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Internacional

Inversionistas se mantienen optimistas sobre Brasil, a pesar de las elecciones

Los analistas advierten que la elección de un populista – como Luiz Inácio da Silva – podría desencadenar un escenario negativo.

Lula

Todavía no se sabe si Lula da Silva podrá presentarse. 

Reuters

POR:
Portafolio
enero 12 de 2018 - 08:00 p.m.
2018-01-12

El mes pasado, el payaso y congresista brasileño Tiririca sorprendió a la gente al anunciar repentinamente que después de siete años en el cargo, no se presentaría a la reelección.
“Estoy decepcionado de la política brasileña”, aseguró el entristecido Tiririca. Al parecer, la clase política brasileña era una broma demasiado grande incluso para un payaso.

(Lea: Mercados emergentes comienzan 2018 centrados en política e inflación

Sus palabras capturan un clima de desilusión pública generalizado mientras la mayor economía de América Latina se prepara para lo que pueden ser las elecciones más impredecibles de su historia en octubre.

Sin embargo, la mayoría de los inversionistas parecen estar yendo en la dirección opuesta, apostando a que de las elecciones saldrá un nuevo presidente que mantendrá el reciente impulso reformista del país.

(Lea: ¿Puede Brasil aprovechar la oportunidad de su crisis?

El índice Bovespa estableció un histórico máximo intradía de 79.414 puntos esta semana, culminando así una serie de ganancias, impulsadas por el optimismo sobre la salida de Brasil de una brutal recesión. Un sentimiento ‘pro-riesgo’ está impulsando las monedas de los mercados emergentes, por lo que el real brasileño se fortaleció hasta los 3,23 por dólar, una apreciación del 2,3% durante este mes.

(Lea: Los riesgos políticos para los mercados de Colombia, México y Brasil

Según los analistas, los factores que han impulsado este auge son las tendencias mundiales y el hecho de que las elecciones – aunque impredecibles en términos de sus resultados – no producirán sorpresas desagradables en el frente económico.

David Beker de Bank of America Merrill Lynch espera un crecimiento del 21% en términos de dólares este año para las compañías que cotizan en Brasil, ya que la economía obtiene cierto apoyo con tasas de interés de un mínimo histórico del 7%, junto con la inflación del 2,95% al cierre de 2017, frente al 6,29% al final de 2016.

La confianza también ha ido en aumento para Petrobras – la compañía petrolera estatal y uno de los principales indicadores de la economía brasileña – la cual ha repuntado después de un acuerdo de US$2.950 millones este mes para finalizar una demanda colectiva por las pérdidas causadas por un gigantesco escándalo de corrupción.

El desempeño de Brasil fue uno de los mejores entre los mercados emergentes en 2017. Pero el sentimiento se sacudió brevemente después de que Michel Temer, el impopular presidente, no pudo lograr la aprobación de una reforma del generoso sistema de pensiones del país, la cual se considera crucial para restablecer la salud fiscal.

Cabe destacar que se espera que el Congreso vote sobre la reforma al sistema de pensiones el próximo mes.

Incluso si se diluye la reforma del sistema de pensiones de Temer, cualquier reforma se consideraría una mejora del deterioro constante que sufrieron las finanzas públicas bajo su destituida predecesora de izquierda Dilma Rousseff. Esto reforzaría la seguridad de que Brasil honrará las deudas con las que cuenta en la actualidad.

Los analistas advierten que la elección de un populista – como el ex presidente Luiz Inácio da Silva – podría desencadenar un escenario negativo. El 24 de enero, un tribunal federal brasileño escuchará una apelación de Lula da Silva, el político más popular del país, contra una condena penal por corrupción.

Si el tribunal confirma la condena, sus posibilidades de participar en las elecciones se verán seriamente dañadas. Por el contrario, si se llega a anular, el antiguo líder sindicalista que gobernó Brasil entre 2003 y 2010 podrá participar, reactivando el voto populista y afectando las expectativas del mercado. En estos momentos, marcha al frente en las encuestas de opinión.

Los bonos brasileños brindan un testimonio del optimismo de los inversionistas con respecto a la reacción de los votantes, quienes, amargados por los escándalos de corrupción, probablemente no votarán por rostros viejos como Lula da Silva. El índice de referencia a 10 años denominado en dólares arroja un rendimiento del 4,45%, inferior al 5,5% registrado a comienzos del año pasado.

Asimismo, los flujos de inversión extranjera hacia el mercado accionario de Brasil fueron positivos por US$80 millones en la primera semana de enero, según un análisis de datos del economista de Itaú, Mario Mesquita.

Tiririca fue elegido al Congreso dos veces bajo el eslogan: “No puede ser peor”. Finalmente, los inversionistas parecen coincidir con él y hacen sus apuestas a que lo peor ya pasó.

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