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Internacional

Marcelo Odebrecht en detención domiciliaria

En Perú, la investigación está a punto de provocar la destitución del presidente Pedro Pablo Kuczynksi y en Ecuador ya llevó a la cárcel al vicepresidente Jorge Glas.

Marcelo  Odebrecht, nieto del fundador de la dinastía empresarial de la construcción en Brasil y con presencia en 25 países.

Marcelo Odebrecht.

Archivo particular

POR:
Portafolio
diciembre 19 de 2017 - 09:44 a.m.
2017-12-19

El magnate de la construcción Marcelo Odebrecht pasó a cumplir detención domiciliaria tras dos años y medio de reclusión en la cárcel, en momentos en que surgen nuevas revelaciones sobre un escándalo de corrupción que sacude a toda América Latina.

(Lea: Fiscalía pide a Corte Suprema investigar a ocho congresistas y un exministro por caso Odebrecht)

Odebrecht, de 49 años, fue trasladado desde una cárcel de Curitiba hasta un juzgado de la ciudad, donde debe colocársele una tobillera electrónica. Desde allí se espera que vaya a su lujosa residencia de Sao Paulo (sudeste), de donde no podrá salir más que en contadas ocasiones y recibir un número limitado de visitas. Su traslado ya estaba previsto.

(Lea: Concesionarios del río Magdalena, en cintura)

Apodado "el príncipe", Marcelo Odebrecht dirigió la mayor constructora de América Latina, responsable de obras en todo el mundo, desde el estadio del equipo de baloncesto Miami Heat hasta usinas hidroeléctricas en Angola. Es nieto del fundador y tercera generación de presidentes del grupo que formó un conglomerado con actividades en otros sectores, como ingeniería, agricultura y petroquímica.

El derrumbe se inició el 19 de junio de 2015, cuando fue detenido en el marco de la Operación Lava Jato, acusado de pagar sobornos a decenas de políticos de todas las tendencias para obtener contratos en la estatal Petrobras. Tras resistir casi dos años a una lluvia de acusaciones, el grupo acordó revelar sus delitos para suavizar las condenas y poder sobrevivir.

Las confesiones condujeron a cientos de investigaciones contra ministros, diputados y empresarios de Brasil y de otros países de América Latina. En Perú, la investigación está a punto de provocar la destitución del presidente Pedro Pablo Kuczynksi y en Ecuador ya llevó a la cárcel al vicepresidente Jorge Glas.

En total, 77 ejecutivos y exejecutivos firmaron un acuerdo de delación premiada y relataron en detalle los engranajes de la corrupción. Se supo así que en el seno de la firma existía un departamento dedicado exclusivamente a mover ese dinero ilegal. Marcelo pudo reducir gracias a esas confesiones a 10 años su condena inicial, de más de 19 años de cárcel.

La madeja de este gigantesco esquema de corrupción parece interminable. El Cade, ente de control de la competencia en Brasil, informó este martes que investiga dos presuntas formaciones de cártel en licitaciones de obras de infraestructura y transporte ferroviario en el estado Sao Paulo.

La pesquisa fue posibilitada gracias a las confesiones de Odebrecht, precisó el organismo. El Cade había informado la víspera que otra gran constructora, Camargo Corrêa, confesó haber formado un "club" con al menos otros ocho grupos -entre ellos Odebrecht- para fraguar licitaciones de construcción de líneas de metro en ocho estados brasileños.

Esas prácticas se intensificaron entre 2008 y 2014, con los numerosos proyectos elaborados con vistas al Mundial 2014 de fútbol y a los Juegos Olímpicos de Rio en 2016.


*AFP

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