Kirk, el secretario de Comercio Gary Locke, el secretario de Energía Steven Chu y el presidente del Export-Import Bank Fred Hochberg, según la Casa Blanca.

En 2008, Estados Unidos era el socio comercial más grande de Brasil, con importaciones de 27.000 millones de dólares en comparación con 16.000 millones de dóalres de China, según el Banco Interamericano de Desarrollo. El total de China creció hasta 20.000 millones de dólares en 2009, superando los 16.000 millones de dólares para Estados Unidos por la demanda de hierro, soja y petróleo.

El producto interno bruto en América del Sur y Central creció 6 por ciento en 2010 y está previsto que aumente 4 por ciento este año, y las ventas estadounidenses a la región ayudan a financiar 900.000 empleos, dijo a periodistas en la Casa Blanca Mike Froman, asesor de seguridad nacional.

La Alianza para el Progreso de hace 50 años

La Alianza para el Progreso del presidente John F. Kennedy fue revelada en una conferencia en Uruguay de la que participó el líder revolucionario Ernesto ‘Che’ Guevara. También fue concebida para recuperar influencia en América Latina, donde los diseñadores de políticas sintieron que Estados Unidos estaba perdiendo dominio después de que Fidel Castro tomó el control de Cuba en 1959. Estados Unidos invirtió aproximadamente 6.300 millones de dólares en la región

con la alianza.

Bloomberg

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