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Internacional

¿Terminó la 'fiebre' del iPhone a nivel mundial?

Las ventas del teléfono inteligente han descendido en los últimos años, mientras que Apple se expande en otros servicios.

iPhone X

El iPhone X cuesta más que el 8, pero se estima que ambos dispositivos generan más o menos los mismos márgenes brutos de ganancia para Apple.

Reuters

POR:
Bloomberg
abril 28 de 2018 - 03:03 p.m.
2018-04-28

Susúrrelo en los cafés de Silicon Valley, murmúrelo en las tiendas de Shenzhen, grítelo desde la cima de las montañas austriacas, donde solo las cabras lo oirán. El superciclo ha muerto. Lo afirmo.

Lea: (Apple tendrá que pagar 13.000 millones de euros en impuestos a Irlanda).

Antes de que Apple Inc. presentara el iPhone X en septiembre, algunos inversionistas esperaban que el nuevo producto estrella de la compañía impulsara un ciclo de crecimiento de varios años, muy similar a lo que ocurrió con el iPhone 6 hace tres años.

Lea: (Apple amenaza a sus empleados con cargos criminales si filtran información).

El lunes, el fabricante austriaco de chips AMS AG se convirtió en el último en advertir que su negocio se estaba viendo afectado por "un entorno de demanda a corto plazo más difícil en el mercado de teléfonos inteligentes".

En otras palabras, la gente está comprando menos iPhone X de lo esperado.

Guenther Hollfelder, analista de Baader Bank, estima que las cifras de AMS apuntan a entre 20 y 25 millones menos de ventas de iPhone X de lo que se esperaba. En última instancia, la falta de ventas espectaculares de unidades podría no importarle al gigante de Cupertino.

Apple ha logrado contrarrestar esas cifras decepcionantes con precios más altos y está acelerando su incursión en servicios, negocio que incluye a App Store, iCloud y Apple Music, y que por lo general es más rentable que el iPhone. Nada de eso ayuda a los proveedores, que no reciben nada del mejor margen de Apple.

Las ventas más lentas de unidades son un problema para AMS, que proporciona componentes clave para el sistema de detección 3D utilizado en el reconocimiento facial del iPhone X. La compañía -avaluada en 7.000 millones de francos suizos (7.200 millones de dólares)- hizo grandes apuestas a los componentes de iPhone y los sensores tridimensionales en particular durante los últimos dos años.

El año pasado, firmó un cheque de 570 millones de dólares para adquirir la firma óptica singapurense Heptagon, lo que se sumó a una serie de acuerdos más pequeños. Los gastos operacionales aumentaron el año pasado, debido a que invirtió en nuevas instalaciones de fabricación para satisfacer la demanda anticipada del iPhone X.

En un nivel, esta fue una medida estratégica inteligente. Uno de los mayores riesgos emergentes para los fabricantes de chips es la iniciativa de Apple de generar más capacidades de semiconductores dentro de la empresa: diseña procesadores que luego encarga a Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. Ltd (TSMC) para que los produzca en su nombre.

Sin embargo, AMS se concentró en componentes, tales como láseres de emisión superficial con cavidad vertical y ópticas de nivel de obleas, que en general no se basan en silicio y, por lo tanto, resultan más difíciles de fabricar en las líneas de producción de TSMC. Pero esto también significa que, con las dificultades que experimentan las ventas del iPhone X, AMS advierta que gran parte de su mayor capacidad de producción permanecerá inactiva. Como consecuencia de ello, la compañía soportará una Ebitda ajustada negativa en el segundo trimestre.

No todo está perdido. Siguiendo el ejemplo de Apple, una oleada de otros fabricantes de teléfonos inteligentes probablemente introducirán sensores 3D en el transcurso de los próximos dos años, y AMS está en una buena posición para capitalizar. Es por eso que ha mantenido sus metas de ganancias para el 2019 y no está reduciendo personal en sus fábricas asiáticas. Espera que la capacidad se agote conforme Apple incorpora el reconocimiento facial en modelos más baratos y otras compañías se suman a la tecnología.

El superciclo  puede haber terminado, pero es probable que todavía haya crecimiento apenas suficiente para que las inversiones de AMS demuestren que son valiosas. 

*Análisis de Alex Webb

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