Vivienda

La vivienda usada impulsa la solicitud de créditos hipotecarios

El monto destinado para adquirir una casa o un apartamento de segunda creció 25,9%, mientras que para nueva el alza fue de 5,6%.

Precios de vivienda usada, al mismo ritmo que para la nueva

Vivienda Por: Portafolio

A pesar de los recientes reportes a la baja en la construcción, entre ellos, la caída de 7,6% de este rubro en el producto interno bruto (PIB), algunos analistas consideran que los ajustes siguen y el camino se irá despejando hacia la recuperación, sobre todo en el 2019.

Por ejemplo, para la presidenta de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), Sandra Forero, “el contexto económico está mejorando (hay confianza y las tasas de interés están bajas), lo que es una gran oportunidad que, seguramente, a la industria edificadora le permitirá impulsar el 50% del aparato productivo y el empleo del país”.

(Lea: La vivienda usada le ganó el pulso a la nueva). 

Precisamente, sobre las tasas de interés y su relación con la financiación de vivienda, el Dane dio a conocer ayer el desempeño durante el primer semestre del año y destacó un incremento de 14% en el valor que se desembolsó, frente al mismo periodo del 2017.

MÁS OFERTA DE SEGUNDA 

Sin embargo, el dato relevante tiene que ver con los créditos destinados para la adquisición de oferta usada, cuyo monto aumentó 25,9%, mientras que para nueva el alza fue de 5,6%. Igualmente, la entidad estadística dio a conocer la cantidad de inmuebles residenciales financiados: 59.780, para un crecimiento de 2,5% en el lapso analizado.

De ese número, 37.452 correspondieron a inventario nuevo y 22.328 a usado.

Aunque se movilizaron más préstamos para la adquisición de una mayor cantidad de soluciones habitacionales para estrenar, esa dinámica no alcanzó para superar el desempeño del mercado de segunda. De hecho, según el Dane, este creció 18% en cantidad en número, mientras que la nueva registró una variación de -4,9% en el periodo analizado.

Sobre el tema, Juan Sebastián Pardo, presidente de la entidad financiadora de vivienda Credifamilia, señaló que la actividad de compra y construcción de vivienda nueva se ha reducido desde hace dos años y ahora se está viendo el resultado en los desembolsos.

(En 2017 se financió más vivienda usada). 

“La razón es que cuando una familia separa una casa o un apartamento que está sobre planos, debe esperar a que sea construida y se la entreguen (esto puede tardar, en promedio, entre 12 y 24 meses); además, el desembolso del crédito se da a la entrega del inmueble terminado y como las ventas cayeron desde el 2016, pues este año está sucediendo lo mismo con los desembolsos”.

Portafolio también consultó a Andrés Martínez, presidente de la Lonja de Propiedad Raíz de Bogotá, quien destacó el aumento en la demanda y en los precios del inventario de segunda, no solo en la capital sino en todo el país.

“Estas variables han tenido alzas significativas por encima del promedio de otros sectores durante el último año”, recordó el directivo, quien agregó que las preferencias por este tipo de vivienda son evidentes.

Según Martínez, se debe a las ventajas que ofrece en términos de amplitud del mercado, opciones de ubicación, áreas generosas, precio y costos de remodelación.

“A esto debemos sumarle las ganancias que se generan en el corto plazo y que resultan de invertir, mejorar y revender la propiedad”, concluyó el dirigente gremial

DINÁMICA EN LA VIS 

Según el Dane, en el primer semestre del 2018 los préstamos individuales desembolsados para la compra de vivienda social (VIS) aumentaron 4,2% frente al mismo periodo del 2017: pasaron de $900.993 millones en el 2017 a $939.175 millones este año. Los créditos entregados para la compra de VIS nueva crecieron 0,4% y para adquirir usada, 26,7%. No es una dinámica que se esté dando solo en la financiación; de hecho, la entidad estadística reveló en días pasados el desempeño del área aprobada para nuevos desarrollos y solo la VIS registró un crecimiento en el primer semestre: 22,1% frente al mismo lapso del 2017.