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Empresarios proponen un revolcón al modelo productivo del país

Un grupo de ejecutivos creó un centro de pensamiento del cual salió una propuesta para encaminar el país a la modernización y el desarrollo. El agro y el turismo, los primeros sectores para impulsar.

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Negocios Por: Redacción Portafolio

En el 2025, Colombia deberá tener una economía competitiva basada en seis apuestas sectoriales.

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Una de ellas es la de agroindustria y el desarrollo forestal. Las otras actividades son: turismo sostenible, sector farmacéutico y cosmético basado en la correcta explotación de la biodiversidad, de la mano de la biotecnología, y una industria del ocio y creatividad.

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Ese es uno de los planteamientos de un centro de pensamiento o Think Tank que creó un grupo de empresarios, con el fin de proponer lo que debería ser un modelo que mejore los estándares productivos nacionales, teniendo en cuenta experiencias internacionales.

El trabajo “Hacia una economía tecnológicamente avanzada y sostenible. Partitura para el desarrollo productivo de Colombia”, fue coordinado por Clarke, Modet & C° Colombia y será presentado mañana en la Cámara de Comercio de Bogotá.

Según el informe, también se deberá estimular una explotación de las diversas fuentes de energía que permitan al país ser exportador y promover el desarrollo de sistemas alternativos sostenibles de extracción de hidrocarburos y gas como ingresos que permitan inversiones de futuro.

Para lograr esta visión, Colombia deberá asumir cambios de fondo en transformación productiva, eficiencia del Estado, educación y entrenamiento articulado con el desarrollo y la consolidación de infraestructura a todo nivel: vial, tecnológico, financiero y educativo.

“Haciendo el símil con una orquesta, entendemos que cada institución tiene unos instrumentos por tocar y presentamos este documento como ‘la partitura’ para el desarrollo productivo”, explica.

“Esta ‘partitura’ se centra en las políticas que ayudan al desarrollo y evolución de los diferentes sectores productivos”, añade.

Los cambios deberán conducir a transformar el modelo económico, con varios objetivos. Entre ellos, que sea global y socialmente inclusivo y que conduzca a la reducción de la pobreza y a la generación de una clase media sostenible. A continuación, los cuatro ejes de la transformación productiva propuesta.

1. Articulación de la transformación productiva

En este capítulo es fundamental entender que si se quiere cambiar el país, es indispensable transformar las empresas.

“Nosotros somos de la teoría de que si no trabajamos la pequeña y mediana industria, si no trabajamos la parte de la inclusión, no construiremos país. Tenemos que unir a todo el mundo”, dice el empresario Carlos Enrique Moreno, presidente de Corona Industrial, uno de los miembros del centro.

Considera que es crucial tejer el desarrollo productivo, industria por industria y región por región.

El documento propone la creación del Consejo Coordinador de la Política de Desarrollo Productivo (CCPDP), como director de la orquesta y responsable de alinear a todos los actores e instituciones que intervienen en el desarrollo productivo y sus políticas.

Estaría encabezado por el Presidente de la República, con un cuerpo técnico pequeño pero de alto nivel que trabaje con metodologías que usan otros países. En este sentido, los LABS de Malasia, podrían ser modelo a seguir.

La propuesta señala que el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo debe ser la cartera de la Transformación Productiva y Competitividad y que ProColombia y Bancoldex deben fortalecerse. Sugiere el nacimiento de Unidad de Transformación Tecnológica Industrial, como las que operan en España y Chile.

La idea es que trascienda los gobiernos, que sea profesionalizada y que cuente con el apoyo del sector privado, que contribuiría a un Fondo para manejar los recursos con ese fin.

Esta entidad facilitará la creación de Centros de Investigación, Innovación, Diseño y Transferencia Tecnológica que se implementen en los sectores. Colciencias tendría el papel de certificador. Otro componente del sistema son los Institutos de extensión tecnológica (público-privados) en sectores elegidos para que las pymes tengan una institucionalidad fuerte. Esto existe en los países desarrollados.

La otra observación es que el papel de los gremios debe cambiar para dirigir agendas sobre capital humano, transferencia de tecnología, infraestructura para el desarrollo y las medidas normativas y regulatorias en sus industrias.

2. Eficiencia del Estado para el desarrollo

Trabajar en torno a la eficiencia del Estado es clave, dicen los empresarios. Y por eso plantean la necesidad de que se cree una unidad que tenga esa tarea y que se contrate una consultoría para identificar dónde se puede hacer mejoras y cómo combatir gastos improductivos.

Para la malla de instituciones que son pilares del desarrollo productivo del país, el estudio plantea un sistema de gobierno corporativo que garantice que sea difícil su politización, dándole participación al sector privado y educativo y con relevos que superen los gobiernos.

Se agrega que hay que eliminar barreras tóxicas normativas y promover reglas de juego amigables para las pymes y comparables a las que tienen los países con los que competimos o aspiramos competir. En este capítulo se propone la creación de la Unidad de Infraestructura para el Desarrollo, especialista en identificar y promover la creación de parques industriales, zonas francas, zonas de innovación y desarrollo en las diferentes regiones como operan en Singapur, Corea y México, entre otros.

Una de las figuras que también surge es la del “Reembolso a municipios por obra ejecutada”.

La idea es que los municipios matriculen obras que se van a hacer dentro del capítulo de infraestructura para el desarrollo, las cuales tendrán órdenes de prioridad privilegiando las que conecten mayor número de unidades productivas, por ejemplo. También se premiará la entrega a tiempo.

Un programa integral contra la corrupción, las garantías en torno a una tasa de cambio que favorezca la labor empresarial y la promoción de la competencia, son otras de las ideas que se presentan en el documento.

3. Articulación entre educación y entrenamiento

“Una partitura para el desarrollo productivo alinea y coordina la actividad industrial con la investigación y cambio tecnológico y, sobre todo, con la educación. Los milagros económicos tienen que ir de la mano de milagros educativos, articulados con el sector productivo”, dice el documento de este centro de pensamiento.

Al respecto, Ana María Morato, directora general de Clarke, Modet & C° Colombia, destaca la propuesta que se hace en torno a la creación de un Observatorio Laboral.

Se trata de contar con información actualizada para saber qué tipo de profesionales necesitan las empresas y no necesariamente es personal universitario.

“Tiene que haber una formación tecnológica de calidad”, comenta.

Es posible que se detecte una necesidad latente de administradores de pequeños hoteles dado que el turismo sostenible es uno de los primeros que se deben promover al 2025.

“Con eso se puede promover una oferta con el Sena y las universidades. La robotización y la inteligencia artificial va a acabar con muchos empleos actuales y eso la gente lo tiene que saber. En cambio hacen falta biotecnólogos, expertos en temas de energías renovables”, asegura.

Partiendo de que el país tiene un “déficit gigante de tecnologías”, consideran el impulso a la formación terciaria y al “aprender haciendo”, con alianzas público-privadas que fortalezcan la enseñanza técnica en los diferentes sectores.

“En los dos últimos años de secundaria el alumno debería tener la posibilidad de adelantar estudios técnicos aplicables al sector productivo, especialmente de su región”, advierte.

Los cursos recibidos deben otorgar créditos válidos para que el estudiante pueda proseguir más adelante una formación universitaria.

Se considera necesario analizar las actuales competencias, capacidades y organización del Sena, con el objetivo de transformarlo en una institución que responda a los requerimientos reales del mercado. Y propone que las empresas puedan dedicar hasta el 30% de sus aportes al Sena para contratar con instituciones técnicas acreditadas, que les ofrezcan la formación que necesitan de manera adecuada y pertinente.

El documento llama la atención en que Colombia requiere que se fortalezcan los mecanismos de acreditación y certificación en competencias.

Para los expertos, elevar la calidad de la educación es fundamental y en ese camino son importantes los incentivos a entidades y educadores.

Consideran que esto se logra “con ayudas tecnológicas que permitan verificar el progreso en competencias, alumno por alumno, lo mismo que la calidad de la educación ofrecida, educador por educador”. Dicha meta se debe trabajar con el Ministerio de las TIC.

4. Impulso a la infraestructura en un sentido amplío

Esta parte del estudio elaborado por el centro de pensamiento llama la atención en que el concepto de infraestructura debe abarcar vías, tecnología y capacidad financiera y educativa.

Para establecer lo que se necesita y lo prioritario se deben definir los sectores que se van a promover y en esa dirección tomar decisiones sobre las condiciones a generar para que el sector elegido se pueda desarrollar exitosamente, en coordinación con las entidades que están pendientes de esa transformación productiva.

“Por esto se propone que se vayan creando cohortes de sectores nuevos y existentes, a los que se vaya enfocando la política pública. Cada año y medio o cada dos años se sigue con la siguiente cohorte, evitando discriminar”, señala.

“En resumen, la propuesta es conectar y articular la infraestructura productiva, física y mental del país”, apunta.

En este aspecto, los expertos resaltan la trascendencia de las alianzas público-privadas.

La idea es que estos pactos “complementen el presupuesto nacional y regional en la ejecución de obras públicas de interés para el desarrollo”.

El estudio también indica que para cada grupo de sectores que están por impulsar es indispensable identificar sus necesidades de infraestructura, clave para su desarrollo al 2025.

Además, advierte que se deben revisar políticas de digitalización y conectividad para adaptarlas a las necesidades concretas de los sectores elegidos y la atracción de fondos de inversión.

Carlos Enrique Moreno comenta al respecto que “si uno quiere que se genere el desarrollo debe tener parques industriales, zonas francas y zonas económicas especiales”. Y cita el caso de México, en donde esta última figura fue la herramienta para desarrollar su política de turismo.

“Alrededor de esa estrategia puntual se pueden trazar las políticas para hacer crecer al sector”, puntualiza.