Ahorro

Cultura del ahorro crece más rápido en estratos bajos que en altos

El acceso limitado de los hogares de escasos recursos al crédito tiene un doble efecto. Si bien limita su gasto, también su endeudamiento.

Aumenta rendimiento del ahorro pensional

Ahorro Por: Julian David Calderon Hortua

Para algunos el panorama que enfrentan las personas de escasos recursos es contradictorio. Si bien cuentan con ingresos bajos y esto limita su acceso a créditos, esta misma razón les ayuda a no endeudarse en exceso con el sistema financiero formal.

(Lea: La cartera vencida subió 41,4% en el primer semestre)

“Uno a veces pensaría que los estratos bajos al tener pocos recursos no ahorran. Pero las sorpresas son buenas cuando se encuentra que, por ejemplo, a través de entidades como cooperativas las personas de bajos ingresos están haciendo una muy buena planeación del ahorro que les permite acceder a cosas tan importantes como una vivienda propia”, explicó Alejandro Useche, director del MBA de la Universidad del Rosario, experto en educación financiera.

(Lea: Así puede enseñarle a sus hijos a manejar sus finanzas)

Argumentó que las personas de menos ingresos, al no tener mecanismos de endeudamiento de fácil acceso, como tarjetas de crédito que sí tienen las personas de más recursos, tienden a pagar más en efectivo y evitan sobrendeudamientos, pues gastan sólo lo que tienen.

Agregó que “por el contrario, es probable que muchas personas de altos ingresos no estén generando suficientes ahorros, más aún con una reducción en las tasas de interés como la que hemos tenido acá, pues se está desincentivando el ahorro de esas personas de mayores ingresos, y al tiempo se incentivaría su consumo, lo que en muchas ocasiones lleva a unos niveles preocupantes de sobrendeudamiento y por lo tanto de cartera vencida en los bancos.”

De acuerdo con el reporte de actualidad del sistema financiero, publicado por la Superintendencia Financiera, a junio pasado los depósitos en cuentas de ahorro alcanzaron 161,69 billones de pesos, 5,59 billones más que hace un año.

Sin embargo, Useche enfatizó en que hay que separar dos conceptos similares, pero con una profunda diferencia: el “atesoramiento”, que es un ahorro informal que muchas personas hacen dejando dinero en efectivo ‘debajo del colchón’, lo que implica que no lo están llevando a los bancos y, por ende, no permite financiar nueva inversión; por otra parte está el ahorro, que por definición significa que las personas sí llevan su dinero a una entidad financiera, y con ese dinero se financian las necesidades de crédito de otros agentes.

Cabe tener en cuenta que la cultura de ahorro entre los hogares colombianos sigue siendo baja. El académico atribuye esto a dos factores.

“Primero, somos un país de bajos ingresos en donde la mayoría de la gente apenas tiene ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas. Segundo, el problema de fondo es que somos una sociedad que está mucho más dada al consumo que al ahorro. Pensamos más en satisfacer necesidades de corto plazo que en acumular recursos para el largo plazo.”

El panorama hacia el futuro parece ser más prometedor, pues entendiendo la necesidad de que en la edad adulta se tengan nociones aceradas de temas como ahorro y endeudamiento, entidades educativas de todos los niveles están implementando programas de educación financiera que están incentivando este tipo de planeación.