Ahorro

Claves para afrontar y ahorrar luego de la reforma tributaria

Deducciones que le ayudarán a bajar el impuesto por pagar, otra vez disponibles. Aquí, un ejemplo.

Ahorro Por: Javier Acosta

La planeación tributaria, que consiste en utilizar estrategias previstas en la ley para aprovechar deducciones a la hora de pagar su impuesto de renta, vuelve a ponerse de moda.

La recién aprobada reforma tributaria modificó la forma en la que se determina el impuesto a la renta que deben pagar anualmente las personas naturales, y es ahí donde se puede enfocar el contribuyente para ahorrarse unos pesos con los impuestos.

(Lea: Este sería el impacto de los nuevos impuestos en la canasta familiar). 

Tributaristas explican que dicho cambio eliminó el sistema mínimo aplicable para quienes pertenecían a la categoría tributaria de empleados o trabajadores por cuenta propia.

“A partir de la vigencia fiscal 2017, cuya declaración de renta se presentará en el 2018, no se aplicará la liquidación por los sistemas Imán e Imás, como tampoco por la tarifa mínima de retención en la fuente (TMR) sobre los pagos que se realicen a partir del primero de marzo del 2017 en adelante”
, indicaron.

Y por eso, agregan, el impuesto de renta será determinado únicamente por el sistema ordinario, en donde cada tipo de ingreso será liquidado de manera independiente, así: rentas de trabajo, pensiones, rentas de capital, rentas no laborales y dividendos y participaciones.

Explican que los efectos de la reforma tributaria en la retención en la fuente, para las personas cuyas rentas de trabajo son objeto de retención, solo los verán a partir de marzo del 2017, ya que la norma fijó un régimen de transición para la aplicación de los cambios que incorporó.

Hay que tener en cuenta que “el tope conjunto para las rentas laborales fue fijado en el 40 por ciento hasta 5040 UVT ($ 160’574.000 con UVT del 2017) y para otras rentas fue fijado en 10 por ciento hasta 1000 UVT ($ 31’860.000 con UVT 2017). Dichos topes incorporan rentas exentas y deducciones”, añaden los expertos.

Por todo lo anterior recomiendan empezar a hacer la planeación tributaria, puesto que al eliminarse el sistema mínimo de cálculo del impuesto de renta y establecerse un límite conjunto que afecta incluso rentas exentas aplicables a algunos funcionarios, esta vuelve a cobra total relevancia.

“El uso de las deducciones y otras rentas exentas como los pagos por medicina prepagada, los aportes a fondos de pensiones voluntarias, entre otras, se reflejarán en un ahorro efectivo en impuestos, tanto en la retención en la fuente como en el impuesto de renta”, explicaron los tributaristas.

EJEMPLO DE AHORRO

Un contribuyente con ingresos de 6 millones de pesos, tras deducir el pago por pensión, salud y fondo de solidaridad pensional, queda con una renta líquida de 5’460.000 pesos, sobre los cuales se aplica un 25 por ciento de renta exenta. En adelante, puede ahorrar en impuesto por pagar si tiene aporte a pensión voluntaria y crédito de vivienda, entre otros.

Su base gravable mensual, sin planeación tributaria, sería de 4’095.000 pesos, y con planeación bajaría a 3’276.000 pesos.

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