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Internacional

Desmoronamiento de Venezuela destaca el costo de la crisis

La cifra de importaciones de Venezuela, que ascendieron a US$66.000 millones en 2012, fueron de sólo US$11.000 millones el año pasado.

Crisis en venezuela

Miles de venezolanos andan por las carreteras de la región.

AFP

POR:
Portafolio
septiembre 07 de 2018 - 08:30 p.m.
2018-09-07

Hace cuatro décadas, los venezolanos entraban y salían del país en Concorde desde el aeropuerto de Caracas. En estos días están saliendo del país a pie: caminando por la frontera hacia Colombia, recorriendo los Andes hacia Ecuador y Perú o atravesando la cuenca del Amazonas hacia Brasil.

En medio de su colapso económico, el éxodo “está alcanzando niveles de crisis”, advirtió la ONU, que la comparó con los desesperados sirios y africanos por el Mediterráneo en los últimos años, afirmando que 2,3 millones de personas - 7% de la población - han dejado el país desde 2015.

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Nicolás Maduro dijo que esa cifra era de sólo 600.000; su vicepresidente Delcy Rodríguez dijo que la salida era “normal”. Las protestas por el éxodo, dijo, “fueron diseñadas por el Pentágono para justificar la intervención”.

Mientras los venezolanos huyen, su país se está marchitando. La economía se ha reducido casi a la mitad desde que Maduro asumió el poder en 2013. La producción y las importaciones de petróleo han disminuido a sus niveles más bajos desde 1940, las empresas multinacionales se han ido y las embajadas extranjeras han cerrado o reducido su personal.

(Lea: ONU denuncia restricciones de países a la llegada de venezolanos

“Caracas parece una ciudad moderna cuyos habitantes están permanentemente de vacaciones”, dijo David Smilde, investigador principal de la Oficina de Washington para América Latina.

Este aislamiento cada vez mayor es totalmente evidente en Maiquetía, una vez un símbolo de la confianza del país y de su apertura al exterior alimentada por el petróleo. Cuando el Concorde aterrizó por primera ahí en 1976, Caracas era sólo su segundo destino sudamericano después de Río de Janeiro. En esos primeros vuelos, los venezolanos adinerados estaban a seis horas de París.

(Lea: Sueldos en Venezuela condenan a los trabajadores a la pobreza extrema

Actualmente, los aviones que entran y salen de Maiquetía pertenecen a modestas aerolíneas locales con rutas nacionales. En la sala de embarque, un vídeo promocional describe el aeropuerto como “el más importante de América del Sur”, pero los pasillos llenos de ecos y las tiendas vacías cuentan una historia diferente.

Desde 2013, el número de asientos en los vuelos internacionales hacia y desde Caracas ha disminuido en un 74%, y la mayoría de las 32 aerolíneas extranjeras que volaban se han retirado por la inseguridad, las dificultades operacionales o la falta de pasajeros. Caracas ha perdido vuelos directos a Alemania, Italia, Brasil, México, Argentina, Perú y Chile.

El aislamiento se está extendiendo a la diplomacia. En julio, Austria se convirtió en la última de varias naciones europeas en cerrar su embajada en Caracas. En febrero, el Gobierno indicó que cerraría sus oficinas consulares en Helsinki, Copenhague y Estocolmo por falta de efectivo.

El éxodo de personas se hace eco de la partida de las empresas extranjeras. Pirelli, el fabricante de neumáticos, recientemente detuvo las operaciones en Caracas debido a la falta de materias primas. Kellogg, Kimberly-Clark y Clorox se encuentran entre las docenas de compañías que se han retirado por completo.

Las empresas domésticas también están pereciendo. “Hace veinte años había 650.000 empresas privadas operando”, manifestó Víctor Maldonado, expresidente de la Cámara de Comercio de Caracas. “Ahora sólo hay alrededor de 140.000”.

Las importaciones, que ascendieron a US$66.000 millones en 2012, fueron de sólo US$11.000 millones el año pasado. Caracas Capital, un banco de inversión con sede en EE. UU., señaló que, dada la escasez de datos, “las importaciones pueden ser uno de los mejores indicadores disponibles para medir la evolución de los niveles de vida en Venezuela”.

En América Latina, Venezuela es cada vez más un paria. Ecuador, hasta hace poco un firme aliado, se retiró el mes pasado de la Alianza Bolivariana (Alba), el tratado comercial de izquierda establecido hace 14 años. Colombia confirmó su intención de retirarse de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que ha estado estancada durante meses debido a diferencias ideológicas.

Las sanciones de EE. UU. y de la UE en contra de altos funcionarios del régimen y de compañías estadounidenses que tienen la intención de hacer negocios con ellos, han destacado el aislamiento internacional de Venezuela.

Como señaló el Instituto Adam Smith, las sanciones no son culpables del colapso económico, que comenzó mucho antes. “Las sanciones no prohiben la importación ni la exportación de petróleo a EE. UU.”, dijo el instituto, culpando directamente a Maduro por la crisis. “Un embargo de armas no impide que lleguen el papel higiénico y las medicinas”.

Gideon Long

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