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Internacional

'Si Maduro quiere seguir en el poder, será difícil evitarlo'

El último embajador de Estados Unidos en Venezuela, Patrick Duddy, resalta que la crisis económica seguirá profundizándose.

Patrick Duddy

Patrick Duddy fue el último embajador de Estados Unidos en Venezuela.

Cortesía

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Portafolio
julio 22 de 2018 - 06:00 p.m.
2018-07-22

A pesar de los esfuerzos de muchos países para generar una salida de Nicolás Maduro del poder de Venezuela, si su Gobierno quiere mantenerse, será muy difícil evitarlo a través de acciones desde exterior.

(Lea: Sueldos en Venezuela condenan a los trabajadores a la pobreza extrema)

Así lo cree Patrick Duddy, quien fue el último embajador de Estados Unidos en Venezuela, del 2007 al 2010 (salvo algunos meses en los que Chávez lo expulsó), jubilado del servicio exterior y actualmente es el director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Duke, en Estados Unidos.

(Lea: Países acusan a Gobierno de Venezuela de robar fondos de ayuda)

¿Cómo describe la crisis de Venezuela?
Hay al menos tres dimensiones para explicar la situación: una crisis humanitaria, una economía que está completamente colapsada y, también, una crisis política en la que cada vez menos países e instituciones en el mundo reconoce al Gobierno de Nicolás Maduro. En el hemisferio, la mayoría rechazó las últimas elecciones, al igual que la Constituyente.

Desde el punto de vista económico, el problema es muy serio, no hay comida, medicina, la moneda no tiene valor y la producción petrolera ha caído por debajo de 1,4 millones de barriles por día. Asimismo, muchos anticipan una mayor pérdida que incluso podría llegar a 1 millón de barriles, en una economía en la que ningún otro sector produce, por lo que se augura un futuro desastroso.

¿El Gobierno de Chávez y Maduro han sido tan malos para generar esta crisis?

Por un lado, el proyecto sociopolítico ha sido siempre poco realista y ha fracasado en cada aspecto. Como parte de este proyecto, ellos hablaban de su intención de transformar la economía, y eso ni ha funcionado, ni nunca lo hizo. De hecho, cuando yo estaba en Venezuela, en 2007, ya había problemas de escasez de productos básicos y hablamos de hace 11 años.

Pero además de que fracasara el modelo, su manejo de la economía, con control de precios, expropiaciones y nacionalizaciones, dañó los activos de ese entonces. Cuando Chávez fue electo la primera vez, el país producía 3,4 millones de barriles de petróleo por día, y ahora son dos millones menos. Su manejo de la economía ha sido incompetente. Por último, están los problemas de corrupción.

¿Qué diferencias encuentra entre el liderazgo de Hugo Chávez y Maduro?

Yo conocí a Maduro mejor que a Chávez, como embajador traté más con el Canciller. Conocía al presidente Chávez, pero no muy bien, y el Gobierno limitaba bastante el contacto que teníamos en la embajada con ellos. La diferencia más importante en cuanto a su apoyo político era que Chávez tenía mucho carisma, pero también gozaba de un momento en el que el precio del petróleo subió. Maduro ha tenido que tratar con una economía bastante debilitada por el precio del crudo y por las fallas del sistema.

¿Cree que Nicolás Maduro es más dictador que Hugo Chávez?

Estamos hablando de dos momentos diferentes, pero no hubo ni dentro de Venezuela ni fuera los mismos cuestionamientos en las elecciones de Chávez, de las que hemos visto con las de Maduro, y eso es porque sabemos que cuando hubo elecciones en 2015 para la Asamblea Nacional, la oposición ganó abrumadoramente y, desde entonces, es claro que el Gobierno no ha querido arriesgarse bajo las mismas condiciones.

¿Cómo es posible que el chavismo se mantenga todavía en el poder?

Un factor es la represión que hemos visto. Otro es que las circunstancias económicas son tan dramáticas que gran parte del pueblo se concentra en sobrevivir al día. Tampoco la oposición ha podido presentar un frente unificado y lo más importante es que el Gobierno simplemente ha decidido mantenerse en el poder, ha cambiado las reglas del juego en las últimas elecciones y cuenta con el ejército.

¿Qué tiene que pasar para que la situación mejore?
Los países del hemisferio quieren ver una vuelta al sendero democrático, pero es realmente algo difícil. Si el Gobierno de Maduro está determinado a mantenerse en el poder sí o sí será muy difícil evitarlo.

¿Cree que las sanciones acaben perjudicando a los venezolanos?

La forma en que se han aplicado las sanciones se han dirigido directamente al Gobierno y los funcionarios, por lo que no necesariamente dañan a los ciudadanos. Pero lo que más daña al pueblo son las políticas del mismo Gobierno. Pero EE. UU. sigue comprando petróleo y es prácticamente el único ingreso de divisas.

Con todo, cada vez más es claro que Venezuela es un estado fracasado o se acerca a ese nivel, con un gobierno autoritario, y las consecuencias no se pueden mantener dentro de las fronteras.

¿Cómo era la relación de con el Gobierno de Hugo Chávez?

Era muy difícil, tratábamos de buscar la manera de tener una relación productiva, tanto en ese entonces como ahora. Obviamente el hecho de que Chávez me expulsara del país lo muestra.

¿Cuáles son sus objetivos?

EE. UU. quiere la recuperación de la democracia, un alivio para la situación humanitaria y volver al estado de derecho.

¿Qué posición tiene la población de Venezuela hacia Estados Unidos?

No conozco las últimas encuestas, pero después de 20 años de propaganda chavista en contra de Estados Unidos, la mayoría de venezolanos tienen una posición positiva, siempre ha habido bastante simpatía entre los dos pueblos.

Incluso si Maduro saliera del poder, ¿cuántos años necesitaría Venezuela para recuperar la normalidad?

Creo que eso es un proceso que va a durar muchos años, principalmente porque el Gobierno bolivariano no ha hecho las inversiones necesarias en los sectores de la economía para mantener la capacidad industrial. Los esfuerzos para mantenerse en el poder han dañado las instituciones políticas del país.

Rubén López Pérez

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