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Internacional

Crisis nuclear amenaza labor de rescatistas en Japón; mercados bursátiles han perdido US$620.000 millones

Después de las explosiones en la planta nuclear, el Primer Ministro japonés ha sido duramente critic

POR:
marzo 16 de 2011 - 12:03 a.m.
2011-03-16

Japón se enfrentaba ayer a una potencial catástrofe después de que las explosiones en dos reactores de una central nuclear afectada por el terremoto del viernes enviaran bajos niveles de partículas radiactivas hacia Tokio, provocando huídas de la capital y filas para adquirir productos básicos.

La crisis pareció agravarse más tarde, cuando los operadores del complejo dijeron que una de las dos explosiones hizo un agujero en el edificio que aloja a uno de los reactores, lo que implica que el combustible nuclear utilizado quedó expuesto a la atmósfera.

El primer ministro Naoto Kan pidió a las personas en un radio de 30 kilómetros en torno a la instalación en el norte de Tokio, es decir, una población de 140.000 personas, que no salieran al exterior, en medio de la crisis nuclear más grave desde el desastre de Chernóbil en Ucrania, en 1986.

Funcionarios en Tokio -ubicada a 240 kilómetros al sur de la planta- dijeron que la radiación en la capital era 10 veces superior a la normal por la noche, pero negaron que este nivel fuera una amenaza para la salud humana en la tecnológica ciudad de 13 millones de habitantes.

El toxicólogo Lee Tin-lap, de la Universidad China de Hong Kong, dijo que ese nivel de radiación no era una amenaza inmediata a las personas, pero que las consecuencias a largo plazo eran desconocidas.

“Sigues respirando esto hacia tus pulmones y hay absorción pasiva en la piel, ojos y boca, y realmente no sabemos qué impacto a largo plazo tendrá eso”, declaró Lee.

Alrededor de ocho horas después de las explosiones, la agencia climática de la ONU indicó que los vientos estaban dispersando el material radioactivo hacia el océano Pacífico, lejos de Japón y otros países asiáticos.

Las autoridades están intentando desesperadamente que el agua destinada a enfriar los núcleos radioactivos de los reactores no se agote, lo que provocaría un recalentamiento y emisión de materiales radioactivos dañinos.

Funcionarios informaron que podrían verter agua en la piscina de combustible del reactor más crítico, el cuatro, en dos o tres días, sin aclarar por qué deberían esperar para tomar esa medida.

“La posibilidad de una mayor filtración radiactiva está aumentando”, dijo un sombrío Kan en un discurso a la nación.

“Estamos haciendo todos los esfuerzos posibles para evitar que se extienda la filtración. Sé que hay mucha gente preocupada, pero quisiera pedirles que actúen con calma”, dijo Kan.

Niveles de 400 mili sieverts por hora se han registrado cerca del reactor 4, dijo el Gobierno. La exposición a más de 100 milisieverts al año es un nivel que puede provocar cáncer, según la Asociación Nuclear Mundial.

1,5 millones, sin agua potable

Aún se desconoce la amplitud de la destrucción causada por el potente sismo del viernes y el posterior tsunami, mientras los equipos de rescate avanzaban por la región al norte de Tokio, donde se teme que hayan muerto al menos 10.000 personas.

Poblados y ciudades enteros han desaparecido del mapa tras el tsunami, desatando un esfuerzo humanitario internacional de proporciones épicas. Una réplica de magnitud 6,4 remeció edificios en Tokio ayer, sin causar daños.

Casi 850.000 hogares estaban sin energía en un clima gélido, según la compañía Tohuku Electric Power, y el Gobierno dijo que al menos 1,5 millones no tenían agua potable. Unos 100.000 soldados trataban de asegurar en toda la región el aprovisionamiento de agua potable y alimentos, restablecer las infraestructuras viales y de telecomunicaciones y despejar el terreno en busca de eventuales sobrevivientes.

Decenas de miles de personas permanecían desaparecidas.

Así mismo, unas 500.000 personas fueron evacuadas y muchas tuvieron que ser alojadas en centros de emergencia tras haberlo perdido todo con el paso del tsunami. En Sendai, una ciudad arrasada, la destrucción fue total. En el aeropuerto local, trozos de avionetas sobresalían del barro entre restos de casas de playa arrastradas hasta allí por el oleaje.

Riesgo de nivel 6 sobre 7

El accidente nuclear en la central de Fukushima 1 en Japón alcanzó un nivel de gravedad 6, en una escala internacional de 7, es decir, un grado menos que la catástro-

fe de Chernobil (Ucrania), estimó el ayer la Autoridad de Seguridad Nuclear francesa (ASN). “El recinto de contención del reactor número 2” de la planta nuclear de Fukushima, en el noreste de Tokio, “ya no es hermético”, declaró el presidente de la ASN, André Claude Lacoste, para quien está claro que se trata de un incidente nuclear “de nivel 6”.

Críticas al Primer Ministro

Los medios japoneses han asumido una postura más dura por la respuesta del primer ministro japonés, Naoto Kan, frente al desastre y criticaron al Gobierno y al operador de la planta nuclear, Tepco, por no ofrecer suficiente información sobre el incidente. El mismo Kan arremetió contra el operador por demorarse tanto en informar a su despacho sobre las explosiones, exigiendo saber “¿Qué demonios pasa?”, reportó la agencia de noticias ‘Kyodo’. Kan ordenó a la empresa que no retire a sus empleados de la planta.

200.000 barriles de crudo adicionales para energía

El terremoto y el tsunami en Japón del pasado viernes tendrán un “impacto profundo” en la producción energética de ese país, según un informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) publicado ayer en París.

Ambos fenómenos naturales afectaron a la industria nuclear nipona, que genera más de una cuarta parte de la electricidad del país, y obligaron a “cerrar 11 reactores, que representan 9,7 gigavatios de capacidad”, recordó la AIE.

Además, afectaron a una capacidad de producción en petróleo, gas y carbón equivalente a 8,5 gigavatios, agregó.

La AIE precisó que la situación actual en el país es “cambiante” y que cualquier estimación sobre la demanda de energía en Japón es “prematura”.

A pesar de esto, la Agencia consideró que Japón está ante un cambio “significativo” a corto plazo y que el carbón, el petróleo y el gas van a tener que suplir parcialmente al sector nuclear.

Las centrales fuera de servicio generan en condiciones normales un total de 60 teravatios hora (TWh) de electricidad al año y la AIE estimó que hay en Japón suficiente capacidad de generación de energía a partir del crudo para compensar esa pérdida.

Como consecuencia del terremoto, continúa la AIE, han quedado afectados 3,8 gigavatios de esa capacidad de generación eléctrica a partir del crudo.

En 2009 se utilizó sólo el 30 por ciento de esa fuente de reserva, suficiente para generar 100 teravatios hora (TWh), con un empleo de 360.000 barriles diarios de petróleo (crudo y fuel).

Para suplir esos 60 teravatios, Japón tendría que incrementar anualmente su consumo de crudo en unos 200.000 barriles diarios, recordó la agencia.

La AIE compara esta previsión de incremento de consumo con los 250.000 barriles diarios de crudo de más que tuvo que consumir el país en 2007 cuando un terremoto afectó a la central de Kashiwazaki-Kariwa.

De otra parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) aseguró que el impacto económico del terremoto y el tsunami del 11 de marzo en Japón “puede ser mucho peor” que el que causó el de Kobe en 1995. No obstante, la organización admite que la destrucción es tan grande que todavía no se puede hacer una valoración económica total.

Parálisis de plantas no afectaría sector automotriz nacional

El cierre de las plantas de Toyota y algunas de Honda, Daihatsu y Hino Motors en Japón - para evaluar que no hayan sufrido daños de consideración ni representen riesgos para el personal en caso de haber resultado averiadas por el terremoto y el tsunami- causaría inconvenientes en el mercado externo y en particular el colombiano, aunque temporales.

Si bien buena parte de los 48.805 vehículos de marcas japonesas que se vendieron el año pasado en el mercado colombiano representan una nada despreciable participación de mercado del 19,5 por ciento, muchas unidades, CKD y repuestos ingresan desde las plantas en México y Brasil, entre otros países.

En el caso de la Compañía Colombiana Automotriz (Mazda), Hino y GM Colmotores, con Isuzu, que son emsambladores e importan CKD fuera de Japón, tampoco tendrían problemas mayores con las líneas de producción porque también los traen de otras naciones.

El presidente de la Asociación Colombiana de Vehículos Automotores (Andemos), Oliverio Enrique García Basurto, dice que aunque puede haber traumatismos para los importadores y ensambladores en caso de que dependan de suministros de Japón, no será el fin del mundo.

“Todo depende del nivel de integración que tengan con las plantas japonesas, pues si dependen de ellas tendrán que acoplarse a los que se pueden vender en otras o a qué tan rápido se suplen en otros países”, explicó.

Paralelamente, García considera que marcas japonesas que importan partes de determinados países, tendrían que buscar, por obligación, nuevos proveedores.

Las plantas de Mitsubishi no resultaron averiadas ni tampoco el personal."Es de esperar que existan algunos problemas con el transporte por el estado de algunas vías y demoras en el suministro de algunos proveedores", dijo Carlos Manrique Escallón, gerente de Motorysa Mitsubishi (Colombia).

Algunos embarques de CKD y carros salieron a América desde costas japonesas antes del 11 de marzo, por lo que importadores y plantas no tendrían problemas para atender pedidos.

Mazda no manifiesta problemas y expidió un comunicado donde expresó su duelo a los familiares de las víctimas del terremoto y el tsunami.

El gerente general de la empresa chilena Nissan Cidef, Gonzalo Landaeta, señaló al diario Estrategia que la marca japonesa no tendría problemas para abastecer esta parte del mundo, pues tiene plantas en otros países como Tailandia, España e Inglaterra.

Otra parte de la producción de Nissan para América Latina se despacha desde México, cuya planta tiene un régimen de entrega bastante fluido.

Marcas como Suzuki, Mazda y Nissan Marubeni reportaron que no tuvieron problemas en sus respectivas fábricas, por lo que no tendrán dificultades de abastecimiento. Además, los puertos de embarque de estas empresas se encuentran muy lejos del epicentro del terremoto.

Los pedidos de la marca Nissan, especialmente del modelo de automóvil Marsh, deberían también fluir normalmente hacia Latinoamerica desde la planta de la marca japonesa en Aguas calientes (México), que fue recientemente ampliada. El plan de Nissan Américas es exportar este año desde territorio manito 42.000 unidades anuales a Colombia, Chile y Brasil.

Radioactividad asusta a los mercados

El miedo a una catástrofe nuclear en Japón causó la caída de las principales bolsas del mundo. El retroceso de dos días ha barrido con unos 620.000 millones de dólares del mercado.

La bolsa de Nueva York moderó ayer los fuertes descensos que había registrado durante la sesión y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, acabó apenas con un descenso del 1,15 por ciento.

Las acciones europeas extendieron sus caídas ayer y cerraron en mínimos de 3 meses y medio. Las principales bolsas europeas perdieron unos 247.000 millones de dólares en valor de mercado.

El índice Footsie-100 de la Bolsa de Londres perdió 1,38 por ciento a 5.695,28 puntos, aunque recuperó terreno tras haber llegado a caer más de 3 por ciento durante la mañana. En Fránc-fort, el Dax terminó la sesión en baja de 3,19 por ciento.

Los mercados bursátiles asiáticos fueron los más afectados, en Tokio, el Nikkei bajó al cierre nada menos que un 10,55 por ciento, o 1.015,34 puntos, hasta los 8.605,15 enteros, su tercera mayor caída de la historia.

El petróleo también presentó una de las bajas más dramáticas de la historia en un solo día.

En Nueva York, el barril de WTI para entrega en abril perdió 4,01 dólares, cerrando a 97,18 dólares, mientras que en Londres, el barril de Brent perdió 5,15 dólares, terminando a 108,52 dólares.

Agencias

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